25 Junio 2002 Seguir en 
Pasaron 11 años y medio desde que Sarita Stella Nelegatti fue presuntamente asesinada, y finalmente se realizará el juicio oral contra el único imputado.
El 23 de febrero de 1991 Sarita apareció ahorcada en el el baño de una casa de Italia 654, donde convivía con Carlos Alberto Luis Galtieri, quien en ese entonces era el gerente local de una empresa multinacional.
En un principio se calificó la causa como suicidio, pero luego la Justicia la modificó por la de homicidio dado que la sábana de la que pendía el cuerpo de la joven de 27 años no estaba ajustada a su cuello, y estaba en absoluta oscuridad. Además, el ventiluz de donde estaba atada la tela era demasiado bajo para la altura de la víctima.
Galtieri dijo, tras el macabro hallazgo, que no eran pareja sino amigos, y que él la había acogido en su casa porque ella atravesaba una profunda depresión.
La causa atravesó muchas trabas procesales y burocráticas, la mayoría como consecuencia de presentaciones de los defensores que tuvo Galtieri.
Otro elemento que hizo demorar el inicio del juicio oral fue que se realizaron tres autopsias, lo que lo convierte en un caso único en Tucumán.
La primera determinó que se trataba de un homicidio, y consignaba que, además del ahorcamiento producido por un cable forrado o una soga de nylon, tenía hematomas en distintas partes del cuerpo.
La segunda sostenía que había sido un suicidio, y la tercera reforzó la teoría del homicidio.
Se borraron pruebas
Durante los primeros nueve meses tras el homicidio los investigadores no podían determinar qué sucedía, y mientras tanto fueron borrándose pruebas y olvidándose detalles. Cuando se supo el resultado de la tercera autopsia, todo pareció encaminarse. El cuerpo de la joven estuvo seis meses en la morgue, sin poder ser sepultado debido a las constantes pericias que se realizaban.
Casi cuatro años después, en diciembre de 1994, el fiscal Daniel Marranzino tuvo los elementos suficientes para pedir que el caso pase a juicio oral.
A esa altura, el acusado Galtieri ya no estaba en Tucumán. Un año más tarde el juez Juan Carlos Tártalo ordenó que la causa sea sorteada entre las salas para que se hiciera el juicio.
Pero las trabas continuaron, y recién este año pudo fijarse fecha para que los jueces Alicia Noli, Francisco Ruiz Vargas y Alicia Freindemberg den inicio al proceso oral. El fiscal acusador es Carlos Castellano, mientras que el abogado defensor es Cergio Morfil. En representación de la familia Nelegatti actúan Juan Robles y Mario Mirra.La audiencia de hoy comenzará a las 9.
El 23 de febrero de 1991 Sarita apareció ahorcada en el el baño de una casa de Italia 654, donde convivía con Carlos Alberto Luis Galtieri, quien en ese entonces era el gerente local de una empresa multinacional.
En un principio se calificó la causa como suicidio, pero luego la Justicia la modificó por la de homicidio dado que la sábana de la que pendía el cuerpo de la joven de 27 años no estaba ajustada a su cuello, y estaba en absoluta oscuridad. Además, el ventiluz de donde estaba atada la tela era demasiado bajo para la altura de la víctima.
Galtieri dijo, tras el macabro hallazgo, que no eran pareja sino amigos, y que él la había acogido en su casa porque ella atravesaba una profunda depresión.
La causa atravesó muchas trabas procesales y burocráticas, la mayoría como consecuencia de presentaciones de los defensores que tuvo Galtieri.
Otro elemento que hizo demorar el inicio del juicio oral fue que se realizaron tres autopsias, lo que lo convierte en un caso único en Tucumán.
La primera determinó que se trataba de un homicidio, y consignaba que, además del ahorcamiento producido por un cable forrado o una soga de nylon, tenía hematomas en distintas partes del cuerpo.
La segunda sostenía que había sido un suicidio, y la tercera reforzó la teoría del homicidio.
Se borraron pruebas
Durante los primeros nueve meses tras el homicidio los investigadores no podían determinar qué sucedía, y mientras tanto fueron borrándose pruebas y olvidándose detalles. Cuando se supo el resultado de la tercera autopsia, todo pareció encaminarse. El cuerpo de la joven estuvo seis meses en la morgue, sin poder ser sepultado debido a las constantes pericias que se realizaban.
Casi cuatro años después, en diciembre de 1994, el fiscal Daniel Marranzino tuvo los elementos suficientes para pedir que el caso pase a juicio oral.
A esa altura, el acusado Galtieri ya no estaba en Tucumán. Un año más tarde el juez Juan Carlos Tártalo ordenó que la causa sea sorteada entre las salas para que se hiciera el juicio.
Pero las trabas continuaron, y recién este año pudo fijarse fecha para que los jueces Alicia Noli, Francisco Ruiz Vargas y Alicia Freindemberg den inicio al proceso oral. El fiscal acusador es Carlos Castellano, mientras que el abogado defensor es Cergio Morfil. En representación de la familia Nelegatti actúan Juan Robles y Mario Mirra.La audiencia de hoy comenzará a las 9.







