31 Julio 2009 Seguir en 
Mañana, cuando amanezca, los rayos del sol penetrarán a la Madre Tierra llenándola de energía en este tiempo de fertilidad para que en la primavera broten sus frutos en forma abundante. Para eso, hombres y mujeres de la comunidad indígena de Amaicha del Valle habrán cavado un pozo en el predio de la antigua hostería de esa localidad. Allí el sol lanzará su luz y su fuerza.
"Esta es la primera ceremonia del día", explicó Sebastián Pastrana, encargado de los temas comunitarios de la comunidad indígena de Amaicha. "Hoy más que nunca tenemos que pedirle a la Pachamama que nos ayude a tomar conciencia de que hay que cuidar la Tierra; ella es la que nos da todo: el agua, la comida, la vestimenta. Hay que frenar la destrucción de la naturaleza", enfatizó.
La alimentación
La segunda ceremonia tendrá lugar al mediodía, en una lomada ubicada a pocas cuadras de la plaza del pueblo. Allí se levantará la apacheta, el montículo de piedras donde se depositan las ofrendas para la Pachamama.
La tradición indica que hay que darle lo que a ella le gusta: cigarrillos, vino, hojas de coca, azúcar, galletas, entre otros alimentos. "Al mediodía se cumple el rito de alimentar a la Pachamama, mientras las copleras acompañan la ceremonia con sus cantos. Es muy emotivo, porque cada participante se acerca y deposita algo en la apacheta, pide y agradece; todos nos sentimos muy unidos y nadie siente que lo dejan de lado, aunque no pertenezcan a la comunidad indígena; eso no importa; la Pachamama es la madre de todos", afirma Pastrana.
Para reforzar su afirmación, cuenta que anoche estaban esperando la llegada de un grupo de viajeros de Buenos Aires. "Ellos participaron de la ceremonia hace unos años, y la Pachamama los curó. Desde entonces, vienen siempre para esta fecha. No viajan para hacer turismo. Llegan, participan de la ceremonia y se vuelven", contó.
Después de alimentar a la Madre Tierra, los participantes comparten un almuerzo comunitario y hay música y baile. "Pero sólo un rato, porque es una ceremonia y no una fiesta", aclaró Pastrana.
Otros homenajes
La Pachamama también será honrada en la comunidad de Los Zazos, en Amaicha del Valle, en la ciudad sagrada de Quilmes y en Tafí del Valle.
"Todos los pueblos originarios se organizan para esta fecha, que fue rescatada hace unos 15 años más o menos, cuando comenzó el proceso de revalorización de la cultura y de las tradiciones de nuestros ancestros", puntualizó el dirigente.
También en casa
El rito de ofrecer bienes a la Pachamama, que esta luego devuelve multiplicados -según dice la tradición- se extendió a algunos hogares tucumanos aun cuando no tienen raíces indígenas. La costumbre manda enterrar un objeto que simbolice lo que se pide (alimentos, vivienda, salud, dinero, etcétera) y rezar una oración de acuerdo con las creencias personales de cada uno. Los devotos afirman que la Madre Tierra cumple.
Mañana es el día para seguir la tradición del té de ruda
El 1 de agosto no es solamente el Día de la Pachamama. También es la fecha en la que, tradicionalmente, se debe tomar en ayunas una taza de té de ruda para ahuyentar todo tipo de males, físicos y emocionales, que pudiera traer el mes de agosto, considerado nefasto por tradiciones contrapuestas a las de la Madre Tierra, pero igual de arraigadas en la comunidad tucumana.
José Mario Guzmán es uno de los tantos dueños y encargados de herboristerías del centro de la ciudad que contó que las bolsitas de ruda comenzaron a venderse desde hace dos días y la demanda sigue en aumento. "Los tucumanos no han perdido el hábito. Estamos vendiendo la misma cantidad que el año pasado", afirmó Guzmán. La bolsita de 40 gramos de ruda, que alcanza para varias tazas de la infusión, se consigue desde $ 2,50.
"Esta es la primera ceremonia del día", explicó Sebastián Pastrana, encargado de los temas comunitarios de la comunidad indígena de Amaicha. "Hoy más que nunca tenemos que pedirle a la Pachamama que nos ayude a tomar conciencia de que hay que cuidar la Tierra; ella es la que nos da todo: el agua, la comida, la vestimenta. Hay que frenar la destrucción de la naturaleza", enfatizó.
La alimentación
La segunda ceremonia tendrá lugar al mediodía, en una lomada ubicada a pocas cuadras de la plaza del pueblo. Allí se levantará la apacheta, el montículo de piedras donde se depositan las ofrendas para la Pachamama.
La tradición indica que hay que darle lo que a ella le gusta: cigarrillos, vino, hojas de coca, azúcar, galletas, entre otros alimentos. "Al mediodía se cumple el rito de alimentar a la Pachamama, mientras las copleras acompañan la ceremonia con sus cantos. Es muy emotivo, porque cada participante se acerca y deposita algo en la apacheta, pide y agradece; todos nos sentimos muy unidos y nadie siente que lo dejan de lado, aunque no pertenezcan a la comunidad indígena; eso no importa; la Pachamama es la madre de todos", afirma Pastrana.
Para reforzar su afirmación, cuenta que anoche estaban esperando la llegada de un grupo de viajeros de Buenos Aires. "Ellos participaron de la ceremonia hace unos años, y la Pachamama los curó. Desde entonces, vienen siempre para esta fecha. No viajan para hacer turismo. Llegan, participan de la ceremonia y se vuelven", contó.
Después de alimentar a la Madre Tierra, los participantes comparten un almuerzo comunitario y hay música y baile. "Pero sólo un rato, porque es una ceremonia y no una fiesta", aclaró Pastrana.
Otros homenajes
La Pachamama también será honrada en la comunidad de Los Zazos, en Amaicha del Valle, en la ciudad sagrada de Quilmes y en Tafí del Valle.
"Todos los pueblos originarios se organizan para esta fecha, que fue rescatada hace unos 15 años más o menos, cuando comenzó el proceso de revalorización de la cultura y de las tradiciones de nuestros ancestros", puntualizó el dirigente.
También en casa
El rito de ofrecer bienes a la Pachamama, que esta luego devuelve multiplicados -según dice la tradición- se extendió a algunos hogares tucumanos aun cuando no tienen raíces indígenas. La costumbre manda enterrar un objeto que simbolice lo que se pide (alimentos, vivienda, salud, dinero, etcétera) y rezar una oración de acuerdo con las creencias personales de cada uno. Los devotos afirman que la Madre Tierra cumple.
Mañana es el día para seguir la tradición del té de ruda
El 1 de agosto no es solamente el Día de la Pachamama. También es la fecha en la que, tradicionalmente, se debe tomar en ayunas una taza de té de ruda para ahuyentar todo tipo de males, físicos y emocionales, que pudiera traer el mes de agosto, considerado nefasto por tradiciones contrapuestas a las de la Madre Tierra, pero igual de arraigadas en la comunidad tucumana.
José Mario Guzmán es uno de los tantos dueños y encargados de herboristerías del centro de la ciudad que contó que las bolsitas de ruda comenzaron a venderse desde hace dos días y la demanda sigue en aumento. "Los tucumanos no han perdido el hábito. Estamos vendiendo la misma cantidad que el año pasado", afirmó Guzmán. La bolsita de 40 gramos de ruda, que alcanza para varias tazas de la infusión, se consigue desde $ 2,50.







