20 Noviembre 2004 Seguir en 
Las reiteradas declaraciones oficiales tratando de tranquilizar a sectores de la mediana y pequeña empresa por el reconocimiento de China como economía de mercado, no han alcanzado hasta el momento para lograrlo. El más preciso al suministrar el sedante, Alberto Fernández, no lo consiguió en la medida deseada, pues el acuerdo entre los presidentes se suscribió en ese sentido "sin reparo explícito", mientras no se conocen con precisión los alcances del protocolo secreto. Uno de los factores que más han contribuido a las preocupaciones señaladas ha sido el alejamiento de la escena del ministro de Economía, quien participó de ciertos aspectos de las negociaciones, pero del que posteriormente se supo que no esta satisfecho con aquella concesión. En el fondo del problema de una eventual invasión de manufacturas chinas, -que Kirchner ha dicho que va a vigilarse "para que no se repita lo del 90"- subyace la complejidad de esos trámites y la conocida incapacidad estatal para establecer una red de contención sin interferencias de la corrupción. La cara oculta de la luna y de la que sólo hablan muy pocos, es que el gobierno no estaba en condiciones de resistir la presión china después de las mismas concesiones por parte de Brasil y Chile.
La CGT en el brete
La Unión de Empleados de Justicia de la Nación, un gremio ajeno a la CGT y enrolado en la opositora CTA, espera que el miércoles el Consejo de la Magistratura rechace la interferencia de la Corte Suprema y ratifique el aumento a 17.000 jueces y empleados, de entre 20 y 35 por ciento. Por su parte, otro sindicato opositor, el de trabajadores del Estado, (ATE) se asoma ya a la Plaza de Mayo, secundando a los judiciales, en demanda de una actualización salarial, mientras la central obrera oficialista espera bajo esa fuerte presión que el gobierno amigo acceda, al menos, a mejorar el salario familiar. Hugo Moyano había aceptado de Kirchner amortiguar el tema un tiempo más, para no interferir tentando a los bonistas que negocian por la deuda a denunciar que hay mayores recursos para reducir la quita. Pero la sorpresiva decisión del Consejo de la Magistratura a favor de los judiciales ha modificado la concesión de Moyano, quien ha señalado ahora que si ese ?aumento escandaloso? se consuma, el comité central confederal de la CGT no tendrá otra alternativa que dispone un paro.
En el cronograma manejado por el gobierno no hay otra alternativa que la acordada por Kirchner y Lavagna, y consiste en dejar congelado todo aumento a los empleados públicos y la clase pasiva antes de que se supere el default con los acreedores. El ministro sostiene que todo desvío de ese compromiso puede ser fatal para el desenlace, del cual se tendrá una visión clara a mediados de enero. (De nuestra Sucursal)
La CGT en el brete
La Unión de Empleados de Justicia de la Nación, un gremio ajeno a la CGT y enrolado en la opositora CTA, espera que el miércoles el Consejo de la Magistratura rechace la interferencia de la Corte Suprema y ratifique el aumento a 17.000 jueces y empleados, de entre 20 y 35 por ciento. Por su parte, otro sindicato opositor, el de trabajadores del Estado, (ATE) se asoma ya a la Plaza de Mayo, secundando a los judiciales, en demanda de una actualización salarial, mientras la central obrera oficialista espera bajo esa fuerte presión que el gobierno amigo acceda, al menos, a mejorar el salario familiar. Hugo Moyano había aceptado de Kirchner amortiguar el tema un tiempo más, para no interferir tentando a los bonistas que negocian por la deuda a denunciar que hay mayores recursos para reducir la quita. Pero la sorpresiva decisión del Consejo de la Magistratura a favor de los judiciales ha modificado la concesión de Moyano, quien ha señalado ahora que si ese ?aumento escandaloso? se consuma, el comité central confederal de la CGT no tendrá otra alternativa que dispone un paro.
En el cronograma manejado por el gobierno no hay otra alternativa que la acordada por Kirchner y Lavagna, y consiste en dejar congelado todo aumento a los empleados públicos y la clase pasiva antes de que se supere el default con los acreedores. El ministro sostiene que todo desvío de ese compromiso puede ser fatal para el desenlace, del cual se tendrá una visión clara a mediados de enero. (De nuestra Sucursal)







