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Lunes 12 de Mayo de 2008
Política
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“El Gobierno no podrá acondicionar debidamente a la capital para mostrarla como una verdadera ciudad histórica durante la Cumbre del Mercosur. Nunca tuvo una política de preservación del patrimonio. Por el contrario, ejecutó una política anticonservacionista, que se concretó con acciones de desprotección, demolición física y desafectación jurídica de edificios centenarios, para disponer libremente de bienes patrimoniales con propósitos mercantilistas. En un mes y medio no se puede acomodar lo que se menospreció durante más de cuatro años”, sentenciaron, en un documento, los organizadores de las marchas “Tucumán no se vende”, entre los que se encuentran referentes de la Junta de Estudios Históricos, de la Federación Económica de Tucumán, de colegios profesionales, ONG y vecinos autoconvocados.
Juan Carlos Correa Dupuy, uno de los impulsores de las movilizaciones, explicó que se pidió a los arquitectos que participaron de los reclamos que analizaran la situación del patrimonio histórico, cultural y edilicio, así como las medidas anunciadas por el Ejecutivo, ante la próxima visita de presidentes latinoamericanos.
En el pronunciamiento enviado a LA GACETA, recomiendan, concretamente, que se concrete un rápido rescate del ex Mercado de Abasto, “hoy parcialmente demolido y abandonado”; y que se desista de restaurar museos sin la investigación previa.
De igual modo, reclamaron partidas presupuestarias que permitan realizar el mantenimiento, la restauración y la refuncionalización de todo el patrimonio protegido mediante las leyes 7.500 y 7.535. También exigieron que la provincia desista de la apelación efectuada ante la Justicia Federal contra la medida cautelar que protege de cualquier enajenación al edificio de San Martín 730 y a la manzana donde funcionan la Secretaría de Educación y la Brigada de Investigaciones. Finalmente, demandaron la derogación total de las normas sancionadas en diciembre de 2007, que habilitaron la venta de propiedades históricas.
“Ahora el Gobierno descubre que el patrimonio es la cara visible de los tucumanos y que tiene importancia para el turismo, la economía y la memoria de un pueblo”, lamentaron.