El presidente Javier Milei arribó en las primeras horas de este martes a Perú para participar de la toma de posesión de Keiko Fujimori, quien asumirá como la primera mandataria mujer en la historia del país andino. La visita simboliza el respaldo a una figura afín y la intención explícita de la Casa Rosada de liderar la formación de un espacio político regional.

La comitiva oficial que acompaña al jefe de Estado argentino en Perú está integrada por el canciller Pablo Quirno y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. La agenda institucional contempla un encuentro bilateral previo con Fujimori, antes de dar paso a las ceremonias protocolares. El traspaso de mando se iniciará con el habitual Te Deum religioso y continuará al mediodía en la sede del Congreso de la República, donde la lideresa de Fuerza Popular jurará ante el parlamento.

De Mendiguren denunciaría a Milei por tratarlo de “ladrón”

En el recinto legislativo peruano, Milei coincidirá con diversos mandatarios continentales de alineación ideológica similar, entre los que se destacan José Antonio Kast (Chile), Santiago Peña (Paraguay), José Raúl Mulino (Panamá), Nasry Asfura (Honduras), Daniel Noboa (Ecuador) y Luis Abinader Corona (República Dominicana).

Desde el entorno del gobierno argentino estiman que esta confluencia de líderes podría transformarse en el cimiento de una alianza multinacional, pensada como una reedición del esquema del Grupo de Lima. Para plasmar este entendimiento, se evalúa inmortalizar el encuentro mediante una retratada foto de familia. Por la tarde, la actividad de Milei en Perú incluirá una distinción de Doctor Honoris Causa en la Universidad San Martín de Porres, donde ofrecerá un discurso.

Los insultos de Milei tensaron las relaciones con Brasil

El viaje a Perú para la asunción de Fujimori se produce de manera simultánea a un severo distanciamiento diplomático con la administración de Luiz Inácio Lula da Silva. La relación se tensó profundamente tras la participación del presidente argentino en un evento conservador en Brasil, donde insultó al mandatario brasileño calificándolo de “ladrón”, “basura socialista” y “presidiario”. En la misma intervención, dirigió críticas al juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, a quien denominó “basura calva” luego de que se le prohibiera visitar a Jair Bolsonaro.

Lula da Silva ninguneó a Milei tras las críticas que causaron un conflicto diplomático: “¿Quién es ese tipo?"

Los exhabruptos de Milei provocaron una rápida reacción de la Cancillería brasileña. El gobierno llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, y citó al representante argentino, Daniel Raimondi, para pedir explicaciones. Aunque en Balcarce 50 admiten que existe un “enorme malestar” en el vínculo bilateral, desestiman que la tirantez perjudique los flujos comerciales o que el Ejecutivo evalúe pedir disculpas.

Las réplicas desde el Palacio del Planalto no tardaron en llegar. El ministro de Hacienda en ejercicio de Brasil, Dario Durigan, arremetió duramente al tildar al mandatario de “payaso” y criticar el estado de las cuentas públicas argentinas: “El payaso del presidente de Argentina vino a Brasil y habló de Brasil, cuando el riesgo país de Argentina es mucho más alto, la deuda pública es mucho más alta y la inflación es mucho más alta“.