26 Junio 2002 Seguir en 
A ocho días del triple homicidio de Agua Azul, Leales, los dos principales sospechosos, sobre quienes pesaba una orden de detención desde el viernes, se presentaron ante la Justicia y negaron ser los autores del aberrante ataque.
Melitón Rodolfo "Tyson" Toscano y su tío Francisco "Kello" Vallejo dijeron que, entre la noche del domingo 16 y la madrugada del lunes 17, estuvieron bebiendo y viendo películas en la casa de Vallejo.
En ese lapso fueron degollados Juan Carlos Brandán (49), y sus hijos Alberto (19) y Juan Carlos (17), parientes directos de los acusados. Los cuerpos fueron abandonados a cinco metros de la ruta 323, a 300 metros de la casa de las víctimas.
"Tyson", de 21 años, y "Kello", de 50, fueron incriminados en el crimen por un testigo de identidad reservada que afirmó haber oído la planificación del ataque, el domingo a la tarde, mientras jugaban un partido de fútbol, y que tras haber escuchado varios disparos encontró a los acusados junto a los cuerpos de las víctimas.
Contra el testigo
Ayer, en su declaración ante el fiscal Pedro Gallo y el secretario Fernando Valladares, los acusados afirmaron que estuvieron con el testigo hasta pasadas las 3 de la mañana.
Ello contradice la versión del testigo, y al mismo tiempo plantea la duda de si participó o no en el hecho.
Tras la extensa declaración -entre los dos duró más de seis horas-, los dos hombres fueron trasladados al penal de Villa Urquiza, dado que hay elementos de prueba que hacen presumir su responsabilidad. Por ejemplo, en la casa de Vallejo se encontraron cinco cuchillos, dos revólveres y ropa con sangre, que está siendo analizada por especialistas.
Ambos son asistidos por la abogada Aurora Díaz Argañaraz.
Luego declaró la esposa de Vallejo, Gladys de Vallejo, quien ratificó la versión de su marido.
Mientras salían de Tribunales, Vallejo balbuceó un "somos inocentes", y cuando se le preguntó si él había tenido problemas con Brandán por las casi 400 hectáreas en las que la víctima vivía, sólo contestó: "yo no". "Tyson", en cambio, no quiso decir nada.
Lucía Vallejo, madre de Toscano y hermana de Vallejo, dijo que los dos son inocentes, y que se habían escondido por temor a que "los machuque" la Policía. Los acusados, según se supo, estuvieron escondidos en una casa de la capital tucumana, donde vive un pariente.
"Kello" Vallejo es primo de Juan Carlos Brandán, y hasta hace unos 30 años su familia vivía donde lo hacía la víctima.
Un incidente oculto
En ese momento hubo un incidente que nadie quiso contar con detalles, y los Vallejo se fueron. A partir de allí los Brandán tuvieron varios litigios judiciales por las tierras, pero ninguno con sus parientes.
Sí hubo, en cambio, una pelea en febrero pasado, en la que Alberto Brandán trompeó a "Tyson". Los oficiales Alberto Romero y Jorge Pereyra, supervisados por el comisario mayor Manuel Melián, buscan ahora a otras dos o tres personas que fueron mencionadas por el testigo, aunque no tienen su identidad todavía.
Melitón Rodolfo "Tyson" Toscano y su tío Francisco "Kello" Vallejo dijeron que, entre la noche del domingo 16 y la madrugada del lunes 17, estuvieron bebiendo y viendo películas en la casa de Vallejo.
En ese lapso fueron degollados Juan Carlos Brandán (49), y sus hijos Alberto (19) y Juan Carlos (17), parientes directos de los acusados. Los cuerpos fueron abandonados a cinco metros de la ruta 323, a 300 metros de la casa de las víctimas.
"Tyson", de 21 años, y "Kello", de 50, fueron incriminados en el crimen por un testigo de identidad reservada que afirmó haber oído la planificación del ataque, el domingo a la tarde, mientras jugaban un partido de fútbol, y que tras haber escuchado varios disparos encontró a los acusados junto a los cuerpos de las víctimas.
Contra el testigo
Ayer, en su declaración ante el fiscal Pedro Gallo y el secretario Fernando Valladares, los acusados afirmaron que estuvieron con el testigo hasta pasadas las 3 de la mañana.
Ello contradice la versión del testigo, y al mismo tiempo plantea la duda de si participó o no en el hecho.
Tras la extensa declaración -entre los dos duró más de seis horas-, los dos hombres fueron trasladados al penal de Villa Urquiza, dado que hay elementos de prueba que hacen presumir su responsabilidad. Por ejemplo, en la casa de Vallejo se encontraron cinco cuchillos, dos revólveres y ropa con sangre, que está siendo analizada por especialistas.
Ambos son asistidos por la abogada Aurora Díaz Argañaraz.
Luego declaró la esposa de Vallejo, Gladys de Vallejo, quien ratificó la versión de su marido.
Mientras salían de Tribunales, Vallejo balbuceó un "somos inocentes", y cuando se le preguntó si él había tenido problemas con Brandán por las casi 400 hectáreas en las que la víctima vivía, sólo contestó: "yo no". "Tyson", en cambio, no quiso decir nada.
Lucía Vallejo, madre de Toscano y hermana de Vallejo, dijo que los dos son inocentes, y que se habían escondido por temor a que "los machuque" la Policía. Los acusados, según se supo, estuvieron escondidos en una casa de la capital tucumana, donde vive un pariente.
"Kello" Vallejo es primo de Juan Carlos Brandán, y hasta hace unos 30 años su familia vivía donde lo hacía la víctima.
Un incidente oculto
En ese momento hubo un incidente que nadie quiso contar con detalles, y los Vallejo se fueron. A partir de allí los Brandán tuvieron varios litigios judiciales por las tierras, pero ninguno con sus parientes.
Sí hubo, en cambio, una pelea en febrero pasado, en la que Alberto Brandán trompeó a "Tyson". Los oficiales Alberto Romero y Jorge Pereyra, supervisados por el comisario mayor Manuel Melián, buscan ahora a otras dos o tres personas que fueron mencionadas por el testigo, aunque no tienen su identidad todavía.







