El piropo del siglo XXI enamora a través del celular

El piropo del siglo XXI enamora a través del celular

Cambian sus contenidos y sus formatos, pero las frases callejeras siguen estando vigentes a la hora de halagar o conquistar a una mujer. Son más directos y arrancan suspiros o enojos. Algunos cumplidos clásicos no se pierden y aparecen otros muy groseros. Deseo. Video

22 Marzo 2009

"El romanticismo se ha perdido", "los jóvenes ya no dicen piropos", "algunos son atrevidos", "si le decís algo lindo a una chica creen que sos un tarado". El arte de elogiar a una mujer por la calle es una costumbre que muchos tucumanos creen que está cayendo en desuso. Sin embargo, el piropo sigue vigente. Pero cambió la intención y el contenido que tienen estas frases. Ser creativo a la hora de hacer un cumplido es esencial. Son menos tímidos, más directos y explícitos. Y muchos abandonaron la vía pública para mantener vivo el arte de halagarlas a ellas a través del teléfono celular.
Los mayores aseguran que piropos eran los de antes, en los que el ingenio y la inocencia daban origen a elocuentes frases que lograban sonrojar a las jovencitas. "Si tu amor fuera una cárcel pediría cadena perpetua", "Cómo me gustaría ser vereda para sentir tus pasitos", recita Carlos González, un jubilado nostálgico, sentado en un banco de la plaza Independencia. "La juventud ya no acostumbra a decir estas cosas. Además, las chicas presumían cuando alguien las piropeaba así", recuerda.
"Permiso señores, me voy a sacar el sombrero para tapar a esta rosa que no le de el sereno", dice a viva voz otro jubilado, mientras sus amigos lo aplauden y felicitan.
Los diccionarios definen el piropo como un cumplido que un hombre hace a una mujer. Siempre debe ser una frase breve y recortada que se emite en un lugar público.
El piropo aparece como una herramienta potencialmente apta para cumplir múltiples funciones, tales como halagar, cotejar, conquistar o iniciar una relación, según una investigación que realizó en Tucumán la profesora de Letras Soledad Martínez Zuccardi. La cuestión del género también está presente, considera la experta. Nadie piensa que sea la mujer sea la que pueda piropear a un varón, es una cuestión unidireccional; el hombre dice y la mujer recibe.
"Aquí, en Tucumán, es impensable salir a a calle y no escuchar alguna frase", describe la experta, y asegura que pese a que se habla de una costumbre en vías de extinción, el piropo no está del todo ausente entre los jóvenes. En su trabajo, los jóvenes consultados aseguran que son las mujeres las que cambiaron su actitud como receptoras de estos cumplidos. "Son desconsideradas", dicen.
Algunos adolescentes sostienen que las frases no han dejado de servir para conquistar. "Hay que ser creativo. No podés caer en lugares comunes como ?tan temprano y ya salió el sol? porque te miran mal. Para conquistar a mi novia le escribí: ?mi amor no tiene palabras y se derrite ante tu sonrisa?. No tiene rimas ni nada. Es algo que sentía, me salió en el momento y se lo mandé por teléfono", apunta Bernabé Masso, de 17 años. El muchacho y sus amigos cuentan que es común enviar mensajes de amor por celular y defienden al piropo. "Pero a las mujeres no les gusta que seas tan meloso y romántico. Tenés que ser más explícito con las frases", aseguran.
"Te miran como a un tarado", opina, por su parte, Benjamín Apesoa. "Ahora todo es más directo", comenta. En su defensa las jovencitas opinan que los varones a veces se desubican con lo que dicen. Luján Frías y Naira Medina, coinciden en que muchos cumplidos románticos se han perdido para dar lugar a las frases chabacanas o antipiropos.
"Muchas veces el piropo y la grosería se equiparan", explica la profesora Martínez Zucardi. Para algunos cumple un propósito de acercamiento, mientras que otros exteriorizan un sentimiento de deseo. "Muchos de los varones entrevistados dicen que sirve de termómetro para medir cuál es la reacción de la mujer y, a partir de ahí, iniciar un acercamiento", comentó.
Tienen más de ocho siglos de historia y no desaparecen. "Bebé", "Preciosa" o el clásico "Corazón de arroz, el año que viene me caso con vos" son cumplidos que se siguen escuchando en las calles. Aunque muchos aseguran que piropear con elegancia resulta extemporáneo, no significa que las frases estén perdiendo espacio. Todo lo contrario: los piropos del siglo XXI reviven de la mano de la tecnología.

Lugar común de frases molestas
"Pechocha divina", "Lo que te haría, bebé", son frases típicas que suelen oírse al pasar por una obra en construcción, el sitio que en el mundo femenino más suele asociarse a piropos groseros. "Me molesta pasar por estos lugares; siempre hay desubicados que te dicen cualquier cosa", se quejó Josefina Carrera.

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