El aumento salarial podría frenar el empleo formal

La investigadora Corina Paz analiza los alcances del incremento dispuesto por el Gobierno nacional

19 Diciembre 2004
Durante la crisis última, muchas cosas cambiaron en la Argentina y en la provincia. Hoy, el contexto macroeconómico que presenta el país con indicadores en su mayoría favorables, implicó que además de los beneficiados, queden muchos rezagados. En este último caso, según la investigadora del Instituto de Economía Aplicada (IEA) de la Fundación Banco Empresario, Corina Paz, se trata del poder adquisitivo que enfrentan los trabajadores, luego del ajuste en los precios internos a raíz crisis cambiaria de 2001.
Dicho ajuste, si bien no equipara aún a la devaluación y depreciación de la moneda, significó una pérdida del salario en términos reales. Frente a esta situación, cabe preguntarse, dice Paz, cómo incide el aumento adicional de $ 100 dispuesto por el Gobierno nacional a los trabajadores. Luego, la investigadora se pregunta, ¿qué impacto tendrá esto en la provincia de Tucumán?
Observa que habría que distinguir, en primer lugar, que la evolución salarial fue diferente para el sector público que para el sector privado. Entre el cuarto trimestre de 2001 y agosto de 2004 las variaciones más significativas corresponden a los privados (con subas del orden del 47,9%). Como el aumento del Indice de Precios al Consumo (IPC) en ese período alcanzó un 52%, este grupo de empleados logró recuperar en promedio (algunos sectores están muy por debajo) el valor de sus remuneraciones desde el deterioro provocado por el salto inflacionario a partir de la devaluación.

Rezagados
Los trabajadores estatales tuvieron subas promedio del 10,6% en el salario, es decir menos de la cuarta parte de los privados y muy por debajo a la inflación acumulada desde fines de 2001.
En Tucumán, con el nuevo aumento dispuesto, el salario promedio estatal ascendería a $ 712 y este nivel implicaría un ajuste cercano al 30% de su valor previo a la crisis cambiaria, que puede considerarse legítimo. Ahora bien, ¿qué costo representaría para el Estado provincial? Teniendo en cuenta que los agentes estatales suman 82.926 personas; el aumento de $ 100 significaría un gasto anual estimado de $ 100 millones. Esto representaría en términos del presupuesto un 5%. Por ende significaría reconsiderar la distri- bución de recursos y reasignar a otra/s partida/s un gasto menor al previsto.
En el sector privado, a nivel nacional, el salario promedio mensual llega a $ 1.306, con lo cual la nueva medida no tendría mayores efectos en promedio. No es este el caso para Tucumán, donde el salario promedio del sector privado asciende $ 825 (otros promedian $ 683), lo que beneficiaría en mayor medida a los trabajadores del sector formal.

El blanqueo mejoraba
Al comparar las variaciones del empleo declarado (sector privado) con las estimaciones del Producto Bruto Interno (PBI) se observan incrementos interanuales por encima de éste último. Esto podría obedecer a cierta formalización o blanqueo del personal.
Por este motivo, el impacto del incremento salarial futuro para el sector privado podría frenar el empleo formal, al incrementar la carga de la masa salarial del empresario en un 4% adicional.
De esta forma, considera la investigadora del Instituto de Economía Aplicada, la medida implementada por decreto nacional actuaría como un incentivo poco favorable al crecimiento del nivel de empleo, tan importante para el despegue y consolidación de la economía provincial.

Quejas por la intromisión del Estado
En el sector privado tucumano existe gran preocupación porque el decreto nacional que exige el pago de un aumento no remunerativo de $ 100 representa una intromisión del Estado en cuestiones propias de las empresas y hay quienes advierten que en algunos sectores podrían alterar los proyectos iniciales de inversiones."Las empresas, en general, no están en contra de otorgar aumentos salariales, siempre y cuando estos sigan el incremento de productividad y competitividad típico de cada uno de los sectores", dijo el titular de la Unión Industrial de Tucumán (UIT), Héctor Ledesma.
Remarcó que hay empresas que seguramente podrán absorber este incremento pero hay muchas, sobre todo las micro, pequeñas y medianas, que lo harán no sin sufrir algún deterioro. "No estamos de acuerdo en la intromisión del Estado en las políticas salariales de las empresas. Incrementos fijos como el otorgado crean desequilibrio entre las categorías desalentando a unos con respecto a otros y no resuelve el tema del desempleo. También amplían la brecha entre los que no tienen empleo y los que lo tienen", subrayó Ledesma.
Dejó en claro que esta medida de por sí no hará que las buenas empresas cambien sus planes estratégicos. "De última compelerán al empresario a decidirse por una inversión inicial mayor cual es automatizar las producciones evitando así los problemas futuros que conllevan la toma de más personal", explicó.
Consideró que se deben hacer alianzas estratégicas entre lo público y lo privado. "Hay que poner la inteligencia a trabajar en equipo y terminar con las antinomias de todo tipo que sólo nos hacen retroceder en vez lograr el bienestar común. Claro que para esto debemos lograr que dejemos de lado la soberbia y el egoísmo, una tarea que no es poca cosa", concluyó Ledesma.


En Tucumán, no estarían registrados cerca de 130.000 trabajadores
Entre mayo de 2001 y el primer semestre de 2004, los salarios públicos en Tucumán aumentaron un 6% aproximadamente, mientras que los salarios del sector privado registrado crecieron cerca de un 27%.
Las estimaciones proporcionadas a LA GACETA por el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), fueron realizadas en base a Encuestas Post Censales (EPC) del Indec. Los analistas de Idesa señalan que los datos no son plenamente comparables dado que el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (Indec) ha utilizado metodologías distintas). Sin embargo apuntan también que los salarios privados no registrados disminuyeron un 6% aproximadamente.
Según ese mismo estudio, durante el primer semestre de 2004, dependían del Estado tucumano 78.536 personas, con un salario promedio de $ 669.
En tanto, los 63.371 empleados registrados en el sector privado, tenían un salario promedio de $ 683.
Muchas más eran los trabajadores no registrados en el sector privado (128.895), con un salario promedio de tan sólo $ 261.De tal forma, conforme a los dados proporcionados por Idesa, en Tucumán, durante el primer semestre del año, la población trabajadora ascendía a 270.802 personas, con un ingreso promedio de $ 478.
Destacan los analistas de Idesa que con el anuncio del nuevo aumento por decreto de $ 100 se acumulan por esa vía, desde 2003, incrementos por $ 350. Esto representa algo más de la mitad del salario promedio del sector privado de la economía. Sin embargo -consideran los investigadores- los resultados han sido muy modestos ya que los esfuerzos del Gobierno chocan con las restricciones que impone el modelo de tipo de cambio real muy alto.
Mientras que la actividad económica -según Idesa-, se aproxima al pico histórico observado en 1998, el empleo ya supera en un 15% el valor registrado en esa época.
La devaluación motorizó este crecimiento gracias a que impuso una estructura de precios relativos muy favorable a la generación de empleos.
En otras palabras, consideran los representantes de Idesa, el tipo de cambio real muy alto mejoró la rentabilidad de las empresas fundamentalmente a través de la disminución de los salarios.

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