21 Julio 2009 Seguir en 
Dentro de las llamadas cuatro avenidas se modificaron los tiempos de espera y de paso de los complejos semaforizados a partir de ayer. Antes de percibir el cambio, lo que llamó la atención de los automovilistas fue que por la mañana muchos semáforos de la zona estaban con luz amarilla funcionando en forma intermitente.
El motivo eran los cambios que se estaban efectuando. Si bien algunos aparatos respondieron a los comandos efectuados en el control central, en otros falló la aplicación automática de los nuevos tiempos. Estos debieron sincronizarse de manera manual y mientras tanto, los semáforos quedaron en amarillo. Al mediodía ya estuvieron funcionando los 201 complejos semaforizados instalados entre las avenidas Avellaneda-Sáenz Peña, Roca, Alem-Mitre y Sarmiento.
Según informó la Municipalidad capitalina, el objetivo es darle mayor fluidez al tránsito.
Dos longitudes de ciclo
Lo que se hizo fue cambiar la longitud de ciclo de cada semáforo, que es el tiempo que dura una fase de luz verde, amarilla y roja. Además se sincronizó las señales para generar tramos de onda verde más extensos en algunas arterias, como 24 de Septiembre, General Paz y avenidas Salta y Jujuy, que tienen un intenso tránsito.
El subdirector de Alumbrado Público, Javier González, explicó que hasta el momento existían dos longitudes de ciclo: una de 90 segundos, que se habilitaba en los horarios pico, y otra de 70 segundos para el resto del tiempo en que el tránsito es menos intenso. Con la reprogramación, las longitudes de ciclo se modificaron y ahora son de 96 segundos en las horas pico (de 7.30 a 14.30 y de 16.30 a 21.30) y de 60 segundos el resto del día.
En el primer caso, al alargar la longitud de ciclo, se aumenta el tiempo de la luz verde, lo que permite que pasen más vehículos y se agilice la circulación. En tanto, en los momentos del día en que no hay mucho tránsito, se acortan los tiempos para evitar que los conductores estén detenidos innecesariamente con una luz roja. Esto también le otorga fluidez al movimiento de vehículos.
Imperceptible
LA GACETA consultó con automovilistas y taxistas que circulaban por Córdoba al 600 y al 700. Confesaron que no habían notado el cambio, pero consideran acertada la medida para evitar congestiones de tránsito.
El motivo eran los cambios que se estaban efectuando. Si bien algunos aparatos respondieron a los comandos efectuados en el control central, en otros falló la aplicación automática de los nuevos tiempos. Estos debieron sincronizarse de manera manual y mientras tanto, los semáforos quedaron en amarillo. Al mediodía ya estuvieron funcionando los 201 complejos semaforizados instalados entre las avenidas Avellaneda-Sáenz Peña, Roca, Alem-Mitre y Sarmiento.
Según informó la Municipalidad capitalina, el objetivo es darle mayor fluidez al tránsito.
Dos longitudes de ciclo
Lo que se hizo fue cambiar la longitud de ciclo de cada semáforo, que es el tiempo que dura una fase de luz verde, amarilla y roja. Además se sincronizó las señales para generar tramos de onda verde más extensos en algunas arterias, como 24 de Septiembre, General Paz y avenidas Salta y Jujuy, que tienen un intenso tránsito.
El subdirector de Alumbrado Público, Javier González, explicó que hasta el momento existían dos longitudes de ciclo: una de 90 segundos, que se habilitaba en los horarios pico, y otra de 70 segundos para el resto del tiempo en que el tránsito es menos intenso. Con la reprogramación, las longitudes de ciclo se modificaron y ahora son de 96 segundos en las horas pico (de 7.30 a 14.30 y de 16.30 a 21.30) y de 60 segundos el resto del día.
En el primer caso, al alargar la longitud de ciclo, se aumenta el tiempo de la luz verde, lo que permite que pasen más vehículos y se agilice la circulación. En tanto, en los momentos del día en que no hay mucho tránsito, se acortan los tiempos para evitar que los conductores estén detenidos innecesariamente con una luz roja. Esto también le otorga fluidez al movimiento de vehículos.
Imperceptible
LA GACETA consultó con automovilistas y taxistas que circulaban por Córdoba al 600 y al 700. Confesaron que no habían notado el cambio, pero consideran acertada la medida para evitar congestiones de tránsito.
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