Apareció un testigo del triple crimen

La Policía identificó a los sospechosos, que son parientes de las víctimas. Un joven dijo haber oído la planificación del asesinato y haber visto parte del hecho.

22 Junio 2002
El odio que hace más de 30 años dividió en dos a una familia de Agua Azul, Leales, habría sido el móvil del triple asesinato ocurrido en la madrugada del lunes pasado en esa localidad, ubicada a caso 60 kilómetros de la capital. El motivo de la disputa, como en aquel entonces, sería la posesión de casi 400 hectáreas.
Dos de los presuntos homicidas están identificados, y la Policía cree haber esclarecido así el aberrante crimen. Anoche, efectivos de la Regional Este continuaban buscando a los sospechosos en esa zona, mientras que en un nuevo allanamiento se encontraron más ropas manchadas con sangre.
La aparición de un testigo que vio parte de lo ocurrido, y que escuchó cómo organizaban el crimen ratificó la hipótesis, que los investigadores profundizaron con mayor énfasis.
Juan Carlos Brandán (49) y sus hijos Alberto (19) y Juan Carlos (17) fueron degollados, y al padre, a quien habría obligado a ver cómo mataban a sus hijos, le dieron dos balazos y le arrancaron la tráquea. Luego los abandonaron a 300 metros de su casa, sobre la ruta 323, camino a Viclos.
El testigo, cuya identidad se mantiene en reserva por su seguridad, afirmó que el domingo pasado a la tarde escuchó a Melitón Rodolfo "Tyson" Toscano y a Francisco "Kelo" Vallejo decir que esa noche matarían a los Brandán. Eso ocurrió mientras las víctimas y otros amigos jugaban al fútbol en una cancha aledaña a la ruta 9.

Disparos en la noche
Luego estuvieron bebiendo en un almacén, y pasadas las 23 cada uno se fue para su casa. El testigo comentó que poco después escuchó entre 8 y 9 disparos, y al recordar lo que había oído salió a la ruta en su bicicleta.
Dijo que encontró a los sospechosos en el lugar donde aparecieron los cuerpos y que lo amenazaron para que no dijera nada. Inclusive le dieron los cinco cuchillos usados -que están secuestrados- para que los lavara. "Los hicimos a... a estos hijos de p...", le habrían dicho.
El testigo ya había declarado ante la Policía, pero no había dicho nada. La insistencia de los pesquisas que comanda el subcomisario Segundo Ponce, que recorrieron la zona día y noche desde el día del hallazgo, venció el temor del muchacho y este se dispuso a hablar ante el fiscal Pedro Gallo.
Inmediatamente, el magistrado ordenó un nuevo allanamiento en la casa de Vallejo y la detención de los dos jóvenes identificados. Además, se dispuso que la Policía custodie permanentemente a la familia del testigo, puesto que fue amenazada por los sospechosos.
Los dos revólveres y los cuchillos secuestrados en la casa de Vallejo, ubicada también en Agua Azul, serían las armas homicidas, de acuerdo con los informes preliminares de los peritos. Esos elementos fueron lavados y raspados con piedras, pero de todas maneras mantendrían restos de sangre.
Anoche, policías al mando de los comisarios Manuel Melián y Juan Monroy, jefes de la Regional Este, buscaban a "Tyson" y a su primo "Kelo", quienes el martes pasado declararon como testigos del caso. El lunes declarará ante el fiscal Gallo Celina Cruz de Brandán, la viuda.

"Tyson" es un duro que creció con odio
Cuando tenía 10 o 12 años, Rodolfo Toscano demostró tener grandes dotes para el pugilato, y de allí deriva su sobrenombre "Tyson", en alusión al famoso boxeador norteamericano.
Lucía Vallejo, madre de "Tyson", contó que cuando él tenía esa edad trabajaba faenando animales para un hombre (matarife) y que, cuando terminaban, organizaban peleas entre los chicos que ayudaban y el premio eran las achuras y las sobras. "El siempre ganaba", dijo la mujer.
"A mi hijo lo persiguen porque estuvo preso por robos. Pero nunca le probaron nada", dijo Lucía Vallejo, quien además es tía de Francisco "Kelo" Vallejo.
La mujer, quien se negó a opinar sobre su primo Juan Carlos Brandán, explicó que se crió con él en Agua Azul (vive en Romera Pozo, a 10 kilómetros de distancia) pero añadió que hace más de 30 años las familias se distanciaron definitivamente y ya no hubo relación entre ellos.
Pudo saberse que inicialmente era el abuelo de "Tyson" quien estaba como casero de la propiedad de los Saleme, donde viven los Brandán, y que cuando él se fue quedó su primo, el padre de la víctima del homicidio.
Ya desde antes habían comenzado las disputas por la propiedad de las casi 400 hectáreas que hasta hace unas décadas eran puro salitre y que ahora, por la humedad que llega desde el dique El Frontal, se convirtieron en un fértil vergel.Un amigo de "Tyson", que pidió que no se revelara su identidad, comentó que siempre los odió (a los Brandán) y que hablaban "de que le habían robado las tierras a su abuelo".

Sin cruces
Sin embargo, tanto los Brandán como los Vallejo coincidieron en que no hubo muchos encuentros entre esas familias tras la división.
Aunque en febrero pasado Alberto Brandán, una de las víctimas, humilló al hasta ese momento imbatible "Tyson" y lo golpeó, nadie quiere contar cuál fue la causa de la pelea. Pero la madre del ahora imputado por triple homicidio agravado por premeditación y alevosía señaló que Juan Carlos Brandán amenazó a su hijo.
Carlos Brandán, el mayor de los hijos de la víctima, no se mostró sorprendido al saber que la Policía buscaba a sus primos. "No sé, puede ser...", expresó a LA GACETA.

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