En la "Pequeña Buenos Aires", uno de los puntos de encuentro más elegidos por los argentinos en Miami, una escena rompe con el paisaje de las palmeras, los edificios y las playas. Un motorhome completamente ploteado con imágenes de Diego Maradona, Lionel Messi, Mario Kempes, Lionel Scaloni, la bandera de las Islas Malvinas y los campeones del mundo se convirtió en una de las mayores atracciones para los hinchas que viven el Mundial 2026.

La historia es la de un grupo de amigos que decidió recorrer miles de kilómetros por las rutas de Estados Unidos detrás de un solo objetivo: acompañar a la Selección. Por dentro, el vehículo es una mezcla de casa rodante y santuario futbolero. En la pequeña cocina aparece la imagen del DT; en las paredes, fotos de Lautaro Martínez, Enzo Fernández, Rodrigo De Paul y Emiliano "Dibu" Martínez. Banderas, camisetas y recuerdos completan una decoración que refleja la identidad de un país que viajó al Mundial.

LA GACETA, en Miami: así es la "Pequeña Buenos Aires", el punto de encuentro de los hinchas de la Selección argentina

"Quizás sea el motorhome más argentino", bromea Hernán Romero, impulsor de la iniciativa y residente en Nueva York desde hace casi tres décadas. "Vivo acá hace 28 años y sigo a la Selección desde siempre. Estuve en las Copas América, en amistosos y este era mi primer Mundial. Tenía que hacerlo", le dijo a nuestro enviado especial, Matías Auad.

El inicio

La aventura comenzó mucho antes del inicio del torneo. Hernán imaginó el proyecto hace más de un año y decidió alquilar un motorhome para recorrer Estados Unidos siguiendo el camino de la Scaloneta. Luego se sumaron Ariel y otro amigo, además del hijo de uno de ellos, para convertir el viaje en una experiencia compartida.

LA GACETA, en Miami: la ciudad se prepara para teñirse de celeste y blanco antes del duelo entre Argentina y Cabo Verde

El recorrido ya atravesó ciudades como Kansas, Dallas y ahora Miami, acumulando miles de kilómetros sobre el asfalto estadounidense. "Lo alquilamos y después lo ploteamos para darle la identidad que queríamos. La idea era pintar las rutas de celeste y blanco", dijo Ariel mientras preparaba un mate, una postal bien argentina en medio del calor de Florida.

captura de video

La convivencia no siempre resulta sencilla. Tres personas duermen en un espacio reducido, alternan las horas de manejo y soportan largas jornadas de ruta con temperaturas elevadas. "El calor se hace sentir. Acá prácticamente solo entramos para higienizarnos y guardar la ropa. Dormimos muchas veces afuera porque adentro es complicado", relató uno de los viajeros.

La primera sorpresa que encontrará la Selección argentina al llegar a Miami no estará en la cancha

A eso se suma el costo del combustible, uno de los principales desafíos del recorrido. "Hicimos de Dallas hasta Miami y gastamos unos 600 dólares solamente en gasolina. Antes, de Nueva York a Kansas habían sido otros 500. Es un gasto enorme, pero la experiencia no tiene precio", resumió Hernán.

Pese al esfuerzo económico, ninguno duda de que volvería a hacerlo. "Es una alegría inmensa porque además nos encontramos con argentinos de todas partes. Es como reunir a una gran familia", afirmó.

Se fue siguiendo la nieve y terminó abriendo 11 locales en Miami: la historia del tucumano que conquistó uno de los mercados más difíciles

Entre los momentos inolvidables del viaje aparecen los partidos de la Selección y también las reuniones improvisadas entre compatriotas. "Los goles de Messi fueron increíbles, pero también hicimos un asado antes de llegar a Miami. Esas cosas son impagables", recordó.

Quiénes son Beni Mármol y Pato Perrotta, los youtubers argentinos detenidos en Miami

Sin embargo, todavía les queda un desafío pendiente: conseguir entradas para seguir alentando a la Argentina en la próxima instancia. "Necesitamos tres entradas. Las más baratas están alrededor de los 2.500 dólares y hoy no podemos pagar eso porque también tenemos que sostener todo el viaje", dijo Hernán.

El bombo, presente

Su vínculo con la Selección va incluso más allá de las tribunas. Es uno de los encargados de tocar el bombo durante los partidos y cuenta con la autorización oficial de la FIFA para ingresar tanto el instrumento como las banderas.

"El bombo está registrado. La FIFA nos habilita para entrar con todo, pero ahora necesitamos conseguir las entradas. No las queremos regaladas, solo a un precio razonable", cerró.

Así, mientras Miami comienza a teñirse cada vez más de celeste y blanco, el motorhome continúa despertando sonrisas, fotos y conversaciones entre argentinos de todas partes.