27 Enero 2012 Seguir en 
De un lado, Ezequiel Biagioli y sus amigos sostienen que un insulto mal entendido provocó una inusitada reacción, y fueron tres rugbistas los que lo golpearon. Pero además, había tres o cuatro más que le impedían a sus amigos ayudarlo. "Me patearon la cabeza como si fuera una pelota de rugby", declaró el adolescente.
Del otro lado, los dos menores de edad que fueron puestos a disposición de la Justicia por sus padres, sostienen que hubo una pelea. "No hubo una patota", manifestó el patrocinante de los tucumanos, José Agustín Ferrari. Además, sostienen que no supieron la dimensión de la pelea hasta que trascendió en los medios, y que esa noche hubo varios incidentes en Pinamar.
La agresión se produjo el 15 de enero a las 2, en la playa ubicada en avenida del Mar y Bunge, en pleno centro de Pinamar. De acuerdo con el relato de Ezequiel, que estuvo en coma 36 horas, le dijo "puto" a un amigo, y un tucumano reaccionó violentamente, creyendo que el insulto era para él.
Ayer, tres adolescentes se sumaron a la lista de testigos que declararon ante la fiscala Adriana Giannoni, y afirmaron que llegaron tarde a la pelea, pero que en el lugar pudieron ver a dos muchachos tucumanos, aunque no pudieron precisar si estuvieron en la agresión. Una fuente judicial comentó que estos dos nombres son los que ya habían sido puestos a disposición por sus padres a través de Ferrari, por lo que no aportarían un dato relevante a la causa.
Biagioli, en sus últimas declaraciones, amplió la versión que sus amigos habían dado al fiscal de Pinamar Diego Benci, y habló de cuatro jóvenes más que colaboraron para que lo patoteen. Además, reconoció que estuvo charlando con sus agresores. "Antes de que empiece la pelea yo estaba hablando con mi agresor tranquilamente y después estaba caminando, y me empezaron a pegar cuando yo no les había hecho nada", dijo el joven platense y añadió: "no sé por qué me atacaron; ellos tenían ganas de pelear".
Ferrari, que hasta ahora no dijo cuál fue la participación de los menores, afirmó que existió una provocación previa. "Esa famosa frase, ?puto?... Hay una provocación previa o una interpretación de una cuestión previa. De todas maneras nada justifica lo que pasó, y cada uno debe ser responsable de lo que hizo", declaró el abogado.
El tercer menor que está siendo investigado por la Fiscala de Menores de Dolores, Mónica Ferre, acercó un pasaje a la comisaría de Yerba Buena unos días después del hecho, que mostraría que estaba viajando a Tucumán al momento en que se produjo el suceso.
Por eso, la fiscala Ferre solicitó a Giannoni que envíe oficios a la Dirección de Transporte provincial para saber si esos boletos fueron efectivamente utilizados. Ferre busca corroborar si estuvo o no en Pinamar esa noche.
Del otro lado, los dos menores de edad que fueron puestos a disposición de la Justicia por sus padres, sostienen que hubo una pelea. "No hubo una patota", manifestó el patrocinante de los tucumanos, José Agustín Ferrari. Además, sostienen que no supieron la dimensión de la pelea hasta que trascendió en los medios, y que esa noche hubo varios incidentes en Pinamar.
La agresión se produjo el 15 de enero a las 2, en la playa ubicada en avenida del Mar y Bunge, en pleno centro de Pinamar. De acuerdo con el relato de Ezequiel, que estuvo en coma 36 horas, le dijo "puto" a un amigo, y un tucumano reaccionó violentamente, creyendo que el insulto era para él.
Ayer, tres adolescentes se sumaron a la lista de testigos que declararon ante la fiscala Adriana Giannoni, y afirmaron que llegaron tarde a la pelea, pero que en el lugar pudieron ver a dos muchachos tucumanos, aunque no pudieron precisar si estuvieron en la agresión. Una fuente judicial comentó que estos dos nombres son los que ya habían sido puestos a disposición por sus padres a través de Ferrari, por lo que no aportarían un dato relevante a la causa.
Biagioli, en sus últimas declaraciones, amplió la versión que sus amigos habían dado al fiscal de Pinamar Diego Benci, y habló de cuatro jóvenes más que colaboraron para que lo patoteen. Además, reconoció que estuvo charlando con sus agresores. "Antes de que empiece la pelea yo estaba hablando con mi agresor tranquilamente y después estaba caminando, y me empezaron a pegar cuando yo no les había hecho nada", dijo el joven platense y añadió: "no sé por qué me atacaron; ellos tenían ganas de pelear".
Ferrari, que hasta ahora no dijo cuál fue la participación de los menores, afirmó que existió una provocación previa. "Esa famosa frase, ?puto?... Hay una provocación previa o una interpretación de una cuestión previa. De todas maneras nada justifica lo que pasó, y cada uno debe ser responsable de lo que hizo", declaró el abogado.
El tercer menor que está siendo investigado por la Fiscala de Menores de Dolores, Mónica Ferre, acercó un pasaje a la comisaría de Yerba Buena unos días después del hecho, que mostraría que estaba viajando a Tucumán al momento en que se produjo el suceso.
Por eso, la fiscala Ferre solicitó a Giannoni que envíe oficios a la Dirección de Transporte provincial para saber si esos boletos fueron efectivamente utilizados. Ferre busca corroborar si estuvo o no en Pinamar esa noche.







