Quince estudiantes atrapan y golpean a un ladrón

El asaltante atacó a una compañera de 9° grado, le quitó el celular y la amenazó con un arma, por lo que los chicos reaccionaron. El hecho ocurrió ayer al mediodía en William Cross al 3.000. El agresor llevaba un revólver calibre 22 corto y cuando un agente lo aprehendía, intentó dispararle

29 Sep 2011
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A las 12.40 un joven atacó a tres alumnas y le robó el celular a una de ellas.

Las balas no salieron de la recámara. Sólo por eso esta historia no es una tragedia. A las 12.40, tres alumnas de un colegio secundario de El Colmenar se encontraban conversando en la esquina de Pedro de Mendoza y William Cross, cuando un joven que se les acercó, amenazó a una de ellas con un revólver, le quitó el teléfono celular y escapó.

"No lo vimos porque apareció repentinamente. Me apretó el estómago con el caño del revólver y me sacó el celular con los auriculares. Nunca antes lo había visto", explicó la adolescente, cuya identidad se preserva, por ser menor de edad. "Me quedé quieta porque no sabía qué hacer. Mis compañeras comenzaron a gritar que nos estaban robando y uno de los chicos del otro curso, que estaba junto a sus compañeros en la vereda de enfrente, cruzó la calle para ayudarme", contó.

Según el testimonio de los menores, que tienen 15 años y cursan el noveno año, el alumno se enfrentó con el presunto ladrón.

"Escuché que me llamaban y corrí hacia donde estaba ella. Reaccioné porque nos conocemos hace mucho tiempo. Vi que un chico la tenía arrinconada contra la pared. Lo empujé y se lo saqué de encima; luego intenté agarrarlo pero él me golpeó en la cara. No sabía que tenía una pistola, solamente sentí el golpe", explicó el adolescente. "Luego de golpearme me apuntó. Sentí miedo cuando me di cuenta de que me podía disparar. Entonces me escondí detrás de un árbol y él escapó corriendo", agregó.

Persecución y captura

Según relataron los menores, el incidente no terminó allí. El muchacho llamó a sus compañeros y entre todos comenzaron a perseguir al fugitivo. "Lo alcanzamos cerca de la escuela que está al lado del Club Experimental. Éramos como 15 y lo agarramos entre todos; le quitamos lo que había robado y lo golpeamos. Al ser muchos no podía sacar el arma. En ese momento, pasaron dos policías en moto y dejamos que ellos lo atraparan", afirmó el menor.

Sin embargo, en ese breve respiro, el supuesto ladrón se recuperó, acercó su mano a la cintura y sacó nuevamente su arma. De esa manera, se enfrentó al agente Julio Mena. Le apuntó al pecho y, al parecer, trató de disparar. Pero el arma no le respondió y el policía consiguió aprehenderlo.

Sobre el escritorio del comisario Jorge Bustamante, jefe de la comisaría de El Colmenar, reposaba el revólver calibre 22 corto. En su tambor todavía se podían ver dos proyectiles. El delincuente, un joven de 18 años, quedó aprehendido y hoy se presentará en la Fiscalía VIII, a cargo de la doctora Adriana Giannoni.

"Por suerte el arma no se disparó, si no estaríamos hablando de otra cosa. Entiendo por qué mi hijo reaccionó. Incluso lo felicité, pero le pedí que no lo haga nunca más", dijo Luis, padre del menor que persiguió al detenido. "Los chicos corrieron un riesgo enorme. Podrían haberlos herido e incluso haberlos matado", apuntó, por su parte, Héctor , padre de la adolescente víctima del robo.

Apretón de manos

Los hombres no se conocían. Ayer, mientras acompañaban a sus hijos en la comisaría, se estrecharon las manos por primera vez. Sus rostros estaban tensos y el calor de la siesta no les importaba. "Esta es la segunda vez que vivo esto. Hace dos meses, atacaron a mi otra hija en una situación parecida", dijo el padre de la menor. A su vez, el papá del muchacho contó que hace una semana le apuntaron a su hijo de 11 años para robarle. Ambos fueron tocados por la inseguridad y dijeron compartir la angustia de no saber qué tienen que hacer para proteger a sus hijos.

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