
Hugo Ferullo - Doctor en Economía
La Argentina está en una situación patrimonial, en términos genéricos, de recursos muy buena. Si no, no se explica por qué al presidente argentino cualquiera sea se lo invita al G7 porque tiene en lo que se viene del mundo los recursos bastante abundantes que se necesitan: alimentos, energía. La impresión que tiene el vecino, la gente común que lee los diarios, que prende la televisión, es que este país está quebrado, es un sentido común absurdo, sin ningún asidero real, pero muy sólido desde el punto de vista de la psicología social. Cuando la gente está convencida de algo, no importa que sea cierto o no. Y eso es lo que pasa, crean una confusión tan pesada, que se pierde objetividad en el análisis.
Todo el mundo cambia en algún momento el ministro de Economía. Macron va a cambiar todo el gobierno; es bastante común, sobre todo cuando se pierde una elección de medio término; así es una democracia. ¿Cuál es el drama argentino con un dólar que son cinco personas las que participan? ¿Por qué mi vecino tiene que estar preocupado por eso? Porque está atosigado con información manejada que lo llevan a crear ese sentido caótico, donde no hay ninguna razón para que exista. Eso no quiere decir que no haya problemas y creo que la Argentina tiene más problemas, que soluciones, estamos en eso todos de acuerdo, pero no es un país que esté en situación grave. La gravedad de la situación no le viene por lo que la gente repite hasta el cansancio, que es el causante de todos los males, el peronismo. Se dice que los mercados no están de acuerdo. ¿Quiénes son los mercados? Que están de acuerdo o en desacuerdo es un invento de los economistas para interpretar una asignación de recursos de una forma compleja pero interesante, pero no tienen una conciencia de un ser humano que está de acuerdo o en desacuerdo, que aprueba o desaprueba. Los mercados no están de acuerdo con el ministro de Economía, quiénes no están de acuerdo: los que fugan dólares quieren poner el ministro que les permita eso hacer eso.
Lo que está pasando con los precios, no es por la inflación, sino por la histeria colectiva que se ha creado con la ida el ministro, porque la semana pasada, con inflación y todo, el crecimiento de la Argentina era bastante alto en términos relativos con el mundo. El problema apareció en estos dos o tres días, y se creó una histeria. Cuando vos creás un sentido de existencia de una situación que no es real, no hay manera de contrarrestar eso, que no sea esperar que la realidad te imponga. Hay que dejar que pase esta fiebre -si es que lográs que pase- sin que sean peores las consecuencias. Y cuando pase te vas a dar cuenta de que no era cierto, algo que ha pasado mil veces: esa burbuja, que se pierde el mundo si no pasa esto… Y no pasa nada y la gente sigue viviendo. Va volver la situación en el país a la que era hace diez días, con muchos problemas, pero lo que está pasando hoy es totalmente exagerado. Si vos decís: la Argentina está a punto de entrar en guerra con Brasil o va caer un cataclismo y va a destruir la pampa húmeda o se ha producido un terremoto, entonces tenés una explicación. Acá, no hay ninguna razón para que pase eso. La Argentina está en una situación que, vista de arriba, sin esa pasión nacional, no está quebrada. Eso ocurría si el país tiene más deuda que activos. La Argentina arregló medianamente la deuda, la pateó para adelante, pero su problema serio es con los pobres, pero no tiene problema con la gente que quiere comprar dólares, “son los que crean” este clima.
Y por supuesto que repercute en la gente común: el almacenero no sabe qué hacer, el del hipermercado sabe qué hacer y participa con los que compran dólares para generar este tipo de cosas. Porque manejan los precios. El almacenero se asusta y repite lo que ve por televisión de que el país está quebrado. Por ejemplo, en la historia de Brasil hubo nueve devaluaciones en el siglo 20, Argentina, ocho, y sin embargo, no tiene esta mentalidad la gente. Lo que estamos viviendo es una histeria colectiva, programada por gente que quiere que ocurra y no lo digo por una posición política. Es gente, que desde que se levanta hasta que se acuesta está viendo como perjudicar cualquier gobierno, le ha pasado a Alfonsín, que no responda esa elite. Creo que finalmente se va a imponer la realidad, creo que la Argentina sí es un país que valga la pena vivir.







