24 Junio 2002 Seguir en 
Tres jóvenes resultaron levemente heridos ayer a la mañana en un impresionante accidente ocurrido en la avenida Aconquija al 1.600, que conmocionó a los vecinos por la violencia del impacto.
El hecho ocurrió poco después de las 7.30 cuando Julio Enrique Herrera, de 21 años, domiciliado en calle Don Bosco al 1.400, circulaba de oeste a este por la avenida en su automóvil Fiat Uno, chapa patente SUK-641. Junto a él iban Gabriel Leones y otro joven, cuya identidad no se informó.
Según informaron fuentes policiales, aparentemente Herrera no habría visto el lomo de burro ubicado al 1.700 de Aconquija, y "se lo comió". El muchacho perdió entonces el control del auto, que zigzagueó primero hacia la izquierda y luego a la derecha, se subió a la vereda, chocó contra un árbol y después se incrustó contra el frente de la escuela Thames, tirando una parte de la pared.
Por la ventanilla
Herrera, en el impacto, salió despedido por la ventanilla, y cayó sobre la vereda, golpeándose la cabeza. De allí fue llevado, junto con sus dos amigos, hasta el hospital Padilla, donde fue curado y, posteriormente, dado de alta médica.
"Fue espectacular. Menos mal que los chicos estaban bien, porque podrían haberse matado", afirmó el vecino Marcelo Mercado.
Varios automovilistas y transeúntes se detuvieron para averiguar lo que había pasado.El automóvil quedó totalmente destrozado, sobre la vereda, hasta que fue retirado con una grúa.
El hecho ocurrió poco después de las 7.30 cuando Julio Enrique Herrera, de 21 años, domiciliado en calle Don Bosco al 1.400, circulaba de oeste a este por la avenida en su automóvil Fiat Uno, chapa patente SUK-641. Junto a él iban Gabriel Leones y otro joven, cuya identidad no se informó.
Según informaron fuentes policiales, aparentemente Herrera no habría visto el lomo de burro ubicado al 1.700 de Aconquija, y "se lo comió". El muchacho perdió entonces el control del auto, que zigzagueó primero hacia la izquierda y luego a la derecha, se subió a la vereda, chocó contra un árbol y después se incrustó contra el frente de la escuela Thames, tirando una parte de la pared.
Por la ventanilla
Herrera, en el impacto, salió despedido por la ventanilla, y cayó sobre la vereda, golpeándose la cabeza. De allí fue llevado, junto con sus dos amigos, hasta el hospital Padilla, donde fue curado y, posteriormente, dado de alta médica.
"Fue espectacular. Menos mal que los chicos estaban bien, porque podrían haberse matado", afirmó el vecino Marcelo Mercado.
Varios automovilistas y transeúntes se detuvieron para averiguar lo que había pasado.El automóvil quedó totalmente destrozado, sobre la vereda, hasta que fue retirado con una grúa.







