Macri pide ser sometido a juicio político, pero no será destituido

Cuenta con los legisladores necesarios para evitar que sus adversarios lo remuevan. La Sala Acusadora tiene 45 diputados: 19 son del PRO y 26 son opositores. Se necesitan 30 votos para avanzar con el proceso.

EL TRAGO NO SERA AMARGO. Macri confía en que el proceso legislativo será transparente y a su favor. NA
EL TRAGO NO SERA AMARGO. Macri confía en que el proceso legislativo será transparente y a su favor. NA
22 Julio 2010
BUENOS AIRES.- El pedido de juicio político contra sí mismo que el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, realizó ayer a la Legislatura tendría nulas chances de terminar en condena, debido a que el PRO -primera minoría- puede bloquear el avance opositor, como ocurrió el martes en la sesión de la Legislatura porteña. El mandatario comunal confirmó que pedirá a su bloque que vote a favor de la apertura de un proceso, ausente de peligros políticos debido a que el oficialismo, con 24 votos sobre 60, puede impedir una condena.

La sesión del martes, donde toda la oposición no logró imponer un dictamen sobre tablas, es el botón de muestra para interpretar el pedido de Macri. Es que la Legislatura, a principios de año, definió la conformación de la Sala Acusadora, compuesta por 45 diputados y de la Sala Juzgadora, en la que se cuentan los otros 15 del total del pleno.

En la primer sala, el PRO tiene 19 votos, mientras que la oposición cuenta con los 26 restantes. Para aprobar una acusación, la Constitución porteña exige una mayoría calificada de dos tercios del total, es decir de 30 diputados. Así, el PRO tendría que perder cuatro legisladores para que se defina una eventual acusación por "mal desempeño, comisión de delito en ejercicio de sus funciones o de delitos comunes", que establece el Estatuto de la Ciudad de Buenos Aires.

De todos modos, los 45 diputados deberían también votar la creación de una comisión investigadora -encargada de instruir y señalar las causales-, que aún no fue formada y en la que la oposición tal vez tenga su única chance de hacer valer un criterio de mayoría simple.

En el caso de la Sala Juzgadora, la situación es algo más complicada para el PRO. De sus 15 integrantes, el oficialismo tiene cinco, mientras que entre los 10 opositores está Daniel Amoroso, un ex macrista, que responde al diputado del peronismo disidente Francisco de Narváez. Este legislador podría, en un eventual e improbable juzgamiento de Macri, volcar la balanza y sellar la suerte de quien fue el socio político de De Narváez en las últimas elecciones. (DyN)

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