Un equipo trabaja con alumnos de altas capacidades

Fue creado en el Ministerio de Educación; su misión es detectar a esos estudiantes y ayudarlos a potenciar su rendimiento

DISTINTOS NIVELES. A los más avanzados se los promueve de grado.  DISTINTOS NIVELES. A los más avanzados se los promueve de grado. LA GACETA / FOTO DE ANTONIO FERRONI
02 Julio 2022

Cuando se habla de educación, el foco está puesto en el alumnado en general; “la mayoría”. Al mismo tiempo, se brinda particular atención a los alumnos con discapacidad o que requieren de un acompañamiento especial. Sin embargo, poco se habla de aquellos que tienen capacidades intelectuales superiores, los “alumnos de altas capacidades”. En este contexto, el ministro de Educación, Juan Pablo Lichtmajer, oficializó la creación del Equipo Interdisciplinario Ministerial de Abordaje de Altas Capacidades, que apunta a atender las necesidades de alumnos y alumnas que se destacan por sus capacidades potenciadas sobre la población media.

“Hay estudios que revelan que un 15% de la población estudiantil posee estas aptitudes, es un porcentaje importante. Esto apunta a que no debemos dejar de mirar, estas minorías necesitan un abordaje diferente”, explicó la profesora Viviana Páez, coordinadora del equipo compuesto por expertos en trabajo social, psicología y pedagogía.

Páez resaltó que Tucumán es la única provincia que posee un equipo interdisciplinario de esta índole. “Los estudiantes necesitan de las miradas de distintos profesionales que permitan observar más allá de las notas y del intelecto; que consideren capacidades excepcionales o funciones cognitivas que no necesariamente se reflejen en un alto rendimiento escolar”, dijo a LA GACETA.

El proyecto comenzó a elaborarse en 2021. Este año, luego de la formalización de la normativa ministerial correspondiente, el siguiente paso fue capacitar al docente de los tres niveles de enseñanza: inicial, primario y secundario.

“Uno siempre se imagina que el alumno de altas capacidades es el que se porta bien, cumple con todas sus tareas y es estudioso, pero muchas veces es lo opuesto. El alumno inquieto que molesta en clase podría tener esos problemas de conducta por no encontrar dónde canalizar su motivación”, detalló.

El proceso comprende una tarea conjunta entre padre, alumno y docente. No se avanza ni se retrocede sin el consentimiento de todas las partes. Son tres los niveles de respuesta: “uno es el enriquecimiento curricular, que significa proponer, a través de un diseño universal de aprendizaje, distintos niveles de complejidad. También existen los agrupamientos múltiples, donde se estimula el interés del alumno en distintas áreas como la robótica, el arte o la filosofía, al tiempo que se relacionan con niños de intereses similares”, explicó Páez.

En última instancia, luego de una evaluación integral e interdisciplinaria, se considera adelantar al alumno a un grado más alto.

Por lo general, estos casos son detectados con mayor frecuencia en el nivel inicial. “Es muy importante poder detectarlo de manera temprana para que el niño no pierda la estimulación, pero la iniciativa engloba a todos los niveles de enseñanza y a todas las instituciones, tanto públicas como privadas”, enfatizó Páez.

“Desde que iniciamos con la capacitación -14 de junio- llevamos casi 50 casos”, destacó. Si bien esta iniciativa corresponde al Ministerio, hubo instituciones educativas que implementan esta medida hace un tiempo. “Hay escuelas que prácticamente lo han hecho sin ningún tipo de acompañamiento. Realmente hicieron maravillas con las propuestas”, destacó Páez. (Producción periodística: Bárbara Nieva)

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