CAPTURA DE VIDEO. Durante la entrevista, Luana Ríos dejó ver su emoción al haber logrado decorar el árbol navideño en compañía de su familia. captura de video
El 12 de diciembre de 2021 es una fecha qué quedó grabada en la memoria de cientos de tucumanos que circulaban por el parque Avellaneda. Ese día, alrededor de las 14, la rama de un enorme eucalipto cayó encima de varios juegos infantiles (ubicados en la zona del bar Mirasoles) y el pánico se desató en pocos segundos.
Como resultado, cinco niños debieron ser hospitalizados debido a sus graves lesiones. Entre ellos, uno de los casos que mayor consternación provocó fue el de Luana Ríos: una pequeña de ocho años que sufrió un traumatismo craneal severo y heridas en su tórax, brazo izquierdo y la clavícula.
Tras el incidente, ella tuvo que permanecer durante varios meses en terapia intensiva en el Hospital de Niños y someterse a una cirugía neurológica. Finalmente, recién en julio de este año Luana logró ser dada de alta y regresar a su hogar; siendo esta la primera Navidad que volverá a disfrutar junto a toda su familia.
“Recordar lo ocurrido todavía me duele porque mi hija no tendría que haber pasado por eso. La situación fue como vivir una película de terror o una pesadilla. En ese momento no sabíamos qué iba a pasar porque ella estaba entre la vida y la muerte. Con el correr del tiempo y gracias a Dios ella logró recuperarse”, comentó su mamá, Soledad Juárez, en una entrevista realizada por el noticiero de LA GACETA Play.
El proceso de rehabilitación (con un traslado hacia el Instituto Fleni, en Buenos Aires) aún continúa y a Luana le queda lidiar con ciertas secuelas como cefaleas intensas que provocan vómitos y visión doble.
“Es un milagro tenerla con nosotros y lograr pasar las Fiestas juntos. A ella le encanta la Navidad y suele preparar canciones para celebrarla. El año pasado se quedó esperándola porque el 24 fui a verla al hospital, pero solo logré quedarme a su lado por una hora”, indicó Juárez en su diálogo.
En esta ocasión las cosas serán diferentes ya que la pequeña logró decorar de nuevo el árbol con unas hermosas borlas doradas y rojas. Además de hacerle una carta a Papa Noel. ¿Qué más se puede pedir como deseo?
Planeamiento
Al cumplirse esta semana un año desde aquel suceso, la necesidad de un mayor control sobre el arbolado urbano vuelve a ser puesta sobre el tablero. Especialmente, al pensar en los objetivos que se propondrá la Municipalidad de San Miguel de Tucumán para 2023.
La principal meta consistente en erradicar la mayor cantidad de árboles peligrosos que haya en la urbe. “Hace tiempo firmamos un convenio con la UNT a través del cual se estipuló que alumnos de diversas carreras iban a ayudarnos a hacer un relevamiento fragmentado de la ciudad. Hoy ya contamos con datos parciales sobre la situación del arbolado en Barrio Sur y planeamos avanzar con este trabajo de manera ininterrumpida el año que viene. Es un gran paso para disponer de una base de datos fresca y constantemente actualizada sobre las especies en mal estado”, indicó Jorge Boggiato, subdirector de Arbolado Urbano de la Municipalidad capitalina.
También se contempla la actualización de un plan de acción inmediata ante cualquier árbol añoso que muestre un riesgo potencial. “Una de las especies prioritarias en la cual nos enfocamos son los eucaliptos, un gran número de ellos ya finalizaron su ciclo de vida y muestran graves signos de decrepitud. Lo mismo ocurre con una buena cantidad de gomeros y palos borrachos”, destacó.
Los álamos, sauces y liquidámbares son otro ejemplo de plantas a las cuales hay que prestarles atención debido a su crecimiento desproporcionado y poco apto para nuestra urbe.
Equilibrio
La planificación 2023 contempla igualmente la replantación de especies dentro de las cuatro avenidas; con una fuerte preferencia por tarcos, lapachos, naranjos agrios y fresnos.
“No hay que olvidarse de que el arbolado representa un elemento dinámico. Un árbol puede verse bien y al visitarlo después, dentro de un año, contar con un estado fitosanitario muy diferente. Las extracciones solo deberían ocurrir en casos de que ellos estén en malas condiciones o levanten alarma. Sino, la mejor opción son las podas controladas para que no afecten a los peatones, los servicios públicos ni las viviendas”, agregó el funcionario.
Para avanzar hacia una provincia que le haga honor a su sobrenombre, la otra arista de este conflicto son los propios ciudadanos. “Hay un elevado número de ciudadanos y empresarios de la construcción que realizan extracciones ilegales los fines de semana o los feriados, sumado a un aumento en las acciones vandálicas hacia los árboles; últimamente registramos bastante gente que quema las plantas y ocasiona así un deterioro irreversible del patrimonio público”, detalló Boggiato.
Reclamos
Para prestar atención
En lo que va del mes, la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) realizó una serie de intervenciones para mejorar su servicio. En el cuadrante de las calles Jujuy y Salta, los trabajadores debieron levantar una parte de las veredas para llevar adelante las obras.
Esto generó preocupación entre los vecinos al notar como las zanjas pasaban sobre los espacios que le correspondían a los árboles y dejaban, en algunos sectores, las raíces expuestas o cortadas.
“Muchas entidades que se dedican al cuidado del medioambiente también nos presentaron esta inquietud y nosotros elevamos una queja formal a la SAT. Además, ofrecimos algunos mecanismos para intentar resolver el problema, pero no se llegó a ningún acuerdo. El municipio no puede ordenar ni corregir lo que ocurre porque la forma en que operan dificulta que tomemos cartas en el asunto”, destacó Jorge Boggiato, subdirector de Arbolado Urbano de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán.
Al descalzarse las especies esto podría generar consecuencias a futuro; por ejemplo, ante la incidencia de vientos fuertes o tormentas.








