Alperovich desafía el poder del intendente Amaya en la capital

El gobernador dijo que habló con los ediles para que aprobaran la instalación de Carrefour.

20 Ago 2008
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Mucho más que las góndolas de un supermercado separan al gobernador, José Alperovich, del intendente, Domingo Amaya. En realidad, detrás de la puja por la instalación de Carrefour en un local de 25 de Mayo al 300 ha brotado un tironeo por espacios de poder dentro del oficialismo.
"No conocía la iniciativa; de haberlo sabido, hubiese informado al señor gobernador sobre los problemas que su instalación ocasionaría", aseveró el jefe municipal. La frase de Amaya se potencia frente a los dichos que, horas antes, formuló el mandatario provincial. "La verdad es que no sé por qué la vetó. Conmigo habló la gente de Carrefour y lo que hice fue hablar con el presidente del Concejo Deliberante (Ramón Santiago Cano) para ver si la podía sacar. El único responsable y culpable soy yo, porque le pedí al presidente del Concejo que apruebe la ordenanza", sostuvo Alperovich, en alusión al rechazo del intendente al proyecto de ordenanza sancionado por los ediles oficialistas.
El 30 de junio, por mayoría el Concejo aprobó una excepción al Código de Planeamiento Urbano, a fin de que Carrefour pudiera construir un salón de 950 m2, siendo que sólo está permitido hasta una superficie de 300 m2. Ayer, Alperovich reconoció que nunca trasladó a Amaya la inquietud de los empresarios de Carrefour y que, directamente, se dirigió hacia los concejales ("no hablé con Amaya. Pensaba que era algo normal, que no hacía falta hablar con él", dijo). Incluso, minimizó los argumentos esgrimidos por el intendente en el veto. "Pero, si está lleno de negocios en la 25 de Mayo; no perjudica en nada al casco histórico", enfatizó el titular del Poder Ejecutivo. Luego, defendió a los inversores. "Cuál es el problema de un negocio que dará 80 empleos. A la gente que viene a invertir hay que agradecerle", insistió.
Lejos de mantener la cautela, el intendente ratificó, tras las declaraciones del gobernador, su posición de rechazo a la iniciativa y se esforzó por establecer claras diferencias de gestión con el titular del PE. "No es conveniente la radicación de un supermercado en nuestro casco histórico", remarcó. E inmediatamente expuso los motivos. "Viola el Código de Planeamiento Urbano; contradice el Plan Estratégico Urbano Territorial para San Miguel de Tucumán; es un emprendimiento comercial que generará y demandará una gran actividad diaria de carga y descarga en una zona sensible de nuestra ciudad, y se pretende ubicar al lado de un sanatorio y de un hotel", replicó Amaya.
Frente a la repentina grieta que abrió el tema Carrefour en la relación entre Alperovich y Amaya (hasta anoche no habían dialogado), los ediles del oficialismo aguardan con curiosidad el desenlace. Deberán rechazar o aceptar el veto del intendente. Quizás, una punta del asunto se conocerá tras la reunión que hoy, a las 8.30, mantendrán con el mandatario provincial.
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