Líderes regionales se ofrecen para hallar una salida a la crisis

El presidente de Costa Rica emerge como mediador de gran peso.

07 Jul 2009
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DOLOR. Ayer se realizó el sepelio de Obeid Murillo, muerto en la protesta. REUTER

SAN JOSE, Costa Rica.- El presidente de Costa Rica y premio Nobel de la Paz, Oscar Arias, se ofreció ayer como mediador en el conflicto. "Nadie se puede negar a ayudar a salir de esa crisis, a la que no se le ve la luz al final del túnel", dijo Arias, que a mediados de la semana pasada barajó la posibilidad de que Costa Rica rompa relaciones diplomáticas con Tegucigalpa si no se reinstalaba el orden constitucional en Honduras.
También Uruguay y Chile se ofrecieron para colaborar en la búsqueda de una solución, dijeron ayer los cancilleres de ambos países, Gonzalo Fernández y Mariano Fernández, tras una reunión en Montevideo. entre tanto, la presidenta chilena, Michelle Bachelet, mantiene contactos a nivel de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) para buscar una salida que implique una pronta restauración de la democracia en ese país.

No a los sudamericanos
Tras recordar que hace unos cinco días que no habla con Zelaya, Arias reveló ayer que ha tenido contacto con "alguna gente de Honduras que nos ha llamado", incluso un ex presidente cuyo nombre mantuvo en reserva. Este último, según Arias, dijo que nadie mejor que un centroamericano" para mediar en la crisis. Según Arias, que fue el artífice de los acuerdos centroamericanos de paz, el ex presidente con quien ha entablado contacto considera que nada tienen que hacer los sudamericanos "que tienen ideologías distintas a las nuestras", en clara alusión a los mandatarios de Argentina, Ecuador y Paraguay, que cerraron filas en torno de Zelaya y reclaman su restitución plena y sin condiciones. Y se refería tácitamente al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, actor en las sombras del conflicto hondureño. "Si uno puede poner su granito de arena para que vuelva todo a la normalidad, lo vamos a hacer", dijo Arias, que recibió en calidad de huésped a Zelaya el día que fue sacado por la fuerza de Tegucigalpa. Zelaya se movilizó de allí a Nicaragua, donde una cumbre urgente de la Alianza Bolivariana de las Américas (ALBA) y otra del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) emitieron fuertes condenas al golpe militar. La calificación ha sido enfáticamente rechazada por el gobierno de Micheletti, ya que, dijo, el Ejército respondió a una resolución del máximo tribunal del país. (DPA)



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