La psicopedagoga fue golpeada antes de morir

La Policía maneja ahora la hipótesis de violación, asesinato y robo. Por el momento pasó a segundo plano la teoría del crimen pasional.

ENCONTRO EL CUERPO. El plomero Luis Orellana es vecino de Lilian y estuvo detenido brevemente. El entró a la casa de la víctima.
ENCONTRO EL CUERPO. El plomero Luis Orellana es vecino de Lilian y estuvo detenido brevemente. El entró a la casa de la víctima.
25 Junio 2002
CONCEPCION.- Las investigaciones en torno del homicidio de la psicopedagoga monteriza Lilian Gambarte dieron un giro imprevisto. Al menos por ahora, pasa a segundo plano la hipótesis del drama pasional, luego de que el médico Rodolfo Auguste Martínez justificó lo que hizo durante el día en que fue estrangulada su novia. Las pesquisas se orientan ahora hacia el lado del crimen con fines de robo. El subcomisario Antonio Ramón Quinteros asegura que tiene pistas firmes que robustecen esa sospecha.
La autopsia habría establecido que fue golpeada y violada, en reiteradas ocasiones, por más de dos sujetos. Tiene además quebrada la nariz y hematomas en distintas partes.
Quinteros dijo que días antes, la mujer había cobrado su sueldo de docente y la noche en que fue hallada muerta, no se encontró dinero en ningún lugar de su casa. Sin embargo, no pudo establecerse si el o los homicidas se llevaron otros bienes en virtud de que nadie sabía lo que disponía.
"Había un televisor que, al parecer, fue abandonado cerca de la puerta como si hubieran intentado llevárselo", dijo Quinteros. El homicidio es uno de los casos más enigmáticos de los últimos tiempos en Monteros.
La autopsia forense también estableció que la docente fue estrangulada entre las 20 y las 21 del jueves. Los vecinos de Lilian, en el barrio Ibatín, aseguran haberla visto quemando basura frente a su casa alrededor de las 13.30.
El plomero Luis "Chueca" Orellana, quien estuvo demorado por la Policía en relación con el caso y que vive al lado del domicilio de la víctima, dijo que a las 14.30 se cansó de golpear las manos llamando a Lilian, porque tenía que instalarle un calefón, pero que jamás salió. "Más tarde vino una cuñada suya, que también golpeó las manos pero tampoco respondió nadie, y se fue" agregó. "Después de la medianoche yo estaba ebrio e intenté llamarla, pero no salió. Vi que estaba su bicicleta y eso me pareció raro. Los accesos por el frente estaban trancados y por eso salté la tapia e ingresé a la casa por la puerta principal, que estaba sin llave. Vi que había luz en una habitación, entré y la vi tirada en el suelo; estaba muerta, me sorprendí y salí gritando a los vecinos", relató el plomero.
Los vecinos aseguran no haber visto a ningún desconocido en la zona. Los homicidas tienen que haber entrado y salido por el frente de la vivienda, ya que tanto el fondo como los laterales dan a casas ocupadas por familias. "Ojalá hubiéramos podido aportar algún dato para esclarecer esta muerte; nos sorprende que nadie haya visto nada. Aquí nunca hubo un robo y el crimen nos tiene horrorizados", dijo Mónica Barrionuevo, quien vive enfrente de la vivienda de la víctima. (C)

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