Como perdió la Argentina su carrera con los EE.UU.

Hasta 1940, la economía de nuestro país seguía la misma trayectoria del PBI de Estados Unidos. La pujanza de los primeros 90 del siglo pasado.

23 Junio 2002
Como diría Ripley a los jóvenes argentinos y también a los no tan jóvenes: "Créase o no", hasta 1940, la economía de la Argentina seguía con la misma trayectoria del Producto Bruto Interno (PBI) de los Estados Unidos. Ese hecho, que puede parecer increíble para la gran mayoría de los argentinos, fue analizado por Víctor Jorge Elías, economista de la Universidad Nacional de Tucumán y titular del Instituto de Economía Aplicada de la Fundación del Banco Empresario de Tucumán.
La performance de la economía argentina en los últimos 100 años siguió con la misma trayectoria que la de los Estados Unidos hasta 1940. A partir de ese año nuestro país sufre un estancamiento mientras que los Estados Unidos sigue un ritmo persistente. Ello da una primera señal para buscar las causas de esta desaceleración de la economía argentina.
Otra comparación de la conducta de estas dos economías es que la Argentina registra una mayor volatilidad en su comportamiento lo cual puede indicar fallas organizativas o errores de políticas económicas. El investigador destaca que no se observan períodos sostenidos de pujanza lo que indica que nuestro país avanza con dificultades.
La pujanza de la primera parte de la década de los noventa se manifestó tanto en la productividad total de factores como en la tasa de rentabilidad del capital. También observa la señal de caída, aunque no resulta estrepitosa. Considera que si bien estos indicadores informan de que algo anda mal no indican de forma contundente que luego nuestro país caería en la crisis más importante de su historia.
Las fuentes de crecimiento de la productividad en la Argentina en los últimos 10 años fueron el aumento del tamaño del mercado, la introducción de nuevas tecnologías, y mejora en la calidad laboral. Todo ello hace pensar que bajo situaciones normales nuestro país debiera crecer al ritmo anual del 5%.
Un desafío importante, según el especialista, es poder explicar esta conducta tan débil y cambiante de nuestra economía.
En ese sentido indagó en los indicadores de la calidad institucional del país. Resalta que se pueden notar cambios importantes entre los primeros 40 y los últimos 60 años del siglo XX, que indican que la calidad institucional se deterioró.
El análisis que consideró el economista tucumano está basado en un estudio de indicadores de los tres Poderes: Legislativo, Ejecutivo y Judicial.
Estima que con los indicadores presentados se podría avanzar para entender más la poca dinámica y volatilidad del crecimiento económico argentino.
Entre los distintos aspectos considerados en su estudio, Elías destacó los siguientes:
Algunos de los indicadores de calidad institucional de la Argentina elaborados por M. Tomais y P. Spiller indican una caída en ese rubro cuando se compara el período 1900-1940 con el de 1940-2000. Los años de experiencia de los legisladores y jueces cayeron a la mitad, la mayor parte de las leyes se generaron básicamente en el Poder Ejecutivo, y el partido gobernante pasó a tener una preponderancia muy grande en el Poder Legislativo. Las intervenciones a las provincias fueron muy variables durante el siglo pasado.El experto espera que la fuerza de la crisis,que parece haber alcanzado a todos los sectores, genere presiones suficientes para que el sector público mejore notablemente su performance y permita así al sector privado reorganizarse ante perspectivas mas claras.
Por ello, concluye Elías, es que se puede esperar un 2003 mucho más promisorio que ahora y el desafío es lograr que ese cambio persevere.

Las fuerzas que están latentes
En la década de los 90 la Argentina experimentó un gran crecimiento de su productividad, sustentado por aumentos de la calidad laboral, tamaño del mercado via la apertura externa, inversión en investigación y desarrollo, y en el mejor funcionamiento del mercado de capitales. Todas estas fuerzas están aún latentes por lo que uno puede pensar que bajo situaciones normales nuestro país podría crecer al ritmo del 5% anual en los próximos 5 años. La caída en productividad a partir de 1998 puede estar indicando un anticipo de los que vivimos hoy, aunque a partir de allí era muy difícil predecir la gran caída que se dará este año.

Una muy alta volatilidad
Si bien a veces la mayor volatilidad en el comportamiento económico va compensado por un mayor nivel promedio en su crecimiento, en el caso argentino ello no se dio. La volatilidad pudo reflejar problemas organizativos de nuestro país. En los últimos 100 años solo en 25 de ellos el crecimiento positivo en un año fue seguido por otro año positivo. Si bien Argentina tuvo años con muy alto crecimiento ellos no fueron sostenidos reflejando una gran volatilidad en su comportamiento.

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