05 Mayo 2010 Seguir en 
La monolítica unidad del oficialismo en la Cámara Baja quedó de lado durante el debate respecto del matrimonio gay. La representación tucumana no estuvo desprovista de disparidad de criterios.
En rigor, el debate en torno a la polémica propuesta se planteó formalmente en Tucumán el 12 de abril, cuando el arzobispo de Tucumán, Luis Héctor Villalba, convocó a los diputados diputados a una audiencia en la cual les entregó el documento de la Iglesia que se opone a la sanción de la norma que se debatía en Diputados al cierre de esta edición.
En la oportunidad, los peronistas Alfredo Carlos Dato, Germán Alfaro y Miriam Gallardo de Dip y los radicales Norah Castaldo y Juan Casañas anticiparon que votarían contra la propuesta, aduciendo en todos los casos reparos de índole religioso.
Gerónimo Vargas Aignasse (PJ), el sexto de los que asistió al convite, planteó entonces que tenía reparos a aspectos particulares de la iniciativa y, con posterioridad, manifestó que votaría favorablemente el proyecto, pero sólo en general.
"El proyecto no pretende que parejas del mismo sexo entren de blanco a la Iglesia a recibir el sacramento del matrimonio, solamente otorga derechos civiles que regulen y resguarden relaciones que existieron, existen y existirán siempre. Voy a votar afirmativamente a favor de la unión civil en general, pero en contra de la adopción, por considerar que estamos en presencia de un conflicto de derechos que el menor, en este caso no podrá ejercer, y que deben ser resguardados por el Estado", manifestó a LA GACETA antes de la votación. (Ver "Un debate...")
Su par de bancada, Susana Díaz, no asistió al encuentro con el arzobispo, pero esgrimió argumentos legales para oponerse al matrimonio homosexual. "Por convicción propia, voy a votar en contra en general y en particular", anticipó.
"Nuestra Constitucional Nacional a establecido para la Argentina un sistema representativo, republicano y federal, en materia política. De igual manera, también adoptó para nuestro país el catolicismo como religión oficial. Y para la Iglesia, el matrimonio es entre varón y mujer. Por ello, entiendo que el matrimonio entre personas del mismo sexo es contraria al espíritu de nuestra Carta Magna", manifestó la oficialista a este diario.
La kirchnerista Stella Maris Córdoba, que no participó de la audiencia de Villalba, fue la primera en anticipar que votaría en favor del matrimonio gay y de reconocer el derecho a la adopción para las parejas del mismo sexo. "El concepto más importante es que todos somos iguales ante la ley y aquí se trata de la equiparación jurídica para que todas las personas, independientemente de su condición sexual, puedan tener las mismas garantías", manifestó.
En rigor, el debate en torno a la polémica propuesta se planteó formalmente en Tucumán el 12 de abril, cuando el arzobispo de Tucumán, Luis Héctor Villalba, convocó a los diputados diputados a una audiencia en la cual les entregó el documento de la Iglesia que se opone a la sanción de la norma que se debatía en Diputados al cierre de esta edición.
En la oportunidad, los peronistas Alfredo Carlos Dato, Germán Alfaro y Miriam Gallardo de Dip y los radicales Norah Castaldo y Juan Casañas anticiparon que votarían contra la propuesta, aduciendo en todos los casos reparos de índole religioso.
Gerónimo Vargas Aignasse (PJ), el sexto de los que asistió al convite, planteó entonces que tenía reparos a aspectos particulares de la iniciativa y, con posterioridad, manifestó que votaría favorablemente el proyecto, pero sólo en general.
"El proyecto no pretende que parejas del mismo sexo entren de blanco a la Iglesia a recibir el sacramento del matrimonio, solamente otorga derechos civiles que regulen y resguarden relaciones que existieron, existen y existirán siempre. Voy a votar afirmativamente a favor de la unión civil en general, pero en contra de la adopción, por considerar que estamos en presencia de un conflicto de derechos que el menor, en este caso no podrá ejercer, y que deben ser resguardados por el Estado", manifestó a LA GACETA antes de la votación. (Ver "Un debate...")
Su par de bancada, Susana Díaz, no asistió al encuentro con el arzobispo, pero esgrimió argumentos legales para oponerse al matrimonio homosexual. "Por convicción propia, voy a votar en contra en general y en particular", anticipó.
"Nuestra Constitucional Nacional a establecido para la Argentina un sistema representativo, republicano y federal, en materia política. De igual manera, también adoptó para nuestro país el catolicismo como religión oficial. Y para la Iglesia, el matrimonio es entre varón y mujer. Por ello, entiendo que el matrimonio entre personas del mismo sexo es contraria al espíritu de nuestra Carta Magna", manifestó la oficialista a este diario.
La kirchnerista Stella Maris Córdoba, que no participó de la audiencia de Villalba, fue la primera en anticipar que votaría en favor del matrimonio gay y de reconocer el derecho a la adopción para las parejas del mismo sexo. "El concepto más importante es que todos somos iguales ante la ley y aquí se trata de la equiparación jurídica para que todas las personas, independientemente de su condición sexual, puedan tener las mismas garantías", manifestó.







