Entre Menem y Fidel

Otra maltrecha pipa de la paz.

21 Diciembre 2004
BUENOS AIRES.- La complicada relación con Cuba y la incertidumbre que precede al anunciado regreso de Carlos Menem constituyen el panorama político dominante en el distrito federal, donde los porteños se sienten bastante más atraídos por los festejos que se aproximan; éste, al menos, es el clímax que se advierte en la calle, por más que aquellas circunstancias estén actuando como pesados chaparrones sobre Kirchner y parte del gobierno. El juez federal Norberto Oyarbide no solo ha resuelto aliviar la fianza exigida al ex presidente,sino que igualmente tendrá que poner fin a la deliberada confusión acerca del alcance y naturaleza del o de los depósitos de aquél en Suiza que motivaron su orden de arresto internacional. El informe de la jueza helvética Christine Junod, afirma que Menem no movió ni se le conoció cuenta alguna mientras ejerció la Presidencia, si bien no niega expresamente que lo haya hecho fuera de ese tiempo, lo cual se aviene con el reconocimiento anterior por aquél de que fue así, bastante antes de su primera magistratura. La situación descripta, de ser exacta, dejaría sin efecto la causa judicial, y en evidencia el derroche de gastos y verborrea política con que la interna justicialista fatiga a la sociedad.

Hasta último momento
Se verá finalmente así si el regreso de Menem es otra maltrecha pipa de la paz con la alianza estratégica del duhaldismo, pero de cualquier manera mostrará hasta qué punto la política nacional se ha convertido en monopartidaria por omisión de la oposición que, a más de un año y medio de kirchnerismo, no ha conseguido configurar una alternativa democrática. Muy diferente es la situación de Kirchner en su difícil debate con Fidel Castro, pues aquí el partido ha tomado distancia dejándolo sin acciones y opiniones de fuerza que le permitan un regreso sin grandes deterioros. Cada vez que hubo conflictos en la política exterior desde la gestión de Menem, y especialmente con La Habana, el silencio fue profundo, y ello permitió que también Duhalde, como ahora Kirchner, actuarán contradictoriamente con la indiferencia del oficialismo parlamentario. El problema es en suma que a poco de haberse abstenido el gobierno de pronunciarse sobre el régimen de Castro invocando la no intervención, intervino mediante carta pública para preservar derechos humanos.

Aterrizaje suave
El titular del bloque de senadores del PJ Miguel Angel Picheto está tratando con dificultades de promover una declaración de respaldo que asegure un aterrizaje suave en medio del silencio pro Fidel del kirchnerismo . Un sector, por cierto, donde militan colaboradores inmediatos del Presidente que no han recibido con simpatía la confirmación del canciller Rafael Bielsa, a semanas de tener que ejercer la presidencia temporal del Consejo de Seguridad de la UN. (De nuestra Sucursal)

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