“El ciclo de la vida, en las mujeres, es una espiral”

Hablan las autoras de “Somos cíclicas”, libro sobre la menstruación, la sexualidad, la menopausia,el embarazo, el parto, la lactancia y los duelos.

LAS AUTORAS. Coalova y Valentini exponen en el libro temas como menstruación, la sexualidad, la menopausia, el embarazo y la lactancia. LAS AUTORAS. Coalova y Valentini exponen en el libro temas como menstruación, la sexualidad, la menopausia, el embarazo y la lactancia.
Por Paula Barbaran 26 Febrero 2023

Isis Coalova y Cecilia Valentini se conocieron en una formación de doulas cuando las dos buscaban convertirse en aquellas especialistas en asistir el trabajo de parto de otras mujeres, brindando apoyo emocional y físico durante el embarazo, el parto y el puerperio.

“Fue amor a primera vista”, recuerdan riendo las autoras en la reunión vía zoom con LA GACETA. “Había que hacer un ejercicio en donde solo debíamos mirarnos a los ojos y conectamos inmediatamente”. Luego de que la vida las unió continuaron conversando y compartiendo ideas hasta que comenzaron a escribir juntas contenido para las redes sociales de Somos cíclicas, que ya había creado Cecilia.

Isis es doctora en Química Biológica y licenciada en Ciencias Biológicas de la UBA. Es coautora y recopiladora de “Parirnos libres. Argentina naciendo en casa”, libro con más de cien relatos de partos de mujeres y familias de todo el país y autora del libro-cuento “Mi abuela Niata”.

Cecilia es productora de radio y TV y licenciada en Comunicación Audiovisual de la Universidad Nacional de San Martín. Actualmente coordina una formación de doulas con abordaje en Salud Sexual Integral y Perspectiva de Derechos junto a un equipo interdisciplinario de salud.

-¿Por qué la idea de lo cíclico en las mujeres, algo que también se observa en la naturaleza?

- El ciclo menstrual, por ejemplo, está inscripto dentro de los ciclos generales de la naturaleza. No está aislado y pasa en muchos espacios naturales. Ya veníamos recopilando mucha información en las redes sociales por lo que continuamos esta tarea con el libro en mente. Al igual que los uróboros y que todos los seres vivos de este planeta, las plantas expresan fielmente esa ciclicidad constante: la semilla se convierte en raíz, de la que crecen tallo y hojas, dando lugar a flores y frutos, hasta deteriorarse y poder compostarla.

En ese andar, entendimos que el ciclo de la vida, que trae distintos aprendizajes, no es algo circular ni lineal. Era una espiral. (Isis)

-¿Cómo es eso?

- Por ejemplo, con un hijo damos una vuelta y un segundo hijo o hija trae algunas cosas que son parecidas. Parece que pasamos por algo parecido pero nunca es igual a la primera vez que pasás por esa experiencia. Los eventos de la salud sexual de las personas, especialmente de las mujeres que acompañamos, son siempre en espiral. El mercado, para seguir alimentando el sistema productivo, nos necesita rígidas, constantes y lineales, mientras que vivir implica estar en un movimiento cíclico, ya que una vez cumplido un ciclo de vivencia, situaciones y hechos, estos vuelven a ocurrir con otras circunstancias, pero siendo, básicamente, semejantes. (Isis)

- Los ciclos poseen cambios importantes, ¿cómo reconocerlos y abordarlos?

- Pasamos por distintos ciclos y estadios en donde lo que sucede dentro y fuera es igualmente importante. En ese transitar necesitamos estar más con nosotros mismos, escucharnos y recibir lo que nos sucede. Los ciclos se pueden vivir en un solo día, en un mes, en un año. Depende de cómo cada uno lo dimensiones al ciclo. Hay que entender que estamos en un sistema que nos pide cumplir con mucho trabajo, estar siempre perfectas, divinas y sin fallar. Como si te pidiera que no cambies. Debemos entender que cambiamos constantemente y eso tiene que darnos la posibilidad de revisar porque ahí se revelan ciertas cosas que nos traen novedades. (Cecilia)

-¿Cómo es el trabajo de las doulas hoy?

- Hoy no existe una titulación oficial ni tampoco acuerdos con instituciones para desarrollar este trabajo, sin embargo cada vez está más instalado esta especialidad que brinda apoyo a las mujeres y que no reemplaza a la medicina. Esto también nos da flexibilidad porque algunas doulas venimos con formación previa que nos hace ser especialistas en Ley de Parto Respetado, en Ley de Salud Sexual Integral, en yoga o posiciones para parir o amamantar. Entonces, cada doula tiene algo especial para brindar y nos invita a repensar constantemente algunas cuestiones ya establecidas.

Nuestro rol está -por lo menos para mí- siempre ubicado en entender a las familias y mujeres o personas que nos eligen nosotros. Estamos también constantemente invitando a repensar el rol de las instituciones. Esto no tiene nada que ver con ir en contra de ellas, por el contrario. Hacemos equipo siempre que esté claro el rol de cada uno. (Cecilia)

-¿Cómo debería ser el encuentro de una mujer embarazada y su obstetra?

- Creemos que es importante que haya más información en las consultas. Por eso siempre invitamos a todos a repensar y a hablar sobre las prácticas que se realizan, cómo, cuándo y por qué. Podemos hacer ciertas preguntas que nos van a dar una información de cómo trabaja esa persona, si va a respetar mi voluntad o no. ¿Hasta qué semana de gestación habría un parto natural? ¿Qué pasa si quiero parir en otra posición que no sea acostada? Estas son algunas de las preguntas. Debe circular en las consultas toda la información posible. (Cecilia)

-¿Qué trajo la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo al ámbito de las doulas?

- Se empezó a hablar mucho más de todo: de los abortos espontáneos, de la pérdida gestacional, de tratamientos de fertilidad. Todas eran cosas que pasaban en la vida de las mujeres pero recién las empezamos a sacar afuera y pensar. Creo que todos dijimos “¿qué hacemos con esto? ¿Hacemos oídos sordos?”. La demanda de la calle trajo cuestionamientos relacionados a la despenalización del aborto y comenzamos a acompañar a personas que decidían interrumpir y a personas que también pasaban por interrupciones sin decidirlo. Y ahí también acompañamos en el duelo gestacional y todo lo relacionado con la muerte, que es un tabú, y empezamos a nombrar todo lo que pasaba.

Las mujeres muchas veces estaban en silencio, sintiéndose solas con necesidad de redes de contención que empezamos a armar. Es muy grato estar compartiendo en una ronda lo que vivió una persona y como varias se van sintiendo reconocidas en la experiencia que cuentan. Ahí no hay espacios jerárquicos, en la ronda somos todas iguales. Te hace sentir sostenida. (Cecilia)

- Todo esto fue habilitar el tema, abrir la temática para empezar a charlar y hacerles preguntas: ¿dónde duele? ¿Cómo duele? Siempre que escuchás a otra persona que pasó por una situación similar a la tuya, en la que su mundo emocional se vio revolucionado, se comparte y trae otro color a nuestra emoción. (Isis)

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