En el marco de la convención del Partido Socialista Brasileño (PSB), donde formalizó su camino hacia la reelección, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva rompió el silencio tras la reciente visita de Javier Milei a San Pablo.
Con un tono de firmeza soberana, Lula calificó como una "payasada" y un "disparate" (pacotada, en portugués) la participación del mandatario argentino en el evento de la oposición derechista liderada por la familia Bolsonaro.
Lula y Bolsonaro, en una reñida ruta hacia las elecciones en BrasilSoberanía y el "disparate" diplomático
"Ustedes vieron el disparate que vino a hacer el presidente de la Argentina", remarcó Lula ante la militancia en Brasilia. A pesar del duro cruce, el líder del PT buscó separar el conflicto institucional del vínculo afectivo entre ambas naciones. "Yo amo a la Argentina y eso no va a cambiar por culpa de esa cosa", afirmó en referencia a Milei.
El gobierno libertario descartó una ruptura diplomática con Brasil, pese a la tensión entre Milei y LulaEl eje del discurso de Lula fue la defensa de la autonomía electoral. "Mientras yo sea presidente, nadie de afuera podrá interferir en las elecciones brasileñas", aseguró el mandatario, quien además respondió con ironía a las preguntas de la prensa sobre los ataques personales de su par argentino. "¿Quién es ese tipo?", cuestionó, restándole entidad al libertario tras meses de no mantener contacto bilateral alguno.
El canciller de Brasil repudió a Milei por los insultos a Lula da SilvaInsultos en San Pablo y la reacción judicial
La furia de Itamaraty (la cancillería brasileña) se desató tras el discurso de Milei en San Pablo, donde el argentino lanzó duros epítetos contra las máximas autoridades de Brasil. Sin mencionarlo directamente, Milei llamó a Lula "ladrón" y "presidiario", mientras que tildó de "basura calva" al juez de la Corte Suprema, Alexandre de Moraes, responsable de las causas contra Jair Bolsonaro y de haber impedido una visita de Milei al expresidente en su lugar de detención.
El vicepresidente de Brasil cruzó a Javier Milei por los insultos contra Lula: “Es lamentable”Esta retórica generó un rechazo institucional unánime en los tres poderes de Brasil. El presidente del Supremo Tribunal Federal, Edson Fachin, calificó las expresiones de Milei como "incompatibles con el civismo que debe caracterizar las relaciones entre Estados".
Por su parte, el vicepresidente brasileño, Geraldo Alckmin, lamentó la "grosera actitud" del mandatario argentino, advirtiendo que este tipo de hostilidad solo perjudica los intereses económicos y estratégicos de la propia Argentina dentro del Mercosur.