18 Diciembre 2004 Seguir en 
Las acciones líderes en las últimas ruedas se volvieron a entusiasmar y la ganancia acumulada en el año es de dos dígitos en pesos y en dólares, muy por arriba de Europa y Wall Street. Los buenos datos macroeconómicos son el aumento de las reservas, el crecimiento de las exportaciones, la baja del desempleo -con los planes incluidos-, y el crecimiento del PBI. El superávit fiscal no se gastó y es el mejor índice que muestra Néstor Kirchner. El inversor puede imaginarse el crecimiento a lograr, si hubiera menos retención a las exportaciones e impuestos distorsivos, y volviera el crédito. Pero hay que salir del default, suspender los amagues y alentar la inversión, separando la moneda de la política.
¿Comenzará el canje de deuda en enero? El Gobierno se muestra cómodo en default y, de pronto, introdujo la posible cancelación al FMI, cuando debe agilizar la salida de la cesación. No se conoce la intención final; pero así no despeja la incertidumbre ni la desconfianza. Hasta es probable que reduzca el pago al Fondo y que pague más a los bonistas. En los bancos es leve el aumento de los depósitos y no hay créditos a largo plazo para apoyar la inversión. Esta semana, Martín Redrado recriminó a las entidades por pagar 2% al ahorrista y prestarle al 6% al BCRA. Un buen spread, lo que indica la necesidad de una reforma profunda del sistema para restaurar la solidez de las entidades. En Tucumán el único banco local será capitalizado por tucumanos. Bien.
Así va terminando el año. A la Bolsa no le gustó la nostalgia setentista de Néstor Kirchner -en marzo- y cayó hasta setiembre, en que se recuperó firme. Pero hay que reconocer que sabe hacer caja y administrar; supo defender las regalías de su provincia -aún no las trajo-, pero tampoco envía una señal al capital.
¿Comenzará el canje de deuda en enero? El Gobierno se muestra cómodo en default y, de pronto, introdujo la posible cancelación al FMI, cuando debe agilizar la salida de la cesación. No se conoce la intención final; pero así no despeja la incertidumbre ni la desconfianza. Hasta es probable que reduzca el pago al Fondo y que pague más a los bonistas. En los bancos es leve el aumento de los depósitos y no hay créditos a largo plazo para apoyar la inversión. Esta semana, Martín Redrado recriminó a las entidades por pagar 2% al ahorrista y prestarle al 6% al BCRA. Un buen spread, lo que indica la necesidad de una reforma profunda del sistema para restaurar la solidez de las entidades. En Tucumán el único banco local será capitalizado por tucumanos. Bien.
Así va terminando el año. A la Bolsa no le gustó la nostalgia setentista de Néstor Kirchner -en marzo- y cayó hasta setiembre, en que se recuperó firme. Pero hay que reconocer que sabe hacer caja y administrar; supo defender las regalías de su provincia -aún no las trajo-, pero tampoco envía una señal al capital.







