Guillermo Coria

Algo que era una sensación el día que anunció su retiro hoy es certeza absoluta: Coria se sacó un peso de encima. Unos meses después de aquel día, con mucho tiempo libre y varios proyectos en su cabeza, Guillermo se permite una relajada sonrisa y, tranquilo y pensante, revisa su trayectoria, opina de sus colegas y hasta aclara algunas polémicas famosas. Por Alejandro Klappenbach - Especial para LA GACETA

09 Agosto 2009

1) ¿La primera vez que saliste en el diario fue por el fútbol?
Sí. Jugaba al fútbol y al tenis en Centenario de Venado Tuerto y nuestra categoría jamás había salido campeona, era la única que faltaba en el club. Todavía tengo mucha relación con varios de los compañeros de ese equipo. Era una pulga, me tocó hacer el gol del título y salió mi foto en el diario. Me parece mentira que hayan pasado poco menos de 20 años.

2) A los 11 años te fuiste a los Estados Unidos, a la academia de Nick Bolletieri. ¿Cómo fue vivir solo a esa edad?
A mí me sirvió mucho en lo personal. En lo humano crecés sí o sí, no te queda otra. Estar lejos de tu casa y de tu gente es una gran posibilidad para aprender a valorar todo lo que tenés. No es algo para cualquiera, no es lo ideal, pero aprendés un montón. Cocinás, dormís mal, comés peor... Si lo asimilás te deja muchas enseñanzas.

3) ¿Qué no harías si volvieras a empezar tu carrera?
Cambiaría menos de entrenador, me portaría mejor con ellos. Cuando encontrás alguien con quien trabajás bien, con quien tenés buena onda afuera de la cancha y con quien sacás buenos resultados, debés hacer todo lo posible por mantenerlo. Los jugadores muchas veces nos creemos los únicos importantes y actuamos como si todos los entrenadores fueran iguales, y no es así. Hay mejores y peores. Por eso al tipo que te da confianza debés mantenerlo con vos.

4) ¿Josep Perlas es uno de los entrenadores que intentarías mantener?
No, Perlas no. Aunque no es el único culpable de lo que pasó con mi saque, ya que los primeros cambios los hice en los cuartos de final de Roland Garros 2004, por el dolor en el hombro que terminó en la operación. En ese momento no trabajábamos juntos. El tiene parte de la culpa y yo el resto. A un número tres del mundo no le cambiás nada si el jugador no acepta. Yo acepté, ese fue un gran error.

5) Nombraste Roland Garros 2004. ¿Viste el video de la final?
Sí, claro. En los match-points pensé en positivo, pensé que podía ganar, es difícil pensar claro cuando estás nervioso y cansado. No podía planificar una estrategia, me la jugué en los dos casos, busqué tiros ganadores que se fueron por poquito. Si cuidaba y perdía me hubiese sentido mal. Estoy tranquilo, mas allá de la oportunidad perdida.

6) ¿Cómo definirías tu relación con Nalbandian?
Es de respeto. Tuvimos nuestra pica como jugadores porque el del tenis es un ambiente muy competitivo. El tema con David es que compartimos muchas cosas de chicos, cuando los egos no son tan grandes. Con el tiempo las diferencias existieron, pero aquel pasado, aquellos viajes, las competencias juntos, los partidos de dobles, siempre funcionaron como un seguro para nuestra relación. No somos amigos, tenemos nuestra pica, pero nos respetamos muchísimo.

7) ¿Y con Gaudio?
La misma pica, la misma competencia, choques parecidos, pero sin el pasado compartido. Gastón es de otra camada, nunca viajamos juntos, no tenemos esas cosas en común. Y entonces, cuando las diferencias salen a la luz, no hay nada que proteja el vínculo. Mas allá de las diferencias, también lo respeto mucho. Era muy parecido a mí, él pensaba que yo lo gastaba, yo pensaba lo mismo sobre él... Nunca entendí por qué me mató tantas veces cuando daba notas, son cosas difíciles de olvidar. Fuera de todo esto, está peleando a full y ojalá que pueda volver a meterse.

8) ¿Es verdad que se fueron a las manos en el vestuario después de la semifinal del Masters Series de Hamburgo 2003?
No fue para tanto. Me dijo algo cuando termino el partido, porque creyó que yo había fingido unos calambres y en el vestuario la discusión fue fuerte. El estaba convencido de que yo lo había gastado. Había otras cosas también, Gastón estaba con Davín, yo había terminado muy mal con Franco, hubo historias en partidos anteriores... Le dije que le preguntara al fisioterapeuta que me atendió para que le contara lo que tenía. Pero Gastón nunca quiso escucharme, estaba demasiado caliente en ese momento.

9) ¿También hubo líos durante la serie de Copa Davis en Eslovaquia 2005? Se habló de discusiones y peleas porque vos rompiste un pacto.
Habíamos pautado llegar antes y que yo llegué más tarde, pero tiene una explicación. El US Open de ese año, el de las dobles faltas contra Massú y Ginepri, me dejó mal de confianza, por eso le dije a Mancini que iba a jugar el torneo de Beijing para volver a sentirme bien. Cuando llegué a China se hablaba de que Moyá y Ferrero habían tirado el torneo en 2004, justamente porque tenían serie de Copa Davis unos días después. Estuve muy vigilado, no es fácil tirar un partido mas allá de lo que se diga desde afuera. Llegué a la final, la jugué y viajé a Eslovaquia un día y medio más tarde de lo pautado. No fue lo ideal, pero perdimos porque nos superaron, mi tardanza no tuvo nada que ver con el resultado, aunque muchos se agarraron de eso para justificar algunas cosas. Además, la prensa no tendría que haberse enterado de lo que se habló en el vestuario. Alguien botoneó.

10) La última de discusiones. Agassi se enojó con vos en Roma 2005…
Nuestra relación siempre fue especial porque Gil Reyes estaba con él pero siempre hablaba muy bien de mí, y Andre se ponía un poquito celoso. Gil quiso entrenarme, es algo que quedó pendiente. En 2004 arreglé para hacer dos semanas de la pretemporada 2005 con Reyes, durante las vacaciones de Agassi. Cuando Andre se enteró suspendió sus vacaciones. Desde ese momento se creó una rivalidad. Me acuerdo de que en Roland Garros 2004 le gané por primera vez en mi vida. Ahí le perdí el respeto y eso a él no le gustaba, estaba acostumbrado a que todos le jugaran casi con miedo. Ese día, en Roma, yo estaba seguro de que la pelota que marqué había sido mala, pude haberme equivocado, pero estaba seguro en ese momento. El "ojo de halcón" demostró que había tocado por muy poquito. Gil Reyes me dijo un tiempo después que Agassi intentó usar ese enojo para desconcentrarme porque no le encontraba la vuelta al partido.

11) ¿Tenés la sensación de que te queda algo por arreglar con él?
No, ya fue. El hecho de no tener un buen inglés me limitó en varias cosas, entre ellas mis conversaciones con Andre. A mí me daba mucha vergüenza, no podía soltarme al hablar en inglés. Cuando me operé del hombro en 2004, él se portó excelente. Si yo hubiese hablado bien inglés, la relación habría sido muy diferente, con más tiempo compartido.

12) ¿En qué momento de tu carrera sentiste "llegué"?
Siempre quería más, nunca sentí que llegaba al techo. Eso me pasó cuando jugué contra Guga Kuerten la semi de Montecarlo, a los 19 años. Fue en 2001, venía de ganarle a Gastón el torneo de Viña del Mar, y perder un partido parejo contra el mejor del mundo en polvo de ladrillo me convenció de que podía jugar mano a mano contra ellos.

13) ¿Cuándo dejaste de viajar en clase Turista?
Después de ganar los cuatro challengers seguidos, a fines de 2000. Como uno de los sponsors era una aerolínea, gané muchas millas y por eso hice algunos viajes en Bussiness. Pero el cambio fue en 2003. La primera vez que viajé en esos asientos, con esa comida y esa atención, pensé que jamás podría tomar un vuelo en Turista. Para el último torneo, el de Tailandia, fuimos con el Tero García ¡en Económica! Son 40 horas que parecen 2000. Como todo, cuando te acostumbrás, dejás de valorarlo.

14) ¿Tu mejor partido?
Contra Agassi en Roland Garros 2003, Nadal en Roma 2005 y Youzhny en Stuttgart 2003, cuando le gané 6-0 y 6-0, ese día jugué el mejor tenis de mi vida. Pero puesto en contexto y por todo lo que consiguió después, la final de Roma contra Nadal es el partido de mi vida: el rival, la instancia, el torneo, la duración lo convierte en especial.

15) Te pido que elijas una virtud y un defecto como jugador…
Dentro de la cancha me sacaba y descargaba la presión con mi entrenador. Eso nunca me gustó, era algo que no podía controlar. Algunos se lo bancan pero no está bien. Mi mayor virtud siempre fue la actitud, odiaba perder un punto, fue lo que me acercó a los objetivos. Sangre, espíritu, sacrificio... Jugué cada partido como una final.

16) ¿Qué fue lo mejor de haber dejado el tenis?
No tener horarios es genial. Poder decidir las cosas que voy a hacer en el momento, casi sin planificación previa. Si quiero jugar al fútbol con amigos lo hago sin miedo a lesionarme. Levantarme más tarde, salir, acostarme a la hora que quiero. Es un cambio importante.    

17) ¿Qué es lo más complicado o peligroso de ser famoso y millonario a los 22 años?
La plata nunca fue importante para mí, jamás tuve conciencia de mis números hasta que me retiré. La noche es brava, complicada. La fama es más difícil que la plata. Muchas chicas se te regalan, les divierte estar con alguien famoso, poder contárselo al otro día a sus amigas. La gente en general es muy cholula, no razonan que uno es igual a ellos. Y te pasa tantas veces que resulta difícil no empezar a creértelo. No es fácil. Lo fundamental es tener gente alrededor que te baje a la Tierra.

18) ¿Te ayudó casarte tan joven?
Sí, me ordenó la vida fuera de la cancha, aunque casarme me dio felicidad antes que orden. Carla es alguien muy importante en mi vida, me bancó en cada momento difícil, nadie estuvo tanto ni tan cerca como ella. Y nunca se preocupó por los estúpidos rumores de infidelidad y separación.

19) ¿Un famoso que te haya pedido una foto?
Bono, de U2. Yo había ganado el torneo de Montecarlo y estábamos cenando en un bar. Estaba Lucas Bernardi, que hoy juega al fútbol en Newell’s y en aquel tiempo lo hacía en Mónaco. Lucas conocía el dueño del lugar, que se presentó y me preguntó si me gustaba U2. Le dije sí, y al ratito apareció todo el grupo, que estaba grabando un disco en Montecarlo. Lo vi a Bono que encaraba para nuestra mesa y empecé a temblar. Me felicitó, había estado en la final, le gustaba mi juego. Me pidió que al irnos nos sacáramos la foto. Cuando nos paramos para salir hacia el hotel, se acercó y la sacamos. Tengo la foto en casa, estamos Bono, Carla y yo. Genial.

20) ¿Cómo definirías tu relación con la prensa?
Me da la sensación de que se habló poco de tenis y mucho de las peleas y diferencias. También es cierto que di y dimos muchos motivos para hablar en ese aspecto.

21) ¿Qué cosa común para alguien de 27 años que nunca habías hecho estás haciendo ahora?
Llamar al proveedor de Internet porque se corta el servicio, ¡llamar al plomero! Esas cosas son nuevas para mí, hacer trámites me vuelve loco. Llamar por teléfono y que te tengan horas y horas, que te atienda una máquina, que se corte la comunicación me saca.  

22) ¿Sos fanático del cine?
Sí. El cine me sirvió como escapatoria, la gente no te ve en el cine, es cuestión de organizarte, llegás justo antes, te vas primero y listo. Me encantan las pelis pochocleras, y también soy fana de De Niro y Al Pacino.

23) ¿Qué tiene Del Potro que lo hace distinto, que lo pone en esa categoría de elite?
Todavía le falta continuidad. Cuando ganás torneos te empiezan a mirar y descubren tus puntos débiles, eso te obliga a adaptarte. Si logra hacer esos pequeños cambios y no sufre problemas físicos, puede instalarse un buen tiempo ahí arriba. Tiene pasta, golpes, un saque tremendo, gran revés, una derecha que mejoró mucho, gran movilidad para su altura. Tiene hambre y maduró muchísimo en poco tiempo. Será el líder del equipo de Copa Davis, puede jugar y ganarle a cualquiera en la superficie que sea, eso es importante a nivel Davis.

24) ¿Cambiarías algo del reglamento?
La nueva reglamentación del dóping me parece una barbaridad. Tener que informar un lugar donde puedan ubicarte cada día del año es un abuso. Ahora estoy fuera del circuito, pero los jugadores están en contra de la medida, no tiene sentido. Pongo un ejemplo: Acasuso es de Misiones y si dijo que va a estar en Buenos aires, tiene que quedarse ahí y no puede viajar a su provincia si no lo tenía planeado y declarado. Lo mismo Nalbandian con Córdoba, a mí me hubiese pasado con Rosario.

25) ¿Te gusta el "ojo de halcón"?
Sí, claro, ayuda mucho. Cuando vas a Estados Unidos a enfrentar un nombre pesado, te sentís respaldado. En Wimbledon es clave porque el juego es muy rápido. Además, la gente siente que participa, juega a buena o mala. Para la tele también suma, está bueno cuando lo ves en tu casa. Deberían buscar la manera de ponerlo en más canchas y en más partidos.

26) Dentro de 10 años te ves con hijos. ¿Qué cosas repetirías de lo que tus viejos hicieron con vos?
La forma de educarme. El ejemplo de lucha, de constancia, de perseverancia. Nos enseñaron el valor del sacrificio y de la responsabilidad. Si consigo transmitirles eso a mis hijos, estaré muy contento.

27) ¿Hay alguna que no harías?
Sí, pero me las guardo para mí. Ser papá no es fácil, más allá de las buenas intenciones. Dentro de unos años te contesto la pregunta otra vez.

28) ¿Cuándo fue la última vez que lloraste por el tenis y en la vida?
Lloré por el dóping, lloré en Roland Garros, lloré por la operación. Fueron momentos muy complicados. Y en la vida, cuando murió un amigo, a los 12 años. Tuvo un accidente de auto y se fue para siempre. También cuando falleció mi abuelo y no pude llegar al entierro.

29) Si te quedara un último agradecimiento, ¿a quién se lo darías?
A mis viejos, sin dudas. Ellos son los responsables de gran parte de mi carrera y de mi vida. Cuando éramos chicos se privaron de cientos de cosas para que a nosotros no nos faltara nada.

30) ¿Y el último "perdón" para quién sería?
Por las macanas grandes ya gasté muchos perdones.

 

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