18 Diciembre 2004 Seguir en 
Ya otras veces hemos comentado críticamente el pésimo estado de la superficie de la peatonal de calle Mendoza. Parece oportuno volver sobre el asunto, dado el ningún eco registrado por nuestras puntualizaciones, que atañen a un sector neurálgico del centro de Tucumán.
Ese pavimento por el cual caminan, a diario, muchos miles de personas, está lleno de irregularidades que hacen el paso inseguro y hasta peligroso.
Elevaciones derivadas de los sucesivos remiendos, junto con amplias cavidades por rotura de la capa asfáltica, bordes de tapas metálicas que sobresalen, etcétera, no constituyen por cierto un espacio adecuado para la caminata.
En realidad, si es que esas cuadras de calle Mendoza van a ser peatonales para siempre, hace tiempo que se debió haber realizado en ellas un trabajo similar al practicado en calle Muñecas. Incluyendo, por cierto, los adecuados desagües, para evitar que en cada lluvia toda esa superficie se siga convirtiendo en una caudalosa cubeta imposible de cruzar. Párrafo aparte merece el arbolado raquítico que la arteria posee, dentro de canteros a los que les faltan varias piezas.
Ese pavimento por el cual caminan, a diario, muchos miles de personas, está lleno de irregularidades que hacen el paso inseguro y hasta peligroso.
Elevaciones derivadas de los sucesivos remiendos, junto con amplias cavidades por rotura de la capa asfáltica, bordes de tapas metálicas que sobresalen, etcétera, no constituyen por cierto un espacio adecuado para la caminata.
En realidad, si es que esas cuadras de calle Mendoza van a ser peatonales para siempre, hace tiempo que se debió haber realizado en ellas un trabajo similar al practicado en calle Muñecas. Incluyendo, por cierto, los adecuados desagües, para evitar que en cada lluvia toda esa superficie se siga convirtiendo en una caudalosa cubeta imposible de cruzar. Párrafo aparte merece el arbolado raquítico que la arteria posee, dentro de canteros a los que les faltan varias piezas.







