04 Junio 2008 Seguir en 
El faltante de combustibles, que en estos días se comenzó a sentir con más fuerza en la provincia, se puede agudizar con la puesta en marcha a pleno de la zafra azucarera. El crítico panorama tiene a maltraer a los expendedores y genera especial inquietud entre los agricultores. Las estaciones de servicio de YPF y de Shell son las más afectadas por la escasez de naftas y de gasoil, mientras que las de Refinor enfrentan una demanda mayor a la que pueden abastecer, según distintas fuentes empresarias. Este cuadro de situación que arrancó en 2005 tiene en estas semanas características de verdadera crisis. “Es un problema de mercado; sencillamente la demanda de gasoil y de naftas es mayor que la que se puede ofrecer, sobre todo la de gasoil, y no alcanza para abastecer lo que se pide”, explicó un hombre de negocios.
Los comentarios de agricultores consultados por LA GACETA exponen la dificultad que enfrentan para aprovisionarse de gasoil. “Para nosotros, el combustible es primordial y ahora se padece escasez de gasoil; para conseguirlo, muchas veces hay que pagarlo más caro, y ese sobreprecio empuja los costos para arriba, lo que es muy grave para todos, pero es especialmente perjudicial para los productores más chicos”, dijo Manuel Gambarte, un cañero de la zona de Monteros.
“La lucha es conseguir gasoil a un precio justo, porque varían mucho en esta zona de la ruta 9; hay algunas estaciones de servicios que no tienen. Pero nosotros compramos donde se lo consigue y la verdad es que estamos al día, andamos muy ajustados. Ahora terminamos con la trilla de la soja, arrancamos con la caña y el gasoil sigue racionado y eso complica mucho nuestra actividad porque hay que salir a buscarlo”, contó Rubén Suárez, un productor del departamento Leales.
La menor oferta de combustibles tiene una explicación estratégica: las petroleras piden incrementar los precios muy por arriba de los valores actuales y en línea con los del barril de crudo (ayer se cotizó en torno los U$S 124), pero el Gobierno nacional no autoriza esos reclamos. En este aspecto, operadores advierten que los precios de las naftas en los países vecinos están prácticamente al doble de lo que se paga en la Argentina. En Brasil, por caso, el gasoil está en el orden de los 1,80 reales ($3,24, al cambio), contra $ 2 (promedio) que se abona en nuestro país.
El argumento que más se escucha por estas horas es que YPF no está reponiendo combustibles a sus estaciones de servicio del norte del país. “No envía camiones desde su planta de Montecristo (Córdoba) por el temor que generan los piquetes de agricultores que están instalados en las rutas. Por esa dificultades logística las expendedoras de Tucumán ya están exhaustas, con los cupos cubiertos”, dicen en fuentes empresarias. En Refinor, la escasez tiene otra justificación. “No enfrentamos problemas de logística, pero registramos un aumento de la demanda de un 50%”, relatan.
Este panorama sin solución a la vista podría agravarse en las próximas horas cuando tome fuerza el inicio del año azucarero, un período de gran demanda de gasoil.
Los comentarios de agricultores consultados por LA GACETA exponen la dificultad que enfrentan para aprovisionarse de gasoil. “Para nosotros, el combustible es primordial y ahora se padece escasez de gasoil; para conseguirlo, muchas veces hay que pagarlo más caro, y ese sobreprecio empuja los costos para arriba, lo que es muy grave para todos, pero es especialmente perjudicial para los productores más chicos”, dijo Manuel Gambarte, un cañero de la zona de Monteros.
“La lucha es conseguir gasoil a un precio justo, porque varían mucho en esta zona de la ruta 9; hay algunas estaciones de servicios que no tienen. Pero nosotros compramos donde se lo consigue y la verdad es que estamos al día, andamos muy ajustados. Ahora terminamos con la trilla de la soja, arrancamos con la caña y el gasoil sigue racionado y eso complica mucho nuestra actividad porque hay que salir a buscarlo”, contó Rubén Suárez, un productor del departamento Leales.
La menor oferta de combustibles tiene una explicación estratégica: las petroleras piden incrementar los precios muy por arriba de los valores actuales y en línea con los del barril de crudo (ayer se cotizó en torno los U$S 124), pero el Gobierno nacional no autoriza esos reclamos. En este aspecto, operadores advierten que los precios de las naftas en los países vecinos están prácticamente al doble de lo que se paga en la Argentina. En Brasil, por caso, el gasoil está en el orden de los 1,80 reales ($3,24, al cambio), contra $ 2 (promedio) que se abona en nuestro país.
El argumento que más se escucha por estas horas es que YPF no está reponiendo combustibles a sus estaciones de servicio del norte del país. “No envía camiones desde su planta de Montecristo (Córdoba) por el temor que generan los piquetes de agricultores que están instalados en las rutas. Por esa dificultades logística las expendedoras de Tucumán ya están exhaustas, con los cupos cubiertos”, dicen en fuentes empresarias. En Refinor, la escasez tiene otra justificación. “No enfrentamos problemas de logística, pero registramos un aumento de la demanda de un 50%”, relatan.
Este panorama sin solución a la vista podría agravarse en las próximas horas cuando tome fuerza el inicio del año azucarero, un período de gran demanda de gasoil.







