El novio de la psicopedagoga dijo que no la mató, y que la amaba

El médico habló con LA GACETA y rechazó las acusaciones en su contra; ya no hay detenidos por el crimen de la mujer.

ORGULLOSO. El médico Rodolfo Auguste Martínez muestra las medallas que ganó como deportista.
ORGULLOSO. El médico Rodolfo Auguste Martínez muestra las medallas que ganó como deportista.
24 Junio 2002
CONCEPCION.- El médico Rodolfo Auguste Martínez, uno de los sospechosos del crimen de la psicopedagoga monteriza Lilian Gambarte, planteó la posibilidad de que la muerte de su novia esté relacionada con un acto de venganza en su contra.
En ese sentido, se refirió a un conflicto que mantiene con su ex esposa María Cristina Rodríguez, quien le negaría ver a sus hijos, y en el que algunos allegados a la mujer venían actuando en favor de ella. "Días antes del homicidio recibí amenazas de muerte a causa de esa disputa e incluso en una ocasión alguien violentó una de las puertas de mi casa para entrar", le dijo el hombre a LA GACETA. El médico dice conocer el nombre de quien estaría intentando hacerlo renunciar a su derecho de poder estar con sus hijos los días que quedaron establecidos en un acuerdo de separación. Afirmó que ya lo puso en conocimiento de la Justicia. "Hay quien está actuando para proteger a mi ex esposa y evitarle los disgustos que le significa cederme mis hijos", sostuvo.
El médico estuvo demorado por la Policía hasta la noche del sábado junto al plomero Luis Orellana, otro de los sospechosos del homicidio. Este último también fue liberado al no existir, al igual que en Martínez, pruebas en su contra.

Falta de pruebas
Orellana fue quien descubrió el cuerpo estrangulado de Lilian en la madrugada del jueves y quien le avisó a la Policía. El hecho de que en la casa de la víctima se haya encontrado un calefón nuevo lo comprometía, pues se supone que el hombre esa tarde habría estado allí para instalarlo. Martínez y Orellana permanecieron en calidad de demorados y luego de declarar ante la fiscal Eva Frías de Ruiz, quedaron libre. Martínez era el novio de Lilian y quien conocía sus movimientos diarios. La casa del médico fue allanada el sábado a la noche. La Policía se dio en la ocasión con que desconocidos habían ingresado al lugar y se llevaron electrodomésticos y documentos. El médico generalista, que se jactó con insistencia de ser un deportista con numerosos lauros, dijo que a las 2.30 del jueves, su amigo Emilio Quinteros le dijo que Lilian estaba muy enferma en su casa. Por eso, comentó, levantó medicamentos y otros elementos de trabajo y fue a verla. Allí se enteró de su muerte. Patricia Gambarte, hermana de la víctima, dijo no creer que Martínez haya matado a Lilian porque "se llevaban muy bien y a ella la notaba cambiada, alegre" dijo. Los investigadores confían en que las pericias de laboratorio que se realizan en torno de los diversos elementos hallados en el lugar del crimen puedan acelerar el esclarecimiento del intrincado caso. (C)

Tamaño texto
Comentarios