24 Junio 2002 Seguir en 
Un hombre de 43 años fue víctima ayer a la madrugada de un salvaje ataque, en Banda del Río Salí. Varios delincuentes pretendían robarle una bicicleta y terminaron asesinándolo a balazos. Hasta el momento hay seis detenidos, cuatro de ellos de 16 años y los otros dos de 18, y la Policía buscaba anoche el arma que habrían utilizado para cometer el sangriento atraco.Poco después de la 1, Salvador Armando Reynaga, domiciliado en El Colmenar, circulaba en su bicicleta, aparentemente para volver a su casa. El hombre habría estado de visita en la casa de algunos familiares y a esa hora emprendió el camino de regreso. Pero nunca llegó.
En el barrio Presidente Perón fue interceptado por los asesinos, que estaban parados en la esquina de Bolivia y Costanera, a pocos metros del Río Salí, según descubrieron los policías al mando de los comisarios José Melián y Adolfo Andrada.En ese lugar le habrían apuntado con un revólver, para que les entregue el rodado. "Yo lo escuché gritar ?¡me llevan la bicicleta, me llevan la bicicleta!?, y después sentí los disparos. No salí a la puerta porque tenía miedo, pero escuché varios gritos y gente que corría", relató una vecina a LA GACETA, que prefirió no revelar su identidad.
Una hipótesis
"Parece que habían estado tomando alcohol desde temprano. Por aquí siempre se juntan barritas de chicos que lo único que hacen es drogarse", aseguró la mujer. Se desconoce si Reynaga intentó resistirse al atraco, aunque no tenía marcas de pelea en el cuerpo.
Agonía
En ese momento estaba lloviendo, y la víctima cayó al piso; después, lentamente, se reincorporó, caminó algunos metros y cayó otra vez. Allí, en medio del barro, murió. Las balas lo alcanzaron en el pecho y en el brazo derecho. Los delincuentes también le habrían sacado la billetera, ya que cuando se lo encontró no tenía ningún documento encima e hizo falta cotejar las huellas con las que tiene la Policía para poder identificarlo. Cuando los vecinos llamaron a la comisaría de Banda del Río Salí, se montó rápidamente la cacería de los homicidas. Durante varias horas se realizó un operativo, hasta que los oficiales José Luis Salas, Héctor Rojas y Rubén Figueroa arrestaron a los sospechosos. Les secuestraron dos bicicletas, una de las cuales sería de la víctima. Los vecinos se mostraron horrorizados por el hecho, pero dijeron que sabían que en algún momento pasaría algo así.
Los detenidos quedaron a disposición de la Justicia, y hoy serán presentados ante el fiscal Carlos Albaca y ante el juez de Menores. El momento de mayor angustia se produjo cuando los familiares de Reynaga llegaron ayer a la siesta a la comisaría, donde se enteraron de lo que había sucedido. Ellos estaban buscándolo desde temprano, preocupados por su desaparición. Y en la comisaría les comunicaron la peor noticia.
En el barrio Presidente Perón fue interceptado por los asesinos, que estaban parados en la esquina de Bolivia y Costanera, a pocos metros del Río Salí, según descubrieron los policías al mando de los comisarios José Melián y Adolfo Andrada.En ese lugar le habrían apuntado con un revólver, para que les entregue el rodado. "Yo lo escuché gritar ?¡me llevan la bicicleta, me llevan la bicicleta!?, y después sentí los disparos. No salí a la puerta porque tenía miedo, pero escuché varios gritos y gente que corría", relató una vecina a LA GACETA, que prefirió no revelar su identidad.
Una hipótesis
"Parece que habían estado tomando alcohol desde temprano. Por aquí siempre se juntan barritas de chicos que lo único que hacen es drogarse", aseguró la mujer. Se desconoce si Reynaga intentó resistirse al atraco, aunque no tenía marcas de pelea en el cuerpo.
Agonía
En ese momento estaba lloviendo, y la víctima cayó al piso; después, lentamente, se reincorporó, caminó algunos metros y cayó otra vez. Allí, en medio del barro, murió. Las balas lo alcanzaron en el pecho y en el brazo derecho. Los delincuentes también le habrían sacado la billetera, ya que cuando se lo encontró no tenía ningún documento encima e hizo falta cotejar las huellas con las que tiene la Policía para poder identificarlo. Cuando los vecinos llamaron a la comisaría de Banda del Río Salí, se montó rápidamente la cacería de los homicidas. Durante varias horas se realizó un operativo, hasta que los oficiales José Luis Salas, Héctor Rojas y Rubén Figueroa arrestaron a los sospechosos. Les secuestraron dos bicicletas, una de las cuales sería de la víctima. Los vecinos se mostraron horrorizados por el hecho, pero dijeron que sabían que en algún momento pasaría algo así.
Los detenidos quedaron a disposición de la Justicia, y hoy serán presentados ante el fiscal Carlos Albaca y ante el juez de Menores. El momento de mayor angustia se produjo cuando los familiares de Reynaga llegaron ayer a la siesta a la comisaría, donde se enteraron de lo que había sucedido. Ellos estaban buscándolo desde temprano, preocupados por su desaparición. Y en la comisaría les comunicaron la peor noticia.







