"La obra de Yupanqui es como el pan: si lo guardo se pone duro"

Roberto Chavero, hijo de don Atahualpa, cerrará el domingo un ciclo en tributo al compositor

05 May 2010
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RECONOCIMIENTO. Chavero, el hijo menor de Yupanqui, difunde trabajos no tan conocidos de su padre.

"Mi tarea en estos días es recordarles a los tucumanos lo importante que es Atahualpa Yupanqui para la provincia, y lo importante que fue Tucumán para Yupanqui", apunta Roberto Chavero, hijo del cantautor popular.
El interpretará parte de la obra de su padre el domingo a las 21 en el Teatro Alberdi (Jujuy 99), como cierre del ciclo "Siempre vuelvo a Tucumán", que empezó el lunes.
Chavero afirma que nuestra provincia fue el lugar donde la semilla artística del tata empezó a germinar. "Yupanqui es como una planta que sigue madurando lentamente, y nosotros tenemos que ayudar a descubrir sus frutos", agregó el músico durante su visita a LA GACETA.
El asume la tarea con responsabilidad, y hasta sonríe cuando piensa en lo pesado que le resulta el legado paterno y su compromiso de mantenerlo vivo. "Su obra es como el pan: si me lo guardo, se pone duro; tengo que repartirlo y compartirlo", dice, en alusión a la inmensa cantidad de canciones y textos que dejó. Muchos de ellos se conocen bastante poco.

"Hay mucho más"

Ese es un aspecto que le preocupa. "Busco hacer conocer obras inéditas o poco difundidas... porque ?Viene clareando? es muy bella, pero hay mucho más", cuenta, aunque anticipa que en este caso, por ser Tucumán donde actuará, se centrará en las canciones compuestas en la provincia o que aluden a ella.
En el mismo plano se encuentra su visión sobre cómo se percibe la obra de Yupanqui. "Trabajo para poner en valor la obra del tata, y mostrar cómo induce o inicia a gente sensible... Aunque la obra valorada está por los que la conocen...", reflexiona.
Una de sus metas es que su padre termine de entrar en ámbitos académicos. "La valoración hacia él está en lo popular. Su música fue siendo descubierta de a poco; su faceta como guitarrista es ponderada desde hace unos años...", dice, y cuenta que mientras en sus años de exilio Atahualpa era reconocido y admirado por músicos de fuste en Europa, la respuesta no era igual en la Argentina.
"Sus letras no son tenidas en cuenta en las universidades o colegios... No saben lo que se pierden, porque son obras de una riqueza increíble. Tenía la capacidad de definir una situación o un sentimiento en dos líneas de una manera poética incomparable", confirma con orgullo. No obstante, reconoce que la lírica entra con más facilidad en esos ámbitos que la música.
Además, destaca que la influencia de Yupanqui no reconoce edades ni condición social o cultural.
"Hay puentes culturales que llevan su obra de un lugar a otro", define.

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