13 Octubre 2009 Seguir en 
Fue una de las apenas 600 mujeres que se reunieron en Buenos Aires, en 1986, y una de las alrededor de 20.000 (según calculan las organizadoras) que debatieron hasta ayer en Tucumán. Graciela Tejedo Coni no faltó a ninguno de los 24 encuentros nacionales realizados.
¿Cómo evolucionó la relación entre los reclamos y los logros por derechos de mujeres, durante este casi cuarto de siglo?, preguntó LA GACETA. "El movimiento de mujeres en el país avanzó muchísimo con la ayuda de los encuentros. En primer lugar, en el plano legislativo: se sancionó una gran cantidad de leyes a favor de derechos de mujeres", evaluó. Pero aclaró que no pueden relajarse. "Entre las leyes y la práctica social hay una gran distancia; y siempre nos toca una segunda lucha, para que las normas se apliquen", puntualizó.
Como ejemplo, señaló que la normativa vinculada a salud sexual y a procreación responsable no se cumple, porque el Gobierno no asigna los fondos correspondientes. "Las mujeres van a las salitas (CAPS) a pedir anticonceptivos gratis, pero no los consiguen, porque no hay plata para comprarlos".
El problema económico no es el único que mencionó Tejedo Coni. "En el caso de la educación sexual, está la resistencia ideológica por parte de los sectores más conservadores de la Iglesia", afirmó. La militante dijo que esa institución impide que las mujeres avancen en la conquista de sus derechos. "En San Juan (1997), por un acuerdo entre (el ex presidente) Carlos Menem y el Vaticano, la Iglesia organizó una peregrinación el día que abríamos el encuentro", recordó.
"Que se abra el Congreso"
En cuanto al pedido de la despenalización del aborto -tema que generó incidentes en nuestra provincia durante el fin de semana-, Tejedo Coni considera que no es un tema privativo de los encuentros de mujeres sino de toda la sociedad. Agregó que, a su criterio, el debate debe tener en cuenta si se habilita el Congreso. "De esa manera no sólo nosotras discutiremos sobre los derechos de anticoncepción y aborto, sino también el Parlamento".
Desde su asistencia perfecta, ¿qué le diría a una mujer que participó en Tucumán por primera vez de un encuentro? "Que vuelva, que no se asuste por el debate; la discusión es buena y se aprende mucho. Ninguna mujer es la misma después de haber participado de un encuentro", aseguró.
¿Cómo evolucionó la relación entre los reclamos y los logros por derechos de mujeres, durante este casi cuarto de siglo?, preguntó LA GACETA. "El movimiento de mujeres en el país avanzó muchísimo con la ayuda de los encuentros. En primer lugar, en el plano legislativo: se sancionó una gran cantidad de leyes a favor de derechos de mujeres", evaluó. Pero aclaró que no pueden relajarse. "Entre las leyes y la práctica social hay una gran distancia; y siempre nos toca una segunda lucha, para que las normas se apliquen", puntualizó.
Como ejemplo, señaló que la normativa vinculada a salud sexual y a procreación responsable no se cumple, porque el Gobierno no asigna los fondos correspondientes. "Las mujeres van a las salitas (CAPS) a pedir anticonceptivos gratis, pero no los consiguen, porque no hay plata para comprarlos".
El problema económico no es el único que mencionó Tejedo Coni. "En el caso de la educación sexual, está la resistencia ideológica por parte de los sectores más conservadores de la Iglesia", afirmó. La militante dijo que esa institución impide que las mujeres avancen en la conquista de sus derechos. "En San Juan (1997), por un acuerdo entre (el ex presidente) Carlos Menem y el Vaticano, la Iglesia organizó una peregrinación el día que abríamos el encuentro", recordó.
"Que se abra el Congreso"
En cuanto al pedido de la despenalización del aborto -tema que generó incidentes en nuestra provincia durante el fin de semana-, Tejedo Coni considera que no es un tema privativo de los encuentros de mujeres sino de toda la sociedad. Agregó que, a su criterio, el debate debe tener en cuenta si se habilita el Congreso. "De esa manera no sólo nosotras discutiremos sobre los derechos de anticoncepción y aborto, sino también el Parlamento".
Desde su asistencia perfecta, ¿qué le diría a una mujer que participó en Tucumán por primera vez de un encuentro? "Que vuelva, que no se asuste por el debate; la discusión es buena y se aprende mucho. Ninguna mujer es la misma después de haber participado de un encuentro", aseguró.









