22 Junio 2002 Seguir en 
Cuatro delincuentes armados y altamente profesionales asaltaron anoche, a las 20.30, la Acción Social de la UNT (ASUNT) y, al parecer, se llevaron una importante suma de dinero.
Los delincuentes esperaron que la obra social, ubicada en San Martín al 800, cerrara sus puertas e ingresaron armados con pistolas y revólveres. Según los testigos, estaban muy bien vestidos y parecían afiliados, por lo que no llamaron la atención en ningún momento. Una vez adentro obligaron a una veintena de empleados a tirarse al piso y con absoluto conocimiento del lugar se dirigieron a la tesorería. Allí hicieron lo mismo con las ocho personas que se encontraban en esa sección, ubicada en el primer piso. Una vez en el piso, les ataron las manos a los rehenes y amordazaron a seis de ellos. "Tranquilos que tienen familia y la plata no es de ustedes", dijeron los asaltantes, según contó Myriam Brunoto, una empleada de ASUNT.
Hasta anoche no se había podido precisar el monto que robaron, pero otra empleada, Mirta Valeria Noguera, afirmó que se llevaron "un montón de plata".Pedro Camilo Castro, a cargo de la limpieza de Asunt, dijo que de casualidad se encontraba trabajando en Tesorería en ese momento y que cuando los vio entrar pensó que eran afiliados.
"Estaban bien vestidos y además es normal que algunos afiliados, que llegan enojados a hacer algún reclamo, entren apurados", relató Castro.
Varios factores contribuyeron a que este sorpresivo golpe les resultara sumamente sencillo a los delincuentes. En primer lugar, según analizó personal policial, por la forma que actuaron son delincuentes sumamente profesionales. En segundo lugar, contaban con información detallada del movimiento interno de la obra social y los investigadores están seguros de que recibieron colaboración de algún empelado de ASUNT. En tercer lugar, en el momento del asalto la obra social estaba absolutamente desprotegida, sin ninguna vigilancia.
"Es una locura y una irresponsabilidad que una institución a la que es tan fácil entrar y que mueve tanta plata no tenga un mínimo de vigilancia", opinó un oficial.
"Si no quieren pagar vigilancia privada, podrían solicitar una consigna o un móvil a la Policía, y los efectivos no tendrían ningún inconveniente en colaborar con la Universidad", agregó el oficial. Las pesquisas están a cargo de Investigaciones y de la comisaría 1ª.
Brunoto dijo que la Policía llegó muy rápido y aclaró que, aunque ASUNT cuenta con alarma, no pudieron accionarla por miedo a una represalia de los delincuentes.
Los delincuentes esperaron que la obra social, ubicada en San Martín al 800, cerrara sus puertas e ingresaron armados con pistolas y revólveres. Según los testigos, estaban muy bien vestidos y parecían afiliados, por lo que no llamaron la atención en ningún momento. Una vez adentro obligaron a una veintena de empleados a tirarse al piso y con absoluto conocimiento del lugar se dirigieron a la tesorería. Allí hicieron lo mismo con las ocho personas que se encontraban en esa sección, ubicada en el primer piso. Una vez en el piso, les ataron las manos a los rehenes y amordazaron a seis de ellos. "Tranquilos que tienen familia y la plata no es de ustedes", dijeron los asaltantes, según contó Myriam Brunoto, una empleada de ASUNT.
Hasta anoche no se había podido precisar el monto que robaron, pero otra empleada, Mirta Valeria Noguera, afirmó que se llevaron "un montón de plata".Pedro Camilo Castro, a cargo de la limpieza de Asunt, dijo que de casualidad se encontraba trabajando en Tesorería en ese momento y que cuando los vio entrar pensó que eran afiliados.
"Estaban bien vestidos y además es normal que algunos afiliados, que llegan enojados a hacer algún reclamo, entren apurados", relató Castro.
Varios factores contribuyeron a que este sorpresivo golpe les resultara sumamente sencillo a los delincuentes. En primer lugar, según analizó personal policial, por la forma que actuaron son delincuentes sumamente profesionales. En segundo lugar, contaban con información detallada del movimiento interno de la obra social y los investigadores están seguros de que recibieron colaboración de algún empelado de ASUNT. En tercer lugar, en el momento del asalto la obra social estaba absolutamente desprotegida, sin ninguna vigilancia.
"Es una locura y una irresponsabilidad que una institución a la que es tan fácil entrar y que mueve tanta plata no tenga un mínimo de vigilancia", opinó un oficial.
"Si no quieren pagar vigilancia privada, podrían solicitar una consigna o un móvil a la Policía, y los efectivos no tendrían ningún inconveniente en colaborar con la Universidad", agregó el oficial. Las pesquisas están a cargo de Investigaciones y de la comisaría 1ª.
Brunoto dijo que la Policía llegó muy rápido y aclaró que, aunque ASUNT cuenta con alarma, no pudieron accionarla por miedo a una represalia de los delincuentes.







