Folclore a toda hora, precios accesibles y hermosos paisajes. El enero tilcareño transforma la tranquilidad cotidiana de esta población del norte argentino. Muchos tucumanos optaron por pasar sus vacaciones en esta localidad de la Quebrada de Humahuaca.
"Elegí Tilcara porque me dijeron que aquí la Policía no molesta mucho. Uno puede salir tranquilo y conocer gente de todos lados, inclusive de otros países", afirma Pablo Ramos, de Monteros, que descansó con sus amigos en la localidad quebradeña. Pablo comenta que los precios son muy accesibles. "Es más barato que en Tucumán. Por eso este es el segundo año que vengo aquí", señala.
Lugar de encuentro
La plaza principal es el lugar de encuentro al llegar la noche. "Algunos tocan la guitarra y se van armando distintos grupos de guitarreros, además están los artesanos en una pequeña feria", cuenta. Sin embargo, Pablo menciona que el alcohol y la droga están incorporados al paisaje.
"En la plaza toman mucho alcohol y también fuman marihuana, sobre todo los porteños", narra el joven. Sin embargo, destaca la tranquilidad del lugar. "Cada uno hace la suya y no se mete con nadie. Vi pocas peleas o líos entre borrachos", comenta el joven monterizo.
A la una de la mañana, la policía desaloja la plaza principal. "Ahí es cuando comienza la movida en las peñas. Como los negocios venden alcohol hasta las dos y media, todos siguen en los bares, que están abiertos hasta las seis de la mañana", expresa. El folclore se traslada entonces a los campings. Allí, entre vinos y guitarreadas, los jóvenes esperan el amanecer.
Una de las características del lugar es el buen clima de la zona. A la noche la temperatura baja considerablemente, pero durante el día el calor es abrumador.
"Si ubicás la carpa en un lugar que tenga sombra, podés dormir tranquilo hasta las once de la mañana, pero si da el sol, a las ocho de la mañana estás arriba, porque el calor es impresionante", menciona Pablo.

Los precios
Durante el fin de semana, los comerciantes aumentan el precio de los productos. "A la mañana de un sábado, la tortilla al rescoldo estaba a un peso. Cuando fuimos a comprar a la tarde, la vendían a dos pesos. El lunes volvió al precio inicial", asegura el tucumano.
Tilcara ofrece la posibilidad de recorrer zonas hermosas, de gran impacto turístico. "Fuimos al Pucará. Es como una atalaya que tenían los indios y desde allí se tiene una vista hermosa de la Quebrada de Humahuaca", añade Pablo.
Un jardín botánico
El Pucará es un antiguo asentamiento fortificado donde se pueden recorrer los diferentes sectores en que estaba dividido. El lugar cuenta con un jardín botánico de altura, con distintas especias vegetales propias de la zona. Otro atractivo es la piedra campana, que es una formación rocosa que está volcanizada. "La golpeas y hace el mismo sonido de una campana", sostiene el joven.
La otra visita obligada es la Garganta del Diablo. Allí, la unión de dos ríos produce una zanja pronunciada y forma una cascada de 14 metros de altura. "Hay que caminar bastante y tener una buena capacidad pulmonar, porque uno se apuna", añade Pablo.










