21 Diciembre 2004 Seguir en 
Para los economistas
1- ¿Qué estimación efectúa de la evolución de la economía nacional y provincial durante el año que finaliza?
2- ¿Qué expectativas tiene sobre la economía provincial y nacional para el año próximo?
3- ¿Qué espera que realicen los gobiernos nacional y provincial para lograr un desarrollo importante en el país y en Tucumán?
VICTOR JORGE ELIAS
Profesor de la UNT- Director del Instituto de Economía Aplicada
Persisten las dudas
1 - Se completó la recuperación del nivel de actividad económica que teníamos en 2001 y un poco más. Se generaron nuevos empleos y mejoró la productividad. El sector financiero y el de infraestructura aún están con dificultades importantes. Aparecen alguna señales de una inflación anual del nivel del 10%. Aún persiste un mal funcionamiento del mercado laboral, la incertidumbre sobre la importancia de los efectos del default y de la relevancia de los nuevos acuerdos comerciales.
2 - Buenas, pero con incertidumbre. La actividad económica evolucionará bien, pero no debe haber muchos desaciertos en la acción de los gobiernos nacional y provincial. Hay muchas cosas pendientes que harán sensible a la actividad y al empleo, y darán menos margen para los errores. A nivel mundial y de América Latina no se avizoran malas señales, por lo que mucho dependerá de nuestra propia evolución. La elevada tasa de interés reinante no es el reflejo de una economía con muchos proyectos rentables, sino de grandes limitaciones en el mercado de capitales.
3 - Más bien lo plantearía al revés, o sea: ¿qué espero que no hagan o dejen de hacer para que se logre un desarrollo importante? Cada vez nos alejamos más de tener un gobierno que preserve los aspectos institucionales básicos que faciliten el accionar de los individuos buscando prosperidad y equidad. El Gobierno quiere ser la gran caja de resonancia de las necesidades de las familias, trabajadores, y empresas para así preservar un poder ineficiente. Los países y provincias tienen alternativas mucho mejores para percibir las necesidades de cada uno y de allí generar los mecanismos para resolverlo. Si no creamos las bases para que estos mecanismos funcionen seguiremos teniendo un país y una provincia con crisis recurrentes y cada vez más profundas. Ello se hace más grave aún porque los otros países y algunos vecinos van logrando un crecimiento sostenido.
ANA MARIA CERRO
Profesora de Teoría Monetaria, UNT
No se ve el largo plazo
1- Tanto la economía nacional como la provincial experimentaron una fuerte recuperación en 2004. A nivel nacional el crecimiento superará el 8%; sin embargo y, a pesar de que llevamos dos años de crecimiento consecutivos, aún no se alcanzó el nivel del PBI de 1998, cuando comenzó la recesión. Para alcanzarlo deberíamos crecer en 2005 un 5%. Si se tiene en cuenta el aumento poblacional, se necesitaría crecer durante tres años más a una tasa del 5% anual para alcanzar el nivel del PBI per cápita de 1998, lo cual es una meta extremadamente exigente.
2- Se espera que en 2005 la actividad económica se desacelere, estimándose una tasa de crecimiento del 5%. El principal problema lo constituye la falta de horizonte de largo plazo. El escaso volumen de inversión y de crédito en el país, a pesar de la recuperación económica, lleva a pensar que el largo plazo sigue siendo incierto para quienes tienen que tomar decisiones de inversión. Un punto de partida para revertir esta situación es salir del default y asegurar el cumplimiento efectivo de derechos de propiedad privada. Adicionalmente, las políticas tributarias erráticas que siguen nuestros gobernantes con fines recaudatorios sólo agregan confusión e incertidumbre.
3- Hasta ahora se intenta mantener altas tasas de crecimiento con políticas de reactivación de demanda, como por ejemplo aumentos del gasto público y de salarios por decreto para mantener un elevado nivel de consumo. Sin embargo, estas políticas tienen un límite, ya que de continuar sin el consecuente aumento de la oferta generan presiones inflacionarias.
La recuperación económica poscrisis ha ocultado los problemas de fondo de la economía argentina vinculados a la seguridad jurídica y la relación fiscal entre Nación-provincias. El país continúa mostrando rasgos que no contribuyen al crecimiento como la falta de independencia de la Justicia, del Banco Central, y una fuerte acumulación de poder en manos del Poder Ejecutivo.
1- ¿Qué estimación efectúa de la evolución de la economía nacional y provincial durante el año que finaliza?
2- ¿Qué expectativas tiene sobre la economía provincial y nacional para el año próximo?
3- ¿Qué espera que realicen los gobiernos nacional y provincial para lograr un desarrollo importante en el país y en Tucumán?
Profesor de la UNT- Director del Instituto de Economía Aplicada
Persisten las dudas
1 - Se completó la recuperación del nivel de actividad económica que teníamos en 2001 y un poco más. Se generaron nuevos empleos y mejoró la productividad. El sector financiero y el de infraestructura aún están con dificultades importantes. Aparecen alguna señales de una inflación anual del nivel del 10%. Aún persiste un mal funcionamiento del mercado laboral, la incertidumbre sobre la importancia de los efectos del default y de la relevancia de los nuevos acuerdos comerciales.
2 - Buenas, pero con incertidumbre. La actividad económica evolucionará bien, pero no debe haber muchos desaciertos en la acción de los gobiernos nacional y provincial. Hay muchas cosas pendientes que harán sensible a la actividad y al empleo, y darán menos margen para los errores. A nivel mundial y de América Latina no se avizoran malas señales, por lo que mucho dependerá de nuestra propia evolución. La elevada tasa de interés reinante no es el reflejo de una economía con muchos proyectos rentables, sino de grandes limitaciones en el mercado de capitales.
3 - Más bien lo plantearía al revés, o sea: ¿qué espero que no hagan o dejen de hacer para que se logre un desarrollo importante? Cada vez nos alejamos más de tener un gobierno que preserve los aspectos institucionales básicos que faciliten el accionar de los individuos buscando prosperidad y equidad. El Gobierno quiere ser la gran caja de resonancia de las necesidades de las familias, trabajadores, y empresas para así preservar un poder ineficiente. Los países y provincias tienen alternativas mucho mejores para percibir las necesidades de cada uno y de allí generar los mecanismos para resolverlo. Si no creamos las bases para que estos mecanismos funcionen seguiremos teniendo un país y una provincia con crisis recurrentes y cada vez más profundas. Ello se hace más grave aún porque los otros países y algunos vecinos van logrando un crecimiento sostenido.
Profesora de Teoría Monetaria, UNT
No se ve el largo plazo
1- Tanto la economía nacional como la provincial experimentaron una fuerte recuperación en 2004. A nivel nacional el crecimiento superará el 8%; sin embargo y, a pesar de que llevamos dos años de crecimiento consecutivos, aún no se alcanzó el nivel del PBI de 1998, cuando comenzó la recesión. Para alcanzarlo deberíamos crecer en 2005 un 5%. Si se tiene en cuenta el aumento poblacional, se necesitaría crecer durante tres años más a una tasa del 5% anual para alcanzar el nivel del PBI per cápita de 1998, lo cual es una meta extremadamente exigente.
2- Se espera que en 2005 la actividad económica se desacelere, estimándose una tasa de crecimiento del 5%. El principal problema lo constituye la falta de horizonte de largo plazo. El escaso volumen de inversión y de crédito en el país, a pesar de la recuperación económica, lleva a pensar que el largo plazo sigue siendo incierto para quienes tienen que tomar decisiones de inversión. Un punto de partida para revertir esta situación es salir del default y asegurar el cumplimiento efectivo de derechos de propiedad privada. Adicionalmente, las políticas tributarias erráticas que siguen nuestros gobernantes con fines recaudatorios sólo agregan confusión e incertidumbre.
3- Hasta ahora se intenta mantener altas tasas de crecimiento con políticas de reactivación de demanda, como por ejemplo aumentos del gasto público y de salarios por decreto para mantener un elevado nivel de consumo. Sin embargo, estas políticas tienen un límite, ya que de continuar sin el consecuente aumento de la oferta generan presiones inflacionarias.
La recuperación económica poscrisis ha ocultado los problemas de fondo de la economía argentina vinculados a la seguridad jurídica y la relación fiscal entre Nación-provincias. El país continúa mostrando rasgos que no contribuyen al crecimiento como la falta de independencia de la Justicia, del Banco Central, y una fuerte acumulación de poder en manos del Poder Ejecutivo.







