22 Noviembre 2004 Seguir en 
En otras ocasiones nos hemos referido al frecuente descuido existente en el aspecto de los pisos superiores de muchos edificios de Tucumán. Es oportuno volver sobre el asunto, ya que no se aprecian modificaciones positivas en ese sentido.
En efecto, sobran los inmuebles con una apariencia relativamente buena en la planta baja, que contrasta con lo que ocurre en su sector alto. Paredes sin revocar, interiores que acumulan años de suciedad, restos de cartelería potencialmente peligrosa para el transeúnte, cortinas de madera o de metal destrozadas, etcétera, contribuyen a aumentar el aspecto de abandono que presenta en general la ciudad en que vivimos.
Sería deseable que estas situaciones se corrigieran. Es evidente que nuestra capital requiere con urgencia mejorar el aspecto de su arquitectura. Por la eterna crisis o por lo que fuera, la verdad es que nuestro municipio no se singulariza actualmente por la estética de sus fachadas; sobre todo, cuando estas tienen ya algunas décadas de existencia. Acaso la Municipalidad podría motorizar un cambio; por ejemplo, instituyendo quitas periódicas en el monto de las tasas, como premio por las fachadas bien mantenidas.
En efecto, sobran los inmuebles con una apariencia relativamente buena en la planta baja, que contrasta con lo que ocurre en su sector alto. Paredes sin revocar, interiores que acumulan años de suciedad, restos de cartelería potencialmente peligrosa para el transeúnte, cortinas de madera o de metal destrozadas, etcétera, contribuyen a aumentar el aspecto de abandono que presenta en general la ciudad en que vivimos.
Sería deseable que estas situaciones se corrigieran. Es evidente que nuestra capital requiere con urgencia mejorar el aspecto de su arquitectura. Por la eterna crisis o por lo que fuera, la verdad es que nuestro municipio no se singulariza actualmente por la estética de sus fachadas; sobre todo, cuando estas tienen ya algunas décadas de existencia. Acaso la Municipalidad podría motorizar un cambio; por ejemplo, instituyendo quitas periódicas en el monto de las tasas, como premio por las fachadas bien mantenidas.







