Campo de Herrera crece con ayuda de la ONU

La cooperativa da empleo a unas 2.000 personas, que trabajan en el cultivo de frutillas, citrus y caña.

03 Nov 2005
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BUENAS PERSPECTIVAS. La frutilla da sustento a mucha gente. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO

A pesar de que el trabajo que realiza es duro, Elba Morales está contenta. Desde que se dedica a recolectar frutillas ya no tiene problemas económicos para dejarles el desayuno a sus ocho hijos antes de partir hacia el campo. Recuerda que este cambio se dio cuando la ONU se fijó en la Cooperativa Campo de Herrera, que funciona en esa localidad.
Gracias a una ayuda de U$S 100.000 que la entidad internacional donó en 2003 a la cooperativa, actualmente unas 2.000 personas pueden mantener a sus familias. Campo de Herrera recibió también una cámara de frío -cuyo precio es de U$S 60.000- para congelar la fruta.
Ayer, las autoridades del programa para el desarrollo industrial de la ONU en Argentina (Onudi) visitaron Campo de Herrera para supervisar las tareas que realiza la asociación.
Milba Acosta, de 25 años, aseguró que gracias a lo que creció la cooperativa desde que recibió la ayuda de la Onudi, cientos de familias tienen trabajo sin necesidad de migrar a la capital. "Es un oficio duro, pero me da la posibilidad de quedarme con mis chicos y poder mantenerlos. Prefiero esto a tener que ir a vivir a una villa miseria en la ciudad y trabajar como empleada doméstica", señaló.
La cooperativa, fundada en 1967, está constituida por 130 socios permanentes y unos 2.000 empleados contratados, contó su presidente, Roberto Enrique Ortiz. En 2003 firmaron un acuerdo con Onudi y con Arcor. La ONU proveyó el dinero, los materiales y la capacitación. Arcor les compra lo que producen.

Apuestan a la exportación
"El objetivo es que la cooperativa comience a exportar", explicó Santiago González Cravino, director de Onudi en Argentina, para lograr lo cual están trabajando con la fundación Exportar, de la Cancillería argentina, que se dedica al fomento de las exportanciones de origen nacional.
"Onudi sólo le brindó apoyo para que pueda seguir trabajando, pero al crecimiento lo lograron los socios", dijo González Cravino.
Este año plantaron seis hectáreas con frutillas, y recolectaron unas 40 toneladas en cada una. Como al kilo lo vendieron a $ 1,80, la asociación recibió una ganancia aproximada de $ 340.000, según calculó el contador de la cooperativa, Jorge Toledo. "En 2006 queremos agregar entre dos y cuatro hectáreas", afirmó.
Desde que se firmó el acuerdo con Onudi, la producción de caña de la cooperativa también aumentó. "En 2003 se produjeron 23.000 toneladas. Un año después, 52.000 y, ahora logramos 72.000", aseguró Toledo.Y mientras la cooperativa sueña con crecer, Elba Morales continúa en cuclillas cosechando frutillas, sabiendo que mañana podrá darles el desayuno a sus ocho hijos.