"Tiene dos años y toma teta como recién nacido"

En la Semana Mundial de la Lactancia Materna, una puericultura reflexiona sobre el tabú de dar el pecho a niños mayores.

NO AL DESTETE. La leche materna es fundamental en los primeros seis meses de vida y recomendada hasta los dos años. ARCHIVO LA GACETA NO AL DESTETE. La leche materna es fundamental en los primeros seis meses de vida y recomendada hasta los dos años. ARCHIVO LA GACETA

La leche materna constituye una fuente de alimentación segura, nutritiva y accesible para los niños, destacan la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Unicef, en ocasión de la Semana Mundial de la Lactancia que se celebra del 1 al 7 de este mes. La leche humana tiene más de 370 componentes específicos que inmunizan al bebé, aseguran desde ambos organismos. Por ello, se promueve la lactancia exclusiva durante los primeros seis meses de vida y complementándola con alimentos hasta los dos años.

Pero el agotamiento físico, el estrés laboral, la angustia emocional y la falta de espacios adecuados a menudo hacen imposible el amamantamiento. Según datos del último estudio de Situación de la Lactancia Materna en Argentina de 2011, el 60 % de los bebés de dos meses se alimenta con lecha materna únicamente. Esa proporción se reduce al 30 % a los seis meses. Y son pocos los que llegan a los dos años prendidos al pecho.

"La lactancia es parte de la fisiología humana. Y funciona como tal; es decir, responde a intereses fisiológicos. Por ello varía de un bebé a otro. Además, el vínculo con la teta se va tejiendo en relación a los patrones de crianza", introduce Brenda Troccoli, puericultora y especialista en crianza y primera infancia.

También hay que decir que la lactancia resulta un tema que no pasa inadvertido para nadie y en consecuencia no está exento de críticas, especialmente si va más allá del primer año de vida. Estos juicios y opiniones de quienes rodean a las madres pueden hacerlas dudar, con el riesgo de que opten por destetar. "La lactancia incluso en edad avanzada sigue cubriendo un gran aporte nutricional", zanja la experta.

Pero, ¿para qué sirve la lactancia cuando el pequeño ha alcanzado los dos años y come de todo? "A esa edad, el niño tiene una gran necesidad de reforzar su autonomía y su 'poder ser' por fuera de mamá. Esto le genera ganas de explorar y sentimientos de ansiedad. Para equilibrar su fisiología exploradora, vuelve seguido a su lugar seguro: el pecho. Las tomas suelen ser cortitas; 'un toco, me cargo y me voy'. El pequeño necesita ir a conquistar el mundo y volver a lo ya conquistado. Es muy fluctuante", contesta Troccoli.

- Eso puede ser molesto para la mamá.

- Sí. Es un buen momento para empezar a trabajar que el cuerpo de la madre es de ella y el del niño, de él. Aconsejo explicarle que debe pedir permiso para tomar teta y, en consonancia o coherencia, pedirle permiso antes de cambiarle el pañal o de manipular su cuerpo.

- En las tomas suelen alternar mucho los pechos. Da la sensación de que estuvieran jugando.

- Se trata de una etapa de fuerte crecimiento. En el cambio constante van buscando las grasas que necesitan de cada pecho para satisfacer su demanda nutricional.

- Pero muchas mamás no se sienten cómodas.

- Siempre se puede reformular ese vínculo y empezar un camino de destete que sea una caricia y no una herida. A los dos años, esperamos más independencia de nuestros niños. Pero esto es solo un modelo cultural. A esa edad son apenas unos cachorros. Y con respecto a la lactancia fisiológica, se encuentran en la cresta de la ola.

Crear conciencia sobre la importancia de la lactancia materna es, según la Organización Panamericana de la Salud, uno de los fines principales de esta especie de marca anual en el almanaque para que el mundo entero hable del tema. Otro es apoyar los esfuerzos para fortalecer las medidas para proteger, promover y apoyar el derecho a la lactancia materna. "Un bebé que toma teta se está inmunizando con el alimento más poderoso del mundo", concluye la experta.





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