20 Noviembre 2004 Seguir en 
Los días 19 de cada mes se desarrollan, en el templo de calle Santiago entre Junín y Salta, las rogativas a San Expedito. Como se sabe, congregan habitualmente a una enorme cantidad de personas. Y, al mismo tiempo, el acontecimiento suscita un descomunal embotellamiento de tránsito, acerca del cual las autoridades debieran tomar medidas.
En efecto, además del público que se aglomera, hay taxis, remises y autos particulares estacionados en doble fila en esa cuadra, junto a una nube de vendedores callejeros con sus carros. Hay que recordar que la calle Santiago es una arteria semaforizada, por la cual transita una enorme cantidad de automotores, entre ellos, colectivos de transporte.
Ayer al mediodía, por ejemplo, ese cuadro -al que se agregaban los chicos que salían de la escuela Mitre- convertía la calle de referencia en un verdadero caos, con el tránsito atascado. Con toda evidencia, resultaba indispensable algo que no se hizo. Hablamos de destacar a un inspector municipal capaz de poner el mínimo orden allí, en un horario en el que tal medida resultaba imprescindible.
En efecto, además del público que se aglomera, hay taxis, remises y autos particulares estacionados en doble fila en esa cuadra, junto a una nube de vendedores callejeros con sus carros. Hay que recordar que la calle Santiago es una arteria semaforizada, por la cual transita una enorme cantidad de automotores, entre ellos, colectivos de transporte.
Ayer al mediodía, por ejemplo, ese cuadro -al que se agregaban los chicos que salían de la escuela Mitre- convertía la calle de referencia en un verdadero caos, con el tránsito atascado. Con toda evidencia, resultaba indispensable algo que no se hizo. Hablamos de destacar a un inspector municipal capaz de poner el mínimo orden allí, en un horario en el que tal medida resultaba imprescindible.







