Un reciente informe de 38 páginas elaborado por el pleno de la Auditoría General de la Nación (AGN) puso bajo la lupa al Ministerio de Economía por el manejo de un crédito del Banco Mundial (BIRF). El documento expuso severas irregularidades en el "Proyecto de apoyo a la transición hacia un sector eléctrico sostenible" al señalar una preocupante falta de transparencia en la ejecución de los primeros 200 millones de dólares, de un total de 500 millones acordados para el programa.
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El principal cuestionamiento de la AGN radica en la "desprolijidad" administrativa. Según el organismo, el Ministerio de Economía recibió y transfirió a la Tesorería General de la Nación U$S 200 millones el 11 de diciembre de 2024, sin contar con la documentación básica que exige el contrato de préstamo.
Luis Caputo anunció que Kristalina Georgieva visitará la Argentina antes de fin de mesAl momento de la auditoría, no se había aprobado el Manual Operativo del Programa (MOP) ni el Plan de Adquisiciones, piezas fundamentales para garantizar el uso correcto de los fondos internacionales.
Blindaje financiero hasta 2027: Luis Caputo presentó el plan para cubrir vencimientos sin depender de los mercadosLa Auditoría fue tajante al señalar que no existen registros claros sobre los criterios utilizados para justificar este millonario desembolso. Aunque el Ministerio intentó delegar la responsabilidad en las empresas distribuidoras (Edenor y Edesur), al alegar que la información estaba en manos de privados, la AGN rechazó la explicación y exigió que cada solicitud de fondos cuente con el sustento documental correspondiente que avale su destino.
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El informe también revela una preocupante precariedad en la gestión del Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE). La AGN detectó una "inexistente interacción" entre la Secretaría de Energía y el área de Tecnologías de la Información, lo que deriva en una falta de control sobre las bases de datos de los usuarios vulnerables.
Según el organismo, no existe un "ambiente de desarrollo" adecuado para las tareas informáticas vinculadas al RASE, lo que pone en riesgo la depuración de los registros para corregir errores de inclusión o exclusión de hogares. Esta falta de estructura técnica dificulta la meta original del programa: mejorar la focalización de los subsidios para que lleguen realmente a quienes los necesitan frente a shocks externos o aumentos tarifarios.
¿Llega el subsidio al consumidor?
Quizás el punto más crítico del informe es la advertencia sobre la ausencia total de mecanismos de verificación. La AGN enfatizó que la Secretaría de Energía no posee procedimientos para constatar si los fondos transferidos a las distribuidoras se aplican efectivamente como descuentos en las facturas de los clientes residenciales de menores recursos (identificados como usuarios N2).
Ante la consulta de los auditores sobre la inexistencia de normas, procedimientos o "cursogramas" que detallen los circuitos de pagos y registros contables, la respuesta del Palacio de Hacienda fue que el sistema se encuentra "en proceso de ajuste". S
in embargo, para la AGN, la gravedad de los hallazgos amerita una reforma inmediata en los controles internos para evitar que el 59% restante del crédito se ejecute bajo las mismas condiciones de opacidad.