Docentes universitarios de todo el país inician hoy una semana de paro para exigir respuestas al Gobierno de Javier Milei ante la pérdida del poder adquisitivo del salario, la asfixia de las partidas de funcionamiento y la falta de aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario. En Tucumán se verán afectadas las clases en todas las facultades y en las escuelas experimentales que dependen de la UNT.

La conducción de la CONADU Histórica ratificó formalmente el inicio de una huelga que se extenderá incluso hasta el sábado. Durante estas jornadas, la adhesión del personal académico resentirá las mesas de examen, el dictado de clases teóricas y prácticas, como así también el desarrollo de investigaciones en las distintas facultades del país.

Conflicto universitario: CONADU anunció un paro nacional de una semana y denunció al Gobierno ante la OIT

El esquema contempla no solo la suspensión total o parcial de clases, sino también la realización de asambleas e intervenciones públicas, en los predios académicos, con el objetivo de visibilizar la gravedad institucional del sector. En el caso de las escuelas experimentales de la UNT, la medida de fuerza será menos rigurosa para no afectar el normal dictado de las clases, sobre todo en el nivel primario.

Salarios, presupuesto y Ley de Financiamiento: los ejes del reclamo docente

El desencadenante central de esta nueva jornada de paro universitario radica en la contienda que los gremios mantienen con la Casa Rosada en torno a la Ley de Financiamiento Universitario. Desde las federaciones docentes denuncian que la norma aprobada por el Congreso de la Nación continúa sin aplicarse de manera plena e integral, lo que priva a las instituciones de los recursos indispensables para garantizar un dictado de clases acorde a los estándares mínimos de calidad.

La Conadu Histórica y Adiunt anunciaron otra semana de paro universitario

A este complejo panorama se le suma la vertiginosa pérdida de poder adquisitivo de los salarios docentes. Los representantes sindicales sostienen que los reajustes otorgados unilateralmente por las autoridades nacionales en los últimos meses se ubican notoriamente por debajo de los índices inflacionarios acumulados. Por ende, exigen la reapertura inmediata de paritarias libres que contemplen un mecanismo efectivo de recomposición salarial, en lugar de incrementos porcentuales parciales.

EN TUCUMAN. Adiunt acompañará las protestas impulsadas por los gremios nacionales de docentes universitarios.

El reclamo salarial converge, de forma inevitable, con la falta de presupuesto indispensable para el sostenimiento cotidiano de las instituciones. La escasez de fondos impacta en diversos frentes del sistema universitario público: gastos de funcionamiento, insumos para los hospitales universitarios; estancamiento en los montos de los programas de becas para estudiantes y la entrega de partidas presupuestarias específicas.

El escenario de protesta contempla una agenda que amenaza con perturbar sustancialmente la normalidad del segundo cuatrimestre académico. En efecto, la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN) y la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN) formalizaron un paro universitario de 48 horas fijado para los días 27 y 28 de agosto. A esta acción se sumará nuevamente la CONADU, cuyos gremios de base realizarán un cese de actividades por idéntico plazo, articulando además protestas, carpas de difusión y movilizaciones hacia la sede del Ministerio de Capital Humano, en CABA.

Las universidades inician un paro de 48 horas para reclamar la implementación de la Ley de Financiamiento Universitario

 Pese a las constantes reuniones mantenidas en las últimas semanas entre funcionarios del área educativa, autoridades del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y líderes gremiales, la brecha entre las partes continúa profundizándose. Para el frente sindical universitario, los ofrecimientos oficiales resultan notoriamente deficitarios frente a las necesidades inmediatas del personal y de las estructuras académicas. Por el contrario, desde el Gobierno defienden el curso de su política fiscal, argumentando que las transferencias efectuadas responden a la disponibilidad de fondos dentro de una política de estricto equilibrio de las cuentas públicas.