Intento de magnicidio: tras el pedido de Cristina Kirchner, la causa pasa a manos del fiscal Rívolo

La jueza María Eugenia Capuchetti decidió delegar la investigación a la Fiscalía.

Cristina Fernández de Kirchner Cristina Fernández de Kirchner
23 Noviembre 2022

La jueza María Eugenia Capuchetti decidió delegar en manos de la fiscalía la causa por el atentado a Cristina Kirchner, ocurrida hace casi tres meses. La investigación quedará ahora en manos del fiscal Carlos Rívolo, que ya impulsa el expediente. 

La decisión de Capuchetti llegó en medio de tensiones por los planteos de recusación que encabezó la presidenta de la Cámara de Senadores, junto a sus abogados defensores. En la audiencia de hoy, el abogado José María Ubeira, representante de la dirigente del Frente de Todos (FdT), aseguró: “Si le pasa algo a la vicepresidenta o a sus hijos, la magistrada será responsable”. Y agregó que el alejamiento de la jueza en la investigación podría significar la posibilidad de “enderezar el rumbo de este asunto”.

Además de haber solicitado la recusación contra la magistrada, la vicepresidenta también había cuestionado la decisión de no secuestrar los teléfonos de las asesoras del diputado Gerardo Milman, que habían estado con él en el bar Casablanca dos días antes del atentado. Y ayer volvió a criticar a la jueza cuando pidió que se amplíe la acusación sobre Nicolas Gabriel Carrizo, uno de los tres detenidos del caso junto a Fernando Sabag Montiel y Brenda Uliarte, por haberse hallado en su celular un mensaje horas después del intento de homicidio de Cristina Kirchner. “Recién intentamos matar a Cristina”, decía Carrizo.

“Encontrándose la recusación ante ese tribunal, debo hallar un remedio procesal que propenda a la mejor administración de justicia y a la validez de los actos que se tomen, en lo sucesivo, con ese norte”, dijo la jueza en el escrito que confirma la llegada del fiscal Rívolo a la investigación.

En la resolución, Capuchetti agregó además que su decisión no implica que Sabag Montiel, Uliarte y Carrizo no pasen a juicio oral en un corto plazo y que se sigan investigando el resto de las hipótesis, tal como marcó la Cámara Federal. “Debo señalar que el temperamento aquí escogido de ningún modo implica desconocer la expresa directiva del Superior de proceder, con la premura que el caso impone, a la elevación de la causa a su etapa plenaria”, precisó.

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