No probaron la venta organizada de éxtasis

Pese a que cuatro de los imputados fueron condenados, se mostraron satisfechos porque recibieron penas menores que las pedidas. Consideraron la tenencia de pastillas como un hecho individual en cada caso. Ramón Diéguez (h) fue absuelto. Tratamientos.

04 Mar 2009
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MOMENTOS CUMBRE. Aquines Wartski (en el banquillo) había dicho que la droga era par uso personal. Farías (de amarillo) lloró tras saber el fallo. Los hermanos Gerardo y Carolina Epelbaum se abrazan ante Diéguez (h). LA GACETA / FOTOS DE JORGE OLMOS SGROSSO

"Ahí venden el ?bichito?". "La botellita de agua mineral cuesta $ 20". "Tiran agua desde el techo para que los que se drogan no se mueran deshidratados". Para el Tribunal Oral en lo Criminal Federal, las versiones que circulaban en torno a la venta de éxtasis en "Nocturno" y "Tjanaima" eran meros rumores sin sustento. Sin embargo, los jueces condenaron a cuatro de los cinco imputados por comercialización de estupefacientes, en el marco de una causa inédita en Tucumán.
Al sentarse ante los vocales, la súplica con tonada santiagueña casi queda atragantada en su garganta. "Soy inocente. Todavía no entiendo por qué estoy aquí", dijo Ramón Diéguez (h). Y los jueces le creyeron. El empresario estuvo acusado durante casi cuatro años de organizar la venta de éxtasis en "Nocturno". Ayer fue absuelto.
Tras deliberar durante casi seis horas, los vocales consideraron que no había pruebas para demostrar que en el local bailable funcionaba una organización dedicada a comercializar droga.
Pese a esto, sí hallaron elementos para condenar a Ariel Aquines Wartski a 5 años y ocho meses de cárcel por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. El joven fue interceptado en octubre de 2004 por la Policía Federal cerca de la terminal. Tenía en su poder 158 pastillas de éxtasis. "Era para consumo personal y para compartir con uno o dos amigos. Yo jamás vendí drogas", había asegurado el DJ riojano antes de escuchar la sentencia.
Según el fallo, quien había realizado el envío de las pastillas desde Quilmes (Buenos Aires) había sido Pablo Silva. Por esto, el farmacéutico fue condenado a cuatro años de prisión.
Los jueces también consideraron que Gerardo Epelbaum -socio de Diéguez (h) en "Nocturno" y también acusado de organizar la presunta banda- había cometido el delito de comercialización de drogas, pero como partícipe secundario. Durante una escucha telefónica realizada meses antes del secuestro de las pastillas, el empresario había acordado con un tal "Tato" que se enviara la droga. "Aquines tiene la plata", había dicho durante el diálogo.
Gonzalo Farías también fue condenado a dos años y seis meses de prisión, acusado de comercializar estupefacientes. El ex empleado de "Nocturno" y asistente de Epelbaum, por orden del tribunal, deberá ser sometido a un tratamiento para recuperarse de su adicción como parte de su condena, al igual que Silva.

Denuncia anónima
La investigación había comenzado a fines de 2003, tras un llamado anónimo a la Policía Federal. "En ?Nocturno? venden éxtasis", dijo una persona antes de colgar.
La Policía Federal comenzó vigilar de forma encubierta el movimiento en el boliche. Durante sus informes, los investigadores jamás presentaron elementos para probar que en "Nocturno" se vendía o consumía droga.
En marzo de 2004, el juez federal Jorge Parache ordenó una serie de escuchas telefónicas en las líneas de los sospechosos. Así, lograron conocer el momento en el que Silva enviaría desde Buenos Aires las pastillas en una encomienda. Cuando Aquines Wartski las buscó, fue arrestado.
En tanto, Diéguez (h) y Epelbaum fueron arrestados luego, durante otros procedimientos. A Farías lo aprehendieron en la vía pública con tres gramos de marihuana en su poder.
Los vocales Carlos Jiménez Montilla, Gabriel Casas y Alicia Noli consideraron que durante la audiencia no se probó la acusación formulada por el fiscal Alfredo Terraf. Según él, Epelbaum y Diéguez (h) organizaban la venta de droga en su boliche, Aquines Wartski y Silva acordaban el envío de las pastillas y Farías las comercializaba en "Nocturno".
"Siempre supe que esto iba acabar así. Durante estos cuatro años no encontraron pruebas", finalizó emocionado Diéguez (h), y se abrazó con su padre.



Ramón Diéguez (h) "No tenían pruebas. Sabía que esto iba
a terminar así", dijo el empresario tras ser absuelto.
Gerardo Epelbaum "Se hizo justicia.
Yo no merecía ser absuelto, pero creo que este juicio debe ser nulo", expresó.

Ariel Aquines W.
"No vine aquí a mentir. Las pastillas eran para mí. No quiero volver a usar drogas", dijo el DJ.

Sebastián Silva
"Estoy aliviado y a la vez conforme. Ya queda poco para acabar con esto", dijo el farmacéutico.

Gonzalo Farías "Hay un antes y un después en mi vida por esta causa. Ya no quiero consumir drogas", expresó.

 

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