Ayuda fundamental para combatir el fuego
Los aviones que emplean las empresas que hacen aplicaciones aéreas en el campo y la pericia de sus pilotos son recursos muy importantes a la hora de combatir incendios. Eso quedó demostrado en 2020, cuando se recurrió a ellos para extinguir las llamas que consumían el cerro San Javier. La falta de lluvias genera cada vez más preocupación.
Las sequías que fueron golpeando diferentes zonas productivas del país afectaron de diversa manera a cultivos, montes, pasturas y generaron además la falta de suministro de agua en diferentes poblaciones de las regiones afectadas.
En el país se ven sequías que se vienen dando también en meses de verano, cuando son clásicas las lluvias en muchas zonas, como en el norte y por qué no en la zona central del país,. Por ello, el efecto Niña golpea nuestro territorio desde hace varios años y la falta de agua y las altas temperaturas siguen apareciendo.
Esta total falta de precipitaciones y la irregularidad generalizada estuvo afectando mucho los cultivos estivales como soja, maíz y sorgo en todas las regiones donde se presentó este fenómeno. Además, en nuestra provincia también afectaron cultivos como la caña de azúcar, cuyos lotes necesitaron agua para labores importantes, como control de malezas y fertilizaciones.
En los cítricos que se encontraban en plena floración y cuaje de frutas para la próxima campaña, la falta de agua en aquellos lotes que no cuentan con sistemas de riego se vieron afectados por la falta de lluvia.
Pero los cultivos no son los únicos perjudicados. Es importante destacar que esta falta total de precipitaciones afectó los montes nativos, pastizales y forestaciones de diversas zonas del país que necesitan agua para conservarse adecuadamente.
Al no suceder esto, existe en muchas zonas material ígneo que solo necesitan un fósforo, un cigarrillo o un descuido para prenderse y ocasionar daños a campos naturales y a los cultivos adyacentes.
Malos recuerdos
En estos días se ven nuevamente que aparecen fuegos en provincias como Buenos Aires, Córdoba, Jujuy o La Pampa que nos hacen recordar a lo que vivimos en Tucumán en octubre del 2020, con incendios que afectaron las laderas del cerro San Javier.
Estos fueron ocasionados por la gran cantidad de material seco que se encontraba en las superficies de los suelos de la montaña debido a la falta total de lluvias. Y seguramente por la mano irresponsable de alguien que accidentalmente o intencionalmente dejo prendido una hoguera o un fósforo que ocasionó un incendio por todos conocidos a través de los medios de información.
En esa oportunidad, al igual que lo ocurrido estos días en otras partes del país, mostraron los infructuosos trabajos realizados por los bomberos voluntarios, personas comunes voluntarias que se acercaron a ayudar, empleados municipales, guardaparques y el apoyo del sector productivo que colaboraron con lo que tenían a mano para apaciguar y anular a las llamas con la ayuda de tractores, cisternas, camiones tanques, pulverizadoras terrestres y sobre todo esfuerzo humano.
Aporte clave
Los tucumanos no debemos olvidarnos del trabajo realizado durante varios días por cinco aviones para controlar el fuego (cuatro Air Tractor 502 y un Turbo Kruk) de algunas empresas aeroaplicadoras que trabajan en Tucumán, que ayudaron en el control del fuego.
Estos aviones son fabricados y utilizados para la realización de aplicaciones de agroquímicos en general y para la siembra aérea de pasturas en muchas ocasiones. Pero la voluntad y el aporte solidario de estas empresas hicieron que estas herramientas sean usadas para el control del fuego, ayudando al trabajo denodado de todo el personal que estaba en tierra luchando contra el fuego en la zona de fuego.
Los aviones fueron un eslabón más en la cadena de la lucha contra los incendios, demostrando que su ayuda pasa a ser también fundamental al momento de requerir su uso.
Descarga rápida
Es clave recalcar que estos aviones fueron concebidos para ser usados para el trabajo agro aéreo, consistente en aplicaciones como el pulverizado de agroquímicos, el espolvoreo, la siembra aérea, la aplicación de fertilizantes, entre otros usos y para el control ígneo se agregó un aditamento de descarga rápida, que permite liberar los 1.500 litros de capacidad de su tanque.
Con este trabajo realizado se está demostrando que estos aviones y fundamentalmente sus pilotos son herramientas y recursos aptos para ayudar a apagar el fuego forestal y de campos naturales.
El clima hizo de las suyas y permitió que aparezca el fuego en diferentes provincias de la Argentina, lo que hace necesario que las autoridades consideren a esta herramienta como una parte para la solución de los problemas de incendios que se vienen dando desde hace un tiempo atrás en muchas zonas del territorio nacional.








