En la escuela se mantiene el hábito de leer

Además, los alumnos se les brinda el desayuno, almuerzo y merienda. El plantel de docentes cuenta con algunos tucumanos quienes son atraídos por mejores sueldos.

07 Ago 2006
“La mayoría de los chicos provienen de familias humildes. Casi no tenemos alumnos de clase media. Antes la escuela era nacional y se denominaba Nº 363, pero ahora la cambiaron por 1.085”, expresó a LA GACETA Arnaldo Egidio Brandán, director de la escuela “Buenaventura Gomes de Escobar”, bautizada así en honor a una docente del establecimiento que murió cuando ejercía la dirección.
Brandán también se desempeña como concejal de Pozo Hondo. “Las funciones no son incompatibles porque los ediles, que somos seis en esta ciudad, trabajamos ad honoren”, aclaró.
“Tenemos 530 alumnos en dos turnos y trabajan 26 docentes. Tenemos algunos tucumanos en el personal, porque -me comentaron- acá ganan más que en su provincia”, agregó el director del establecimiento, que se construyó durante el plan quinquenal. “Aquí les preparamos desayuno, almuerzo y merienda a nuestros alumnos. Procuramos brindarles una dieta equilibrada. Hace poco nos colocaron un nuevo tanque de agua de 2.000 litros y se agregaron cuatro aulas nuevas. Pero aún carecemos de una maestra secretaria, y necesitamos otro profesor de Educación Física”, describió Brandán mientras se dirigía al salón de lectura. “Acá los chicos no perdieron el hábito de la lectura y les agrada leer”, indicó por su parte Graciela Paz de Jaime, maestra de segundo grado.


No hay ómnibus interprovinciales hacia Tucumán

Aunque dos rutas permiten acceder a Pozo Hondo, no hay una empresa de transporte de pasajeros interprovincial que una esa ciudad santiagueña con San Miguel de Tucumán. Los tucumanos que trabajan en esa comunidad santiagueña deben trasladarse en  combis que dos veces al día van y vuelven. En uno de esos viajes se transporta LA GACETA por encargo. “Don Legui, que era el canillita de esta localidad, murió hace un año y medio, y desde entonces tenemos que pedirles a los choferes de ese transporte que nos compren el diario cuando vengan a Tucumán”, explicó un docente de Concepción que ahora es poceño. En cambio, para viajar a la capital de Santiago dos empresas prestan varios servicios diarios.


Gaspar Juárez se llamaba el pueblo en los 50

“Los Meneguini fueron los primeros habitantes de Pozo Hondo. En el kilómetro 47 se cargaban los trenes con carbón, que se hacía de los árboles, y leña. Todo se vendía a los ingenios de Tucumán, a Salta, a Rafaela, en Sana Fe, donde se hacían los rieles”, narró don Oscar Armando Brandán, uno de los primeros cinco habitantes de esta ciudad.
“A partir de 1953, cuando se hizo la escuela, comenzó a crecer el pueblo. Luego se construyó el primer barrio, y en 1960 se inició la actividad agrícola”, detalló el ahora pensionado de casi 70 años.
Don Brandán aclaró que la estación del ferrocarril Belgrano se llamaba Pozo Hondo y la ciudad se denominaba Gaspar Juárez. “Era un jesuita que se instaló hace muchos años en la zona”, indicó.