Un diente partido y una voz de trueno para el agro

03 Abril 2008
"Al diente se lo partió en el campo, cuando la puerta de un galpón se le vino encima. En ese momento a mí me dolió la boca y supe por qué cuando me contaron que Alfredo se había golpeado", recordó en una entrevista radial Atilio de Angelis, hermano gemelo de Alfredo, el combativo dirigente rural de la Federación Agraria de Gualeguaychú. La historia del diente es emblemática porque los cronistas, los ruralistas apostados en Entre Ríos y los que seguían el paro del agro por TV aprendieron a distinguirlo de su hermano y del resto de los dirigentes a causa de la avería en su dentadura. Los hermanos De Angelis, según explicó Atilio, trabajan en el campo desde que eran niños. Empezaron con su padre y ahora ambos arriendan (no son propietarios) unas 700 hectáreas en las que siembran principalmente soja.
¿Por qué este hombre con voz de trueno -Alfredo- se convirtió en ícono de la protesta? Según los propios agricultores, porque su figura, sus palabras y hasta su postura son lo que mejor refleja el sentimiento y la realidad de los propios agricultores. "Lo seguimos porque parece sincero y un hombre de campo en serio, como nosotros. No es un agricultor de oficina. Se nota que habla de corazón, con la verdad del agro del interior", resumió un ruralista tucumano.

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