24 Junio 2002 Seguir en 
La crisis económica pone en peligro un sistema de financiación, como el plan de ahorro previo, que tiene un profundo espíritu de solidaridad. La mora, desde que se profundizó la caída del poder adquisitivo de la gente, trepó hasta un 40. Esta situación generó que se suspendan varios de los sorteos que mensualmente se realizan entre las personas que están adheridas a los planes de ahorro para comprar un vehículo cero kilómetro.
En las concesionarias de la provincia admiten que la morosidad es alarmante, lo que genera numerosos inconvenientes en el sistema. "La gente no sólo tiene problemas para pagar la cuota porque se redujo su poder adquisitivo, sino para conseguir el efectivo que necesitan para cumplir con esas obligaciones. Antes no les importaba pagar un desagio; pero en estos tiempos de crisis ya no quieren regalar nada", argumentó un gerente.
La situación se torna aún más preocupante si se tiene en cuenta que la morosidad de los clientes puede generar mayores inconvenientes. Si los integrantes de un grupo se atrasan en el pago de las cuotas no se realiza el sorteo ni las licitaciones, puesto que no se reúne el dinero suficiente para poder adquirir el vehículo.
"Este es uno de los pocos sistemas solidarios que existen para la compra de un bien registrable. Un grupo de personas aporta, cumpliendo con sus obligaciones, un granito de arena para que alguien se quede con el vehículo. Si se rompe esta cadena, todos terminan sufriendo", argumentó un analista del sistema.¿Qué se puede hacer para evitar que el plan caiga? Los especialistas sostienen que el mejor camino es recurrir a los vendedores para encontrar una solución. "Hay muchos casos que tienen remedio, pero si no se los plantea, es muy poco probable que se lo salve", comentó una fuente.
Otro recurso al que se puede recurrir es vender el plan que se está pagando. "Hoy todo es vendible y más aún sabiendo que este es el único sistema de financiación. Pero también hay que tener mucho cuidado porque esta no es una operación sencilla", concluyó un analista del sector.
En las concesionarias de la provincia admiten que la morosidad es alarmante, lo que genera numerosos inconvenientes en el sistema. "La gente no sólo tiene problemas para pagar la cuota porque se redujo su poder adquisitivo, sino para conseguir el efectivo que necesitan para cumplir con esas obligaciones. Antes no les importaba pagar un desagio; pero en estos tiempos de crisis ya no quieren regalar nada", argumentó un gerente.
La situación se torna aún más preocupante si se tiene en cuenta que la morosidad de los clientes puede generar mayores inconvenientes. Si los integrantes de un grupo se atrasan en el pago de las cuotas no se realiza el sorteo ni las licitaciones, puesto que no se reúne el dinero suficiente para poder adquirir el vehículo.
"Este es uno de los pocos sistemas solidarios que existen para la compra de un bien registrable. Un grupo de personas aporta, cumpliendo con sus obligaciones, un granito de arena para que alguien se quede con el vehículo. Si se rompe esta cadena, todos terminan sufriendo", argumentó un analista del sistema.¿Qué se puede hacer para evitar que el plan caiga? Los especialistas sostienen que el mejor camino es recurrir a los vendedores para encontrar una solución. "Hay muchos casos que tienen remedio, pero si no se los plantea, es muy poco probable que se lo salve", comentó una fuente.
Otro recurso al que se puede recurrir es vender el plan que se está pagando. "Hoy todo es vendible y más aún sabiendo que este es el único sistema de financiación. Pero también hay que tener mucho cuidado porque esta no es una operación sencilla", concluyó un analista del sector.







