LA VÍCTIMA. El arquitecto Sergio “Checho” Juárez fue ultimado de un disparo por unos ladrones que acababan de asaltar a dos jóvenes en Concepción.
En la sala siete del Centro Judicial de Concepción se desarrollaron ayer los alegatos por el juicio oral sobre el crimen del arquitecto Sergio “Checho” Juárez. También se deliberó en torno al robo de una bicicleta que protagonizaron, previo al homicidio, el principal sospechoso de la muerte y otros tres cómplices. El tribunal, integrado por los jueces Sergio Dante Altamirano, Rodrigo Sebastián Martiarena y Roberto Eduardo Flores, dará a conocer mañana su veredicto.
El hecho, que conmocionó a “La Perla del Sur”, sucedió en la tarde del 11 de junio de 2021 a orillas de la ruta nacional 65 que une a Concepción con Alpachiri.
El titular de la Unidad Fiscal de Investigación Especializada en Homicidios y Atentados contra las Personas, Miguel Varela, expuso durante la audiencia que: “existen suficientes elementos de pruebas a fin de que el menor L.I.S, sea declarado penalmente responsable por el delito de homicidio agravado criminis causae, por robo doblemente agravado en poblado y en banda con arma de fuego”. En caso de acceder el tribunal al pedido, el adolescente deberá ser juzgado en un juicio de censura por un juez de Menores, que determinará el monto de la pena. Según la acusación, este imputado, que en el momento del suceso tenía 17 años, acompañaba en una motocicleta a Maximiliano Villafañe cuando habría efectuado el disparo mortal. Lo hizo luego de intentar arrebatar una bicicleta en esa ruta a dos jóvenes. El Ministerio Público solicitó que este último sea declarado responsable penal “por ser partícipe primario del delito de homicidio agravado criminis causae, por robo doblemente agravado en poblado y en banda con arma de fuego”. En función a las pruebas reunidas, los antecedentes y la edad del acusado, Varela reclamó que se le imponga la pena de prisión perpetua.
El otro incriminado es Luis Armando Guerrero, quien se movilizaba en otra motocicleta. El fiscal Varela demandó que sea declarado culpable del delito de “robo doblemente agravado en poblado, en banda y con arma de fuego”. Pidió una pena de siete años de prisión efectiva. Consideró que el reclamo tiene como atenuante el hecho de que el acusado en cuestión fue el primero en presentarse en la Policía y se hizo cargo del robo de una bicicleta. Guerrero huyó del lugar con su compinche Alexis Díaz. Es el que cargaba la bicicleta. El fiscal solicitó así que Díaz sea declarado culpable del mismo delito que Guerrero pero con una pena de nueve años de prisión efectiva. Por detrás lo siguieron Villafañe y L.I.S. Fue este último el que forcejeó con una muchacha, sin lograr su objetivo de robar una segunda bici.
El abogado querellante, Sergio Faiad, por su parte, consideró que la pena y las conductas atribuidas a los acusados sean las solicitadas por el Ministerio Público. Para la Fiscalía quedó probado en el debate que “los imputados se juntaron y salieron con armas de fuego y que a la primera oportunidad se apoderaron de lo ajeno”. “Si bien dos de ellos declararon no haber estado de acuerdo con realizar el robo, está claro que se trató de una banda. Por los testimonios y por los allanamientos está acreditada la autoría de los hechos”, expuso Varela.
“Quedó demostrado que portaban armas y que estas funcionaban. Se encontró rastros de pólvora en una de las camperas secuestradas a L.I.S, lo que reveló que fue el autor del disparo y Villafañe el facilitador”, sostuvo.
Ernesto Baaclini, el defensor del menor, pidió que no se lo declare culpable en razón de que las pruebas reunidas por la fiscalía “son insuficientes y de poco peso”. Cuestionó las pericias que se le practicó al adolescente y que determinaron la presencia de una partícula de pólvora solo en un puño de su campera. Advirtió además que el arma calibre 38 secuestrada por la Policía “no tiene nada que ver con el proyectil calibre 22 que terminó con la vida de Juárez”. Dijo que el menor tampoco consumó el robo e insistió en que la causa contra su defendido “fue direccionada por el oficial que intervino en la investigación”.
Mariano Delgado, defensor de Villafañe, catalogó la investigación del caso como “defectuosa” en torno a “dos robos distintos”. Del que es señalado su defendido aseguró que se trató de “una tentativa”. También descalificó las pruebas de parafina practicadas a L.I.S. y que comprometen a su defendido al ser considerada “no positiva” de acuerdo al protocolo nacional. “No hay consistencia en la acusación” aseguró. Consideró que el pedido de prisión perpetua “es inconstitucional y atenta el principio de reinserción por la cantidad excesiva de años que permanecería tras las rejas por un delito que no cometió”. En consecuencia, pidió que Villafañe solo sea condenado con una prisión efectiva de cuatro años.








